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Dramaturgia
 
"Yepeto": Una poética de la escritura
por Susana Pujol
 
En 1985, en ocasión de la reposición de "No hay que llorar", decía Roberto Cossa: "...me gustaría que me recordasen como un autor cuyos textos ayudaron a comprender nuestra realidad y nuestra irrealidad..." (1) Este enunciado del encabalgamiento entre realidad y fantasía se acentúa en la producción teatral de Cossa desde "El viejo criado" (1980) y llega con "Yepeto" (1987) a una síntesis: poner en escena una imposible historia (real) de la escritura y del escritor, ya que en su escisión entre el erotismo de la imagen y la imagen erótica (¿reescritura del mito de Narciso?) la creación literaria y la vida se convocan, se evocan y se interrogan una a otra sin jamás poder contestarse. ¿Una mítica pasión se escribe o se vive? Ninguna escritura/ningún afecto puede responder a "el viejo titiritero": su interrogación dramática cae en un espacio vacío, el espacio de todo deseo (o escritura) siempre insatisfecho de sí mismo. ¿Literatura dramática o el drama de la literatura? "Yepeto" contesta desde un "agonismo" del escritor y desde la polisemia de un texto teatral por lo menos bifronte, donde los sentidos se diseminan a partir de un texto (literario) y otro texto (dramático) en cuyo encuentro y desencuentro el imaginario del autor entreteje el juego de la verdad y la ficción entre el profesor y Antonio, entrecruzándolo a su vez sobre otro texto: el cuento de Julia, el tutor y el joven rival, narración que es clave literaria de la vida dramática de los actantes, y donde finalmente estos confluyen, se enfrentan, se enamoran y se rechazan, borrándose los límites entre drama y literatura al imbricar el recurso en una sola poética.
Así, estructuralmente, los elementos dramáticos y literarios se retoman y se desarticulan mutuamente como ficción dentro de la ficción en el citado cuento de Julia y el tutor, donde, como espejo literario de la narración dramática, el protagonista-autor juega el mito romántico de producir una obra inmortal escribiendo su propia pasión, producción que opera, entonces, como destrucción paródica de la escritura romántica:
"PROFESOR: Que el tutor está enamorado de Julia, está claro....Ella es muy joven...hermosa.....Pero ¿qué es lo que a Julia le atrae del tutor?
¿Nada más que la inteligencia? Desea físicamente al teniente de húsares pero se siente atraída intelectualmente por el viejo tutor....(Piensa) Es muy convencional" (Pag.1) (2)
Carnalmente, las dos historias se abrazan (a nivel de verosímil semántico) como "dos discursos diferentes puestos juntos, uno de los cuales se proyecta sobre el otro, que le sirve de espejo" (3). Este discurso dramático-literario sobre el amor y la sensualidad discurre en un borde (el de la antinomia deseo físico-atracción intelectual) a través de la manipulación de los imaginados deseos de la Ausente, que en su vacío de presencia dramática plantea la polaridad entre Imagen literaria e Imagen erótica a partir del punto de vista de cada uno de los dos personajes:
"PROFESOR: ...que la literatura es un arte cuyo único secreto está en que la palabra alcance la estatura de la imagen! Entre paréntesis... Sabés quiénes fueron Otelo, Yago y Desdémona?
ANTONIO SE TOMA SU TIEMPO PARA DECIR:
ANTONIO: Usted se la quiere coger. (Pag.3)
Juego teatral, ceremonia a dos voces, donde tras el fantasma de los míticos celos el lenguaje plantea su utopía: Ser lenguaje del Imaginario:
"PROFESOR:.....A quién se le ocurre preguntarle a un escritor sobre el origen de sus imágenes? La gente no acepta la locura del creador...... (Pag.13)
Para el profesor-autor la Imagen poética es el saber absoluto: La amada ausente -nueva Dulcinea- puede todo sobre él, pero e´l sabe todo sobre ella: la ha inventado, como gula omnipresente de su educación literario-amorosa. Pero como no hay verdad en el discurso sobre el amor (ni el discurso literario) el protagonista poetiza sobre un cuerpo (el de la escritura) creando SU IMAGEN de la pasión:
"PROFESOR: (SE ENCRESPA) Qué verdad? ¡La verdad no existe! Lo único que existe es la poesía. Proust dice que lo que nos atrae de los demás es su parte desconocida..." (Pag.13)
El profesor-autor escribe palabras que se miran a sí mismos con las que va llenando el vacío-sartreano entre ellas y su propia muerte: ya no puede hablar de manera inocente porque "ama en una época donde la inocencia se ha perdido" (4)
PROFESOR: Nunca vas a tocar fondo con nadie, salvo con quien quieras conocer el infierno...(Pag.9)
En la lucha entre la juventud y la vejez, el poder del Imaginario toma el lugar de la potencia física para sublimarla y ocupar su lugar privilegiado: la imagen pura se transforma en cuerpo (Ella) y ambos cuerpos (El físico y el de la escritura) se entrelazan en la complicidad creciente de los machos rivales, produciéndose "una igualdad de saber", "un goce de inclusión", al decir de Barthes (5):
PROFESOR: ¡Cómo por qué!? Porque no es manera. Cómo vas a llegar a la cama sin una frase inteligente?
ANTONIO: Yo a Cecilia nunca le dije una frase inteligente.
PROFESOR: Y qué? Le dijiste vamos a la cama y ella fue a la cama? ¡Como una puta!
ANTONIO: No , le dije, "qué hermosa sos" (Pag.2)
El rival (el otro) es el cristal que refleja al profesor: suspendidos los celos, dos miradas convergentes refuerzan las naturalezas de la Ausente.
Paradójicamente, "es el propio ser amado en la relación trial el que está casi de más" (6).
EL PROFESOR SE TOMA SU TIEMPO PARA DECIR: DESNUDATE
ANTONIO MUY ALTERADO, SE DESNUDA Y DICE: ANTONIO: Sabe que me pide? Que me ponga así. Para poder hacer el amor yo me tengo que poner así.
HA QUEDADO CON LAS MANOS CRUZADAS DETRAS DE LA CABEZA, SU CUERPO ES REALMENTE PERFECTO, EL PROFESOR LO MIRA.
PROFESOR: Yo no entiendo de hombres. Pero sos realmente muy bello. (CAMBIA DE TONO) Sabés como sigue el poema? "Y se convirtió en un puñado de sal" (Pag.23)
Junto con el misterio de sus cuerpos, Antonio, rival y cómplice del profesor, le descubre secretos, trozos de realidad que se le vienen encima y hacen irrupción en su imaginario, impregnando de deseo su creación literario-amorosa:
PROFESOR: (POR LO QUE ESTA ESCRIBIENDO) Por qué el tutor tiene que ser un hombre joven? Julia podría enamorarse de un hombre mayor?... (Pag.23)
Si la amada sólo se presentiza a través de la escritura (de una poética de las fantasías) esta creación literaria configura teatralmente la máscara escénica del amor-creación, recubriendo los hilos movidos por el profesor-autor:
ANTONIO: ¡No mienta más! (LE GRITA) "Por fin anoche, mi amado profesor, mi amado Gepeto, se metió en mi cama, me penetró e hizo de mi un ser humano.
...............................................................
PROFESOR: Yepeto!...el viejo carpintero.....El que inventó a Pinocho.
...............................................................
PROFESOR: Para ella no soy más que un viejo titiritero (Pag.28)
Moviendo los hilos simulando, creando la ilusión de, el profesor-autor realiza una transposición estética y dramática desde las palabras del amor (la narración del cuento)
PROFESOR: Julia se deja deslumbrar por las palabras del tutor.....Las palabras....El tutor dice: El arte de amar nos es más que eso. La palabra justa en el momento justo (Pag.24)
Y desde el mito en el poder de la palabra (como desde su destrucción paródica), los rivales y la Ausente se transforman en personajes multiplicados y deformados por ese juego de espejos que refleja lo imposible: TODO puede ser escrito, Todo es CUERPO de la ESCRITURA:
PROFESOR: Es como un bello cuento. Julia ama al tutor, pero se acuesta con el joven teniente de húsares. (Pag.26)
.................................................................
ANTONIO: Supongo que no me estará poniendo como personaje (EL PROFESOR LO MIRA. ACLARA) Lo que escribe. No me estará escribiendo a mi...... (Pag.15)
Es que el otro es más otro (es una verdad poética) cuando está escrito, porque "escribir el misterio" del otro es poseerlo, es fundir fantasía y realidad hasta borrar sus límites, hasta dotar de vida a la máscara de la literatura:
ANTONIO: Yo no sé si no está enamorada de Ud.
PROFESOR: Ya no. Ella logró escribirme. Ya no.
..................................................................
PROFESOR: Podés copular con Julia hasta el día de tu muerte.... (Pag.34)
Literariamente, y desde la escena, "Yepeto" destruye el mito de la escritura de UNA historia individual. A lo sumo Narciso puede percibir fragmentos de su rostro reflejados en el agua: una boca, unos ojos evanescentes....Duplicado lo uno (el Profesor y Antonio), la ilusión de ver-se es otro deseo que apenas condensado vuelve a fragmentarse: la mítica imagen de una joven mujer siempre perseguida e inalcanzable ("una poética de la sensualidad") se torna inteligente metáfora de la pasión por la escritura: ("¡Me cago en la realidad/¡Me cago en la literatura!"). La potencia de la Imagen: Narciso consumido en su propio padecer y goce.



Notas
(1) En TEATRO Rev. del Teatro Municipal General San Martín. Bs.As., Año 5 número 20, pag 42.
(2) Las citas de la obra corresponden a la paginación del texto inédito, proporcionado por el autor.
(3) Kristeva Julia: "La productividad llamada texto". En LO VEROSIMIL, Rev. COMUNICACIONES. Ed. Tiempo Contemporáneo. Bs.As. Segunda Edición, 1972, pag76.
(4) Eco, Humberto: "A postillas a EL NOMBRE DE LA ROSA, Bs.As. Lumen-De la Flor, 1986, pag 74.
(5) Barthes, Roland: FRAGMENTOS DE UN DISCURSO AMOROSO. Bs. As. Siglo XXI, quinta Ed.1986, pag72.
(6) Barthes: op.sit. Pág.73.



Buenos Aires, julio 1988
 
 

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