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La balada del pobre Villón
de Osvaldo Dragun
 
PERSONAJES
Francois Juan
Máscara Madre
Obizpo San Pedro
Juez 1º Encapuchado 1º
Juez 2º Encapuchado 2º
Rey Diablo
Villón Margot
Colín Juana de Arco
Guy


PARIS, 1465. EL CEMENTERIO DE LOS INOCENTES. ES DE NOCHE. EN LA SEMIPENUMBRA LA LUZ DE LA LUNA DEJA APENAS ENTREVER SOMBRAS DISTORSIONADAS QUE SE MUEVEN AGITADAMENTE DE UN LADO A OTRO Y SE METEN Y SALEN DE LAS TUMBAS QUE HAY EN EL CEMENTERIO.
SIGILOSAMENTE, ENCAPUCHADO, MIRANDO CON RECELO EN TODAS DIRECCIONES, ENTRA FRANCOIS. BUSCA A ALGUIEN, INQUIETO.


FRANCOIS : No creo que aquí nadie nadie invite a cenar... Todos han sido cenados. Y desayunados. Y almorzados. ¡Buen provecho, gusano! Te envidio las tres comidas... (SIGUE BUSCANDO A ALGUIEN) ¿Dónde mierda estarán? Quedaron en esperarme aquí... (LLAMA PERO CON SIGILO:) ¡Guy! ¡Colín!...
(SE ABRE UNA TUMBA Y SALE DE ELLA UNA MASCARA CON UNA GRAN NARIZ)
MASCARA : Ahorcados los tres están.
(FRANCOIS SE VUELVE A LA MASCARA. ESTA ASUSTADO, PERO DE BAJO DE SU CAPA SACA UNA PEQUEÑA GUITARRA Y LA ESGRIME COMO SI FUESE UNA AMETRALLADORA)
FRANCOIS : ¿Y vos quién sos, fantasmón?
MASCARA : El alguacil mayor
de París.
FRANCOIS : Es verdad.
Te reconozco por la nariz...
Nariz alcagüeta
nariz de marica
Es una nariz bisexual
¡Que digo bi! ¡Esa nariz es tri!
No se rasca si le pica
tira pedos como un culo
Esa nariz es de mierda
¡Te reconozco, Alguacil!
¡Se vé que estoy en París!
MASCARA : ¿Y vos quién sos,
carne de patíbulo?
FRANCOIS : ¿Por qué no me lamés el culo?
Podés usar tu nariz
como cepillo
y refregarme el intestino grueso
como si fuese un beso
de tu naríz al culo
Aunque te juro
que solo encontrarás un viento espeso
en mi intestino grueso.
¡El pobre se ha puesto fino
como alambre!
MASCARA : Volviste para cumplir con tu destino.
Ya estás muerto.
FRANCOIS : Francois Villón
no morirá de hambre,
proxeneta,
no echará de menos la comida
mientras quede en el viento
la última rima
y regrese a París el último poeta!
MASCARA : El último vas a ser.
Te diría que ya lo sos.
(FRANCOIS MIRA EN TORNO, BUSCANDO A ALGUIEN)
FRANCOIS : Si Guy, Colín, y Juan
ahorcados están los tres
y cuelgan de tu nariz,
fantasmón,
estoy más solo que ayer...
¡Pero ayer estaba solo
y más solo no puedo estar!
(FRANCOIS AMAGA SALIR)
MASCARA : ¡Alto ahí!
¿A dónde pensás que vas?
FRANCOIS : ¡A París, fantasmón!
Porque París no es París por tu nariz,
tu nariz alcagüeta, policía,
nariz de mierda,
basura de nariz,
París es París porque Villón
vuelve para mamar de su teta
la poesía!
(DE OTRA TUMBA SALE LA MASCARA DEL OBIZPO)
OBIZPO : ¡Eso no es poesía! ¡Es herejía!
(VILLON LO MIRA, SORPRENDIDO)
FRANCOIS : ¿También estás aquí, señor?
¡Ese gusano no respeta ni al doctor!
Obizpo, ¿qué dije que te molestó?
¿La palabra teta?
No es una palabra. Es un milagro.
Tiene la forma del monte de Moisés.
La textura de la capa del Rey.
su pezón señala al infinito
y cuando se esconde
se parece al guiño
de Dios.
Y Obizpo, Dios es tu Doctor.
De doctor a doctor,
es más doctor.
Dios hizo la teta
y debe apreciarla bien.
No te ofenda, Obizpo, esa palabra... teta.
Cuando te subís a ella
llegaste al Paraíso.
Ostia es el pezón. Hay que morderlo,
su leche es el maná.
Y cuando resbale hasta el ombligo,
¡seguíla, seguíla!
más abajo del ombligo,
más abajo
la leche se vuelve lago oscuro
y has llegado al segundo Paraíso.
Dios lo hizo, Obizpo, te lo juro,
Dios lo hizo... y de a dos!
Dos Paraísos hizo Dios,
y Dios es tu Doctor!
OBIZPO : ¡Por suerte soy sordo!
FRANCOIS : Sí,
por suerte para París!
¡Adiós!
(SE ABREN DOS TUMBAS Y APARECEN DOS JUECES TOGADOS Y ENMASCARADOS)
JUEZ 1º : ¡Alto ahí, ladrón!
JUEZ 2º : (CON VOZ AFLAUTADA) ¿Quién es, quién es?
FRANCOIS : (LO IMITA) ¿Quién soy, quién soy?
JUEZ 1º : (AL 2º) ¡Francois Villón!
FRANCOIS : Es relativo, Excelencia.
Ambigüedad de la esencia...
Ayer tal vez fuí Villón
pero me parece que hoy
conviene que sea... ¡sir John!
JUEZ 1º : ¡Villón, fuiste condenado por asesino y ladrón!
FRANCOIS : Al por menor, Señor,
al por menor!
No pierdan tiempo conmigo!
No pago impuestos
no tengo renta fija
no ambiciono de ninguno el puesto
ni casa donde otro viva
y la única lista donde sí figuro...
¡mejor se la meten en el culo!
(DE OTRA TUMBA APARECE LA MASCARA DEL REY)
REY : ¿Me conoces?
VILLON : (ASOMBRADO) ¡Majestad! ¿Vivo estás o muerto estás?
REY : Da lo mismo.
FRANCOIS : Eso es verdad. Muerto o vivo.
¡Majestad!
REY : Mi orden es: hasta aquí
puedes llegar!
París es mejor París sin Villón!
FRANCOIS : Pero Villón es peor Villón
sin París,
señor!
REY : Hay algo peor que eso;
un pescuezo
colgando de la horca!
¿Está claro, Villón?
FRANCOIS : Siempre conviene tener clara
la palabra del Rey...
Te obedezco, señor,
y te obedezco.
Aunque me muero de ganas
de dedicarte un verso...!
REY : ¡Te lo prohíbo!
FRANCOIS : Te obedezco, Señor. Te obedezco.
(FRANCOIS SE HINCA ANTE EL REY. SE ESCUCHA EL ESTRUENDO DE UN TREMENDO PEDO. FRANCOIS, HINCADO, HUELE EL AIRE, SORPRENDIDO)
Ese olor lo conozco...
Un olor amigo al fin!
Pedo con impresión digital!
Profundo. Estomacal.
Pedo del mundo. Pedo total.
(SE LEVANTA Y COMIENZA A OLER LAS MASCARAS)
Ese pedo, ese pedo, ese pedo...
(A MEDIDA QUE LAS HUELE, LAS MASCARAS SE DESINFLAN. QUEDA ANTE LA MASCARA DEL ALGUACIL. LO HUELE. GRITA CON JUBILO)
Solo puede venir
de las tripas de Colín!
(COLIN SE QUITA LA MASCARA)
¡Colín! (SE ABRAZAN) Me engañaste, hijueputa!
COLIN : Había que recibirte con una fiesta!
FRANCOIS : (MIRA HACIA DONDE ESTABAN LOS OTROS) ¿Y esos otros, quienes son?
COLIN : Máscaras. Mascarones. Se inflan y se desinflan. Estamos en carnaval.
FRANCOIS : ¡Pero hablaban...!
COLIN : ¿Te olvidaste que mi estómago tiene muchas voces? Y ahora, que está vacío, llevo en mi panza el coro universal! Mis tripas se doctoraron en idiomas!
FRANCOIS : ¿Y Guy, y Juan... están...? ¿O están...?
(SE ESCUCHA UN CANTICO QUE SE APROXIMA)
COLIN : ¡Escondéte! ¡Viene gente! (FRANCOIS CORRE A UNA TUMBA) Porque eso sí fue verdad, Francois. Los edictos están por todo París. El Rey te prohíbe volver. Sería tu fin.
FRANCOIS : Le escribiré una rima
en versos tan oscuros...
COLIN : ¡Es al pedo!
Siempre adivinan
cuando les metés el dedo
en el culo.
(EL CANTICO ESTA MUY CERCA. SE ESCONDEN. ENTRA JUANA DE ARCO, SEGUIDA POR LA MUERTE, QUE MUEVE TRAS ELLA UN PAÑO ROJO. JUANA SE DETIENE SOBRE UN MONTON DE HOJAS SECAS. LA MUERTE LE OFRECE UN CIGARRILLO. JUANA LO ACEPTA Y SE LO PONE ENTRE LOS LABIOS. LA MUERTE ENCIENDE UN FOSFORO Y LE DA FUEGO. JUANA ENCIENDE SU CIGARRILLO Y FUMA. LA MUERTE ARROJA EL FOSFORO SOBRE LAS HOJAS SECAS. UNA FORTISIMA LUZ ROJA CAE SOBRE JUANA. LA MUERTE LA CUBRE CON EL PAÑO ROJO Y LO MUEVE SOBRE ELLA. JUANA PARECE IR DESAPARECIENDO BAJO EL PAÑO. CUANDO LA MUERTE RETIRA EL PAÑO, SOLO QUEDAN LAS HOJAS SECAS, CONVERTIDAS EN CENIZAS. LA MUERTE TOMA LAS CENIZAS Y LAS DEJA CAER DESDE ARRIBA, COMO SI FUESE NIEVE. SE ESCUCHA UN AULLIDO CERCANO. FRANCOIS Y COLIN SE HAN ASOMADO A LAS TUMBAS DONDE SE HABIAN ESCONDIDO)
FRANCOIS : (SARCASTICO) Ese fue el gran día!:
quemaron a Juana,
nevaba,
y nació Francois!
COLIN : ¿Al mediodía?
FRANCOIS : Es posible, Colín.
Aullaba de hambre
¡era la hora de almorzar!
y mi madre no tenía
leche ni un poco de aserrín
donde cagar!
(GUY DE TABARI SE QUITA LA MASCARA DE LA MUERTE)
GUY : Quemado naciste, Francois! (LO ABRAZA)
FRANCOIS : (JUBILOSO) ¡Guy! (RASGUEA LA GUITARRA):
Y cagado.
Y meado.
Y quemado.
Todavía estoy ardiendo. Y ardido. Muerto de frío... y recocido.
(DEBAJO DEL PAÑO ROJO SALE JUAN, CON LA PELUCA DE JUANA LADEADA SOBRE SU CABEZA. EL Y FRANCOIS SE ABRAZAN)
JUAN : Alguien que me ayude a sacarme el corpiño!
GUY : (VA A AYUDARLO) ¡La muerte!
JUAN : La muerte me la paso por las tetas...! (SE CORTA): Ven, ven lo que pasa por hacer siempre de Juana? Un día voy a terminar dándole de mamar a esa loba...!
COLIN : No fue ninguna loba. Fue el toque de queda.
JUAN : A mi nada me toca ni nada me queda, y es la última vez que hago de Juana! Por qué siempre tengo que hacer de la loca esa?
GUY : ¡Porque te llamás Juan, Juana!
FRANCOIS : ¡Y porque sos cura
y ayudaste a quemarla...
JUAN : ¡Se lo merecía por hereje!
FRANCOIS : (LO PERSIGUE RASGUEANDO SU GUITARRA):
Y tenés un lindo culo
culo lindo
culo de sacristía
sacristía de culo
sacralizado en himno
por el pedo divino
que se caga en nosotros
por su divino culo!
JUAN : Sos tan hereje como esa lesbiana! Merecés que te quemen vos también! Alguien que fume... Un fósforo...! (SE CORTA. SE SANTIGUA): ¿Qué hago? Mi amigo...! ¡Francois...! ¿Cómo te voy a quemar a vos? ¡Pero no me gusta que me toquen...
COLIN : El culo.
JUAN : ¡La sacristía!
GUY : ¿Qué sacristía? ¡De la última te echaron a patadas!
JUAN : ¡Pero tengo memoria! ¡Memoria sagrada! Me acuerdo del cuadrito... Jesusito, el pobre... Los Apóstoles...!
FRANCOIS : Judas.
JUAN : (INQUIETO) ¡Me llamo Juan! ¿Pero qué hacés fuera del cajón, Francois? Estás muerto, tenés que estar muerto! Te prohibieron volver a París! Si llega algún cana y te vé... de patas a la horca!
FRANCOIS : A la horca de patas
de patas a la horca,
¿Irá Francois?
Tendrá que decir que sí
porque puesto a elegir
mejor la pata que parta
que la horca
que te ahorca.
Tendrá que decir que sí
porque puesto a elegir
mejor la puta en la cama
que la puta de la horca
que te ahorca
Tendrá que decir que sí
porque puesto a elegir
tal vez no diga que no
tal vez no diga que sí.
¡Es tu problema, Francois!
¿Qué mierda vas a decir
a la hora de elegir?
JUAN : ¡Tendrás que decir que sí!
FRANCOIS : (LO MIRA) No es de mi casorio el día
todavía!
(AULLIDO CERCANO)
JUAN : ¿Dos toques de queda?
COLIN : Esa sí fue la loba.
(JUAN CORRE A UNA TUMBA ABIERTA. SE METE EN ELLA Y REZA, ARRODILLADO)
GUY : Digo yo... siempre decimos la loba la loba! ¿Cómo sabemos si es loba o lobo? Alguien le vió alguna vez la... la diferencia?
COLIN : ¡Yo! Una noche me quedé dormido ahí, al lado de la tumba del Príncipe Luis, El Sabio. Y de pronto sentí algo caliente, que me recorría todo el cuerpo...!
GUY : ¿Todo?
COLIN : ¡Todo!
GUY : ¿Te la estaba lamiendo?
COLIN : Me estaba oliendo. ¡Caliente, caliente!
GUY : ¿Y...?
COLIN : Me meó. Por el calorcito se me paró. Creyó que era un arbolito con ramas, y me meó. Es loba. Es una dama.
JUAN : (EN TONO DE REZO) ¡Mentira! Si hubieses tenido la loba encima, te hubieras muerto de miedo...!
COLIN : ¿Yo... morirme a mí mismo? Sobrevivir es una costumbre... Juanita! A mí, que me desacostumbren. ¡No pienso hacerlo por mi cuenta!
(NUEVO AULLIDO DE LA LOBA)
GUY : ¡Parece que hay hambre, compañeros!
JUAN : (REZANDO) No se preocupen... Hoy recé un respondo en el velorio de una angelito... Pronto vendrán a enterrarlo...!
COLIN : (NO ENTIENDE) ¿Y qué? ¿Viene con premio?
JUAN : (ORGULLOSO Y MISERABLE) ¡El, es el premio!
(LOS TRES SE MIRAN, ASOMBRADOS ANTE LO QUE AHORA SI COMPRENDEN)
GUY : De tanto verte con tetas, no me había dado cuenta de lo parecido que sos a mi padre, hijueputa!
JUAN : ¡Cuando traigan la comida, hablamos! ¡Estoy acostumbrado a las humillaciones!
FRANCOIS : (A COLIN Y GUY) ¿Por qué lo trajeron?
(METE A JUAN EN LA TUMBA Y SE SIENTA ENCIMA)
GUY : ¡Es la única Juana que tenemos!
(JUAN CONSIGUE LEVANTAR LA TAPA DE LA TUMBA. ENSEÑA ALGO)
JUAN : Un hueso... Tal vez sirva para caldo...!
(FRANCOIS TOMA EL HUESO. LO MIRA)
FRANCOIS : ¡Una flauta, idiota! ¿Quién estuvo aquí enterrado antes que el tiempo y los gusanos se lo comiesen?
(GUY LIMPIA LA TUMBA Y LEE)
GUY : ¡Auric! ¡Un trovador que se cogió todas las reinas de Europa!
FRANCOIS : (MIRA LA FLAUTA) ¡Buena flauta! Respetémosla. ¿Cómo les cantaría el gran Auric? (TOCA LA FLAUTA)
COLIN : Entre tus piernas... ¡me pierdo!
Entre tus tetas... ¿me duermo?
Cuando te abres... me encierro.
Cuando te cierras... ¡me muero!
(APLAUDEN. SALUDA. GIME)
(JUAN SE ESCONDE PRESUROSO EN SU TUMBA)
COLIN : ¡Dios mío, que hambre tengo!
FRANCOIS : ¿Y así se las comía? ¿Habrá muerto de eso, de indigestión de reinas?
GUY : (SEÑALA LAS TUMBAS) ¡Todas están aquí! ¡Se comieron las unas a las otras!
FRANCOIS : Prefiero las putas... (PAUSA. QUEDA MELANCOLICO. GUY Y COLIN SE MIRAN) Te comen... pero se dejan comer... (TOCA LA GUITARRA Y CANTA):
"Si amo y sirvo a esta hermosa de buena gana,
¿tienen que llamarme vil y tonto?
¡Hay en ella bienes infinitos!
Cuando llega un cliente corro con un vaso
o bien me voy sin hacer ruido,
les traigo agua, queso, pan, y fruta,
si pagan bien les digo buen provecho,
vuelvan cuando quieran, aquí hay un techo,
una hermosa puta y una buena cama
en este kilombo donde hicimos nuestro reino.
Hay viento, granizo, nieve helada,
pero yo tengo mi pan cocido
y mi pobre cuerpo protegido!
Soy lascivo!
Mi lascivia me sigue!
Cuál es mejor? Somos tal para cuál!
¡Siempre hay un roto para un descosido!
Amamos la mierda!
Y la mierda nos rodea!
Que más?
Huimos del honor!
Y el honor nos huye!
Qué tal?
En este kilombo donde hicimos nuestro reino
reina la Reina... Margot...
(DEJA DE TOCAR. SUSPIRA CON DOLOR)
¡Ay!
COLIN : ¿Ay... qué?
FRANCOIS : Margot... Margot, Margot, Margot. ¿Qué estará haciendo ahora, la gran puta?
(JUAN LEVANTA LA TAPA DE SU TUMBA)
JUAN : ¡Cogiendo! Con el mismo policía que te busca para llevarte a la horca! Con el juez que te prohibió regresar a París! ¡O con el alcagüete que te denunció!
FRANCOIS : O con los tres al mismo tiempo! Ella es comida para tres cubiertos. Pero igual... ¡ay! ¡Ay, ay, Ay! (SE SIENTA Y RASGUEA SU GUITARRA, MELANCOLICO)
COLIN : (SE LE APROXIMA) Francois... ¿en qué estás pensando? ¡Y no me mientas!
FRANCOIS : ¿Por qué te voy a mentir? En París. Pensaba en París. Tan cerca como mi mano, tan lejos como mi mano.
COLIN : ¡Y ya me mentiste! ¡Estás pensando en ella! ¡Pero no podés volver, Francois! Este es el límite para vos. ¡te lo prohibieron! Mataste a uno y...
FRANCOIS : No.
COLIN : ¿No? ¿Se murió de diarrea?
FRANCOIS : No maté a uno.
COLIN : (SORPRENDIDO) ¿dos? ¿Francois? (FRANCOIS NO RESPONDE) ¡¿Tres?!
FRANCOIS : Al Obizpo que se la quiso coger. Al cardenal que se la presentó al Obizpo. Y al poeta que le escribió al Obizpo unos versos para que le recitase, pero unos versos tan cursis, pero tan tan cursis!... "Puedo escribir los versos más tristes esta noche..." ¿te podés imaginar unos versos como esos? La noche en que se la va a coger, hablarle de versos tristes!! ¿cómo se puede estar triste en medio de un huracán, triste cuando un terremoto te mueve el mundo bajo tus piés triste, cuando todos los caballos del uiverso cabalgan enntre tus piernas! ¡Triste, el pelotudo quería estar triste!
GUY : ¿Los mataste por una rima?
FRANCOIS : ¡Sería capaz de cualquier cosa por una rima! Pero no... los maté por... ¡al que se ría lo meo, le cago encima, le rezo 100 padrenuestros, le...!
COLIN : (LO INTERRUMPE) ¡Por celos!
FRANCOIS : (LO MIRA. PAUSA. RASGUA LA GUITARRA) Me quedan dos.
GUY : ¿Dos más? Es una promesa... o un censo?
FRANCOIS : Ella, una promesa. El alcagüete que me denunció, un censo.
(JUAN SE OCULTA DENTRO DE LA TUMBA)
COLIN : Ella no es una promesa, Francois. Es una puta. Siempre lo fue. Y nunca sentiste celos...
FRANCOIS : Nunca dije nunca, Colín. Y creí que nunca era nunca. Pero nunca no existe, ahora lo sé. Además...
COLIN : ¿Qué?
FRANCOIS : ¡Además... desde que escribí mi primer poema tenía ganas de matar a alguien, y esos tres cayeron justo!
(SE MIRAN. ROMPEN A REIR)
COLIN : ¡Me asustaste!
GUY : ¡Sí, a mí también!
(JUAN SALE DE LA TUMBA)
JUAN : ¿Y a mí?
COLIN : Creí que en serio pensabas volver a París!
FRANCOIS : ¡No, que! ¡Poeta sí, boludo no!
COLIN : Pero tuviste celos de Margot...
FRANCOIS : ¡No, qué! Francés sí, boludo...
(SE MIRAN CON COLIN Y GUY. GRITAN AL UNISONO):
LOS TRES : ¡sí! ¡Yes! ¡Oui!
(RIEN A CARCAJADAS. SE ESCUCHA, MUY CERCANO, EL LLANTO DE UNA MADRE)
JUAN : ¡Es mi clienta!
GUY : ¿Qué le vendiste?
JUAN : Paz. Y fé.
GUY : Se le oxidaron. ¡Llora como perra!
JUAN : Por el angelito...
COLIN : ¿Por quién?
JUAN : ¡El angelito que murió! Es su madre. Viene a enterrarlo...
FRANCOIS : ¿De noche?
JUAN : ¡Si espera el sol, se le pudre!
FRANCOIS : Por fin dijiste una verdad, Judas. ! Durante el día, todo se pudre! El día es de los podridos, la noche pertenece a los vivos!
(RASGUEA SU GUITARRA. VA HACIA COLIN, LO PROVOCA):
La noche... la noche... ¡la noche!
COLIN : (PIENSA. PAUSA) ¡El día nació de la noche!
FRANCOIS : Eso es muy pobre. (VA HACIA GUY) La noche... ¡Vamos... la noche!
GUY : (PIENSA) ¡Yo... amo la noche!
FRANCOIS : ¡Eso es composición de primer grado!
¡La noche...!
COLIN : Decílo vos. Yo... solo sé abrir cajas fuertes!
FRANCOIS : (RASGUEA SU GUITARRA Y CANTA)
Borra mi sombra con su beso
y me pertenezco.
Al fin siento que soy uno
más que uno.
Un círculo concéntrico
y excéntrico.
Los burgueses me huyen con espanto
cuando escuchan mi canto.
Piensan que es el aullido
de un solitario lobo.
Se encierran en santuarios
de santos de hojalata
de entristecidas vírgenes que sobo
bajo una estrella loca
hasta preñar de plata
sus cuerpos ateridos.
Y se llenan la boca con mi nombre maldito
gritando:
¡ahí va el poeta que me tocó una teta
Y paren hijos
míos
ladrones asesinos
violadores en décimas
raptores de endecasílabos
asaltantes de víctimas
que gimen en monosílabos.
La noche es una puta
con su cama de estrellas
Una puta que se cierra y te encierra
entre piernas de porcelana.
La noche es todo lo que no tiene mañana
porque es hoy, y uno mismo.
La noche es solo eso:
nada más que un verso
y un cretino que ha perdido el tino
ladrándole a la luna
creyendo que es un queso.
JUAN : ¡Pura retórica... menos lo del queso! ¡Prepárense a cenar!
(ENTRA LA MADRE, GIMIENDO. TRAE UN PEQUEÑO CAJON EN SUS BRAZOS. VE A JUAN)
MADRE : ¡Padre!
JUAN : ¡Hija!
MADRE : ¡Padre!
JUAN : ¡Hija!
MADRE : ¡Padre!
JUAN : (A LOS OTROS) No sé si se refiere a mí como cura, o me confunde con el padre del muertito...
GUY : La pobre está tan mal que podría confundirte con el Papa!
JUAN : (JUNTA SUS MANOS Y MIRA AL CIELO) ¡Perdónalo, señor, no sabe lo que dice! (VA HACIA LA MADRE) Dejálo en mis manos. Yo me encargo de todo. ¿Y cómo se llamaba?
MADRE : (GIMIENDO) Raymón...
JUAN : Buen nombre para el menú. Aunque alcance para un solo plato. Y digo yo, ¿no tenía hermanitos?
MADRE : Tres...
JUAN : Todos... ¿vivos?
MADRE : Sí, padre...
JUAN : Bueno, que se le va a hacer! Ya podés irte.
MADRE : Padre...
JUAN : Hija...
MADRE : Padre...
JUAN : Hija... ¡no empecemos de nuevo! ¿Qué querés?
MADRE : ¿Puedo quedarme?
JUAN : (SORPRENDIDO) ¿Para la cena?
MADRE : ¡Para el entierro!
JUAN : Ah, claro, para el... No. No. Es muy tarde. no te conviene andar sola por ahí. Anda mucho delincuente suelto. Mucho...
(SE ESCUCHA MUY CERCANO EL AULLIDO DE LA LOBA. JUAN SE ASUSTA)
¡Mucha loba!...
(ENTRA LA LOBA. LA ACOMPAÑA SAN PEDRO. LA LOBA LOS MIRA. AULLA. COLIN SE TIRA AL SUELO Y LA MIRA DESDE ALLI)
COLIN : ¡Se los dije! ¡Es loba!
GUY : ¿Y el pelado quién es? ¿el gerente?
SAN PEDRO : Soy San Pedro.
JUAN : ¿San...? (SE HINCA) Excelencia, ¿qué hace usted con la loba?
SAN PEDRO : Le sirvo de intérprete. Yo nunca fuí el especialista en animales, pero... ¡se aprende!
JUAN : Pero, excelencia... usted intérprete de... de...
SAN PEDRO : Si no lo hago, me come. No seas tan dogmático. A veces hay que conciliar.
(LA LOBA AULLA)
COLIN : (A SAN PEDRO) ¿Qué dice?
SAN PEDRO : Que tiene hambre.
(LA LOBA VA HACIA JUAN, HUSMEANDO. ESTE, ASUSTADO, DEVUELVE EL CAJONCITO DE MUERTO A LA MADRE. LA LOBA VA HACIA LA MADRE. ELLA, ASUSTADA, SE OCULTA TRAS FRANCOIS, GUY Y COLIN)
SAN PEDRO : No lo hagas más difícil, hija mía. Mejor que se coma al muerto, y no a vos, que estás viva.
MADRE : ¡Es lo único que tengo!
SAN PEDRO : ¡Pero está muerto!
MADRE : Pero es lo único que tengo, Excelencia! Los otros tres y mi marido estan presos! ¡El es lo único! Y va a seguirlo siendo cuando venga a rezarle todos los domingos! Usted tiene que entenderme, Excelencia!
SAN PEDRO : Yo no soy el dueño del discurso. Sólo el intérprete, hija mía.
FRANCOIS : Señor... usted dijo que hay que aprender a conciliar. Pregúntele si aceptaría carne fresca a cambio de carne podrida.
(SAN PEDRO LO MIRA. SE VUELVE A LA LOBA. LA LOBA AULLA)
SAN PEDRO : Dice que...
FRANCOIS : ¡Eso lo entendimos todos! (VA HACIA JUAN) ¿Sos creyente, Judas!
JUAN : ¡Soy cura!
FRANCOIS : Por eso te lo pregunto.
JUAN : ¡Y me llamo Juan, no Judas!
FRANCOIS : ¿Sos creyente?
JUAN : (LO MIRA FIJAMENTE) Me da miedo...
FRANCOIS : ¿Creer?
JUAN : Miedo de vos...
FRANCOIS : ¿Sos creyente, sí o no?
JUAN : ¡Eh, se dice fácil, sos creyente sos creyente! ¿En qué, por ejemplo?
FRANCOIS : ¡En Jesús, por ejemplo!
JUAN : Ah, sí, en Jesús sí! El pobrecito, el sacrificadito, el destinado a...!
FRANCOIS : Acabas de ser nombrado Jesús, Judas!
(ARRANCA UNA CRUZ DE UNA TUMBA, SE LA PONE A JUAN EN LA ESPALDA, Y SE LA AMARRA CON SU CAPA)
¡A cumplir con el rol!
JUAN : ¡No... qué! ... ¡Yo no...!
(FRANCOIS LO EMPUJA HACIA LA LOBA. ESTA HUSMEA A JUAN, QUE TIEMBLA TODO. FRANCOIS, GUY, COLIN, Y LA MADRE, SE ARRODILLAN)
Yo no soy...! (MIRA A SAN PEDRO) ¡San Pedro...!
SAN PEDRO : (TAMBIEN SE ARRODILLA) Maestro...
JUAN : ¡Maestro las pelotas! ¡Yo no soy Jesús, Pedro!
SAN PEDRO : Maestro... nadie quiere ser Jesús, pero a alguno le toca.
(LA LOBA LAME A JUAN)
JUAN : (ATERRADO) ¡Me está lamiendo!
SAN PEDRO : Y sí. Quiere estar segura.
JUAN : ¿Segura, de qué?
SAN PEDRO : ¡Y...!
JUAN : ¡Esperá, Pedro, esperá! ¡Está bien, está bien, soy Jesús! Pero si soy Jesús, vos sos mi discípulo preferido, creo que te corresponde a vos...
SAN PEDRO : No, Maestro. Está en tu horóscopo. Ser el sacrificado. Y está en el mío: sobrevivirte para organizar.
JUAN : ¿Organizar qué?
SAN PEDRO : Lo que caiga. Se viene el tiempo de los organizadores, Maestro!
JUAN : (LLORANDO) Por ahora, el que cayó soy yo! (SE VUELVE A LOS OTROS) Los maldigo, hijueputas! (PROFETICO) El que no está conmigo está contra mí! Pero antes, Francois, quiero que sepas que fuí yo quién...!
(SE ESCUCHAN VOCES QUE LLEGAN DE AFUERA):
VOCES : - ¡La loba debe estar en el cementerio!
- ¡Yo la ví allí!
- ¡Prepárense los cazadores!
- ¡Prepárense los alguaciles!
- ¡Prepárece el ejército!
- ¡Armas al hombro!
- ¡Disparen apenas la vean!
- ¡Yo quiero su piel!
- ¡Para mí la lengua!
- ¡Los colmillos para mí!
(LA LOBA SE ATERRORIZA. CORRE DE UN LADO A OTRO. ESCAPA. SAN PEDRO MIRA A TODOS. LO PIENSA. SE DISPONE A SEGUIRLA)
FRANCOIS : ¿Se va, Excelencia?
SAN PEDRO : Y sí. Es más posible que encuentre comida al lado de ella que con ustedes. tienen cara de muertos de hambre! (A JUAN) Maestro... esta vez resucitaste antes! ¡Todo ha cambiado mucho...!
(SALE TRAS LA LOBA)
GUY : ¡Francois, tenés que escapar! ¡Si llegan...!
COLIN : Nadie va a llegar. Todos nacieron de mis tripas. Y ahí se van a quedar!
(SE MIRAN. ROMPEN A REIR. SE ABRAZAN. JUAN LLORA, AUN ASUSTADO)
FRANCOIS : ¡Este es el carnaval más divertido de mi vida!
JUAN : ¡Pero a mí se me cortó el hambre...!
(FRANCOIS VA HACIA EL. RECUPERA SU CAPA)
FRANCOIS : Hay que tener fé, Judas...
(VA CON SU CAPA HACIA LA MADRE. CUBRE CON ELLA EL PEQUEÑO CAJON DEL HIJO MUERTO)
¡Tenías tan poco!
(QUITA RAPIDAMENTE LA CAPA. DEL CAJON VUELA UNA PALOMA)
¡Ahora tenés todo!
El sol, la luna, el viento, las estrellas, la nieve, la lluvia...
tu hijo es todo eso. Ya no tendrás que venir los domingos a rezarle. Te bastará con levantar la mirada... y mirar... y ver.
(LA MADRE LO MIRA. LE BESA LAS MANOS. Y SALE CORRIENDO CON EL BRAZO LEVANTADO HACIA DONDE SE FUE LA PALOMA)
¿No es el carnaval más divertido de nuestra vida, compañeros?
(COLIN Y GUY RODEAN EL CAJON, ASOMBRADOS)
COLIN : ¿Cómo lo hiciste, Francois? ¿Aprendiste magia, por allá?
FRANCOIS : ¡Aprendí a rimar! Su hijo siempre fue una rima, pero ella no lo supo hasta hoy!
JUAN : ¿Por qué dejaron escapar la paloma? ¡Con la madera del cajón podríamos haber hecho un fueguito y...!
(FRANCOIS LO TOMA DEL CUELLO)
FRANCOIS : ¡Vos fuiste, Judas!
JUAN : (AHOGANDOSE) ¡Me llamo Juan! ¡Me llamo Juan!
FRANCOIS : ¡Vos fuiste! ¿Qué ibas a decir cuando dijiste "yo fui el que..."? ¿El que qué? ¿El que me traicionó?
JUAN : (CASI SIN AIRE) El que...
FRANCOIS : (LE APRETA MAS) ¿El que... qué?
JUAN : (CASI SIN AIRE) ¡El que siempre te amó!
(FRANCOIS LO MIRA. LO SUELTA)
FRANCOIS : ¿Fue por celos? ¿De Margot?
JUAN : (APENAS RECUPERANDO EL AIRE) No. De vos... ¡Quería rimar!
FRANCOIS : (ASOMBRADO) ¿Querés... rimar?
JUAN : (PARECE A PUNTO DE LLORAR) ¡Pero no... puedo...!
FRANCOIS : A ver. Rimemos. (RASGUEA LA GUITARRA)
Mamá... ¡Rimá!
JUAN : Papá...
FRANCOIS : Vas bien por ser la primera vez.
Rimá.
JUAN : Niñez.
FRANCOIS : Estupendo.
¡Rimemos más!
JUAN : ¡Horrendo!
FRANCOIS : ¡Seguí la rima!
JUAN : ¡Una niña!
FRANCOIS : ¡Mucho mejor!
¡Seguí!
JUAN : ¡Dijo que sí!
FRANCOIS : ¿Y cómo fue?
JUAN : (LO MIRA) Lloré... (ESTALLA EN LLANTO)
¡Lloré!
¡Y lloré!
¡Y lloré!
(FRANCOIS LE PONE UNA MANO SOBRE LA CABEZA)
FRANCOIS : Ya sos poeta. Yo te bautizo... Juan!
JUAN : ¿Me perdonás?
FRANCOIS : No, por favor
no rimemos más.
Va a resultar
deformación profesional...
(EXPLOTA):
¡Señor, señor! ¿Cómo se puede hacer para vivir en prosa? Si vivo entre
"malandras
que todo el tiempo
beben en los estaños
mala bebida
y por la noche
afanan a los pobres tontos
y por seguir sus chorrerías
se quedan sin un mango
sin chillar ni protestar
y al final serán plantados, derechos como juncos,
por los verdugos..."
(SE PONE FURIOSO): ¡Y yo sigo rimando! Guy, ¿qué rima con la muerte?
GUY : Así... de golpe... ¡A mí se me hace que la vida!
FRANCOIS : Esa sí es una rima! ¿Y yo, quién mierda soy, que lloro riendo y he conocido todo, menos a mí mismo?
¿Qué es Villón, una rima, una prima,
un soneto, un sexteto,
un fuego del infierno condenado al eterno
arder de sus cojones
un cafisho de putas con pezones
enormes como techo del mundo?
¿Qué es Villón, malandrines,
clientes del verdugo?
COLIN : ¡El rey de la noche y sus confines,
señor del cementerio,
dueño del misterio y de la rima,
y el mejor compañero!
FRANCOIS : (LO ABRAZA)
Ay, Colín, Colín,
cuando uno es amigo en rima
vale la pena vivir!
JUAN : Y yo... me puedo acercar?
Este frío me va a matar!
FRANCOIS : Cuatro patas tiene la mesa
y por algo será.
(JUAN SE ACERCA RAPIDAMENTE AL GRUPO. TIRITAN)
JUAN : Podríamos hacer un fuego con la cruz
de Jesús
y el cajón
del muerto que voló...
FRANCOIS : Tal vez el espíritu quedó
en el fondo del cajón.
Dejalo así.
Es mejor.
No quiero escuchar gemir
un espíritu llorón.
Vas a entrar en calor, cuando llegue el carnaval.
COLIN : No va a llegar. El Rey lo acaba de prohibir. Antes no te lo quise decir.
FRANCOIS : ¿También nos prohibió vivir?
Así que prohibió el carnaval...!
Qué animal!
Con la cara al natural
la gente tendrá miedo hasta de saludarse.
No se va a reconocer.
Y por la noche, al acostarse,
les quedará la duda al llegar a la cama
si se están cogiendo a la mucama
o a su hija se acaban de coger!
Mal negocio prohibir el carnaval...
¡Y para mí, mucho peor...!
COLIN : (SOSPECHANDO ALGO) ¿Por qué?
FRANCOIS : No hay por qué. Por hablar.
COLIN : Por qué existe, y es por qué! ¿Por qué, Francois? Pensás entrar en París, disfrazado de señor?
FRANCOIS : (FURIOSO) ¿Ahora ves a través mío como a través de un vitral? Me he vuelto de cristal?
GUY : No podés ir, Francois! Ellos te estan esperando! Te burlaste demasiado. No te lo van a perdonar.
FRANCOIS : Nadie tiene que perdonarme a mí! El poeta soy yo! El que tiene que perdonarlos soy yo... por existir!
COLIN : Ahora hablaste en prosa. Y te va mal.
FRANCOIS : (DESESPERADO)
Tengo que verla, carajo!
Verla. Olerla.
Marcarle la cara de un navajazo
pegarle una trompada en la barriga
y decirle "querida amiga,
te maldigo!"
Darle un mordisco en el ombligo
y más abajo
metida mi cabeza
entre sus piernas
confesarle que me siento como un sapo
que ha perdido el charco,
un gusano sin podredumbre, a contramano
de su correspondiente barro
hediondo.
¿Es acaso inhumano
amar así?
¿Eso es amor?
¿O es sólo que estoy llegando al fondo
de mí mismo?
A ese abismo que se abre amoroso
y me dice: hay que morir, Francois!
¿Hay que morir?
¿Es tiempo de morir,
Colín,
es tiempo ya?
COLIN : Lo único que sé del tiempo, Francois, es que estamos viviendo el tiempo del destiempo. Y no creo que lo que digo te sirva demasiado...
FRANCOIS : Nada sirve. Debe ser gratis, Colín. Y así sí sirve! Nosotros no servimos ni nos servimos. Por eso estamos aquí.
GUY : ¿Sabés, Francois? Aveces me pregunto, ¿cómo será vivir en el tiempo? ¿Qué será el tiempo? ¿Existe realmente?
FRANCOIS : (RASGUEANDO SU GUITARRA)
El tiempo...!
Cuando podamos verle la cola
sabremos que sí es el tiempo.
Por ahora
debo conformarme con mirarle el hocico.
¿Y qué puede hacer un poeta
con un tiempo así, cansado?
Acosarlo!
Incendiarlo!
Perseguirlo!
Hervirlo!
Rimarlo!
Infectarlo de garrapatas, tratar de contagiarle
los huevos
que le faltan
y dedicar su esmero apasionado
a mamarse una teta!
JUAN : ¿Por qué siempre rimás poeta con teta?
FRANCOIS : No conozco rima más perfecta. Y neta.
JUAN : Profeta!
FRANCOIS : Es verdad. Pero prefiero teta. Los profetas terminan en frasquitos, como recetas. Yo prefiero teta. Huele a legía. Suena a cascada...
JUAN : A mí me suena a herejía!
FRANCOIS : No importa. Pero que suene. Si una teta suena, rima con luna llena.
GUY : No hay nada más lleno que la boca chupando una teta!
FRANCOIS : (RASGUIDO DE GUITARRA) ¡Pleno!
GUY : O simular un mareo en una procesión y agarrarte a una novicia de la teta!
FRANCOIS : Otra vez acertaste a la ruleta! (RASGUIDO DE GUITARRA)
JUAN : ¿No pueden pensar si no en las tetas? ¡Hay otras cosas!
GUY : Sí... Pero en la misma geografía!
JUAN : Quiero decir más sagradas!
FRANCOIS : ¿Más, o menos?
JUAN : ¿Por qué menos?
FRANCOIS : Porque nunca tuviste menos y nunca tuviste más. Cómo no tuviste nada, más o menos te da igual.
JUAN : Eso es un juego de palabras, Francois!
FRANCOIS : No. Es tu declaración de impuestos, Juan.
JUAN : Creo...
FRANCOIS : Es tu oficio.
JUAN : ...que no seguiré con ustedes. (LO MIRAN SORPRENDIDOS) Lo decidí en la cruz.
COLIN : Era cruz de carnaval!
JUAN : Pero se hace sentir igual! Desde mañana me dedicaré a buscar otra sacristía.
FRANCOIS : ¿Vas a dar misa otra vez?
COLIN : Sería la primera vez que dé algo al miserable!
FRANCOIS : Déjenlo que hable! tiene en la cara algo extraño...
JUAN : Extraño no. Arrepentido. Arrepentido de haberte traicionado...
FRANCOIS : Eso ya esta olvidado. Me hiciste un favor. Descubrí que estaba enamorado. ¿Y de qué más te arrepentís?
JUAN : De haber vivido así como viví.
GUY : Uno no vive como vivió! Vive como puede!
JUAN : Para otra cosa nací!
FRANCOIS : Por eso no tenés que preocuparte.
Esa otra cosa
está más cerca de lo que uno piensa.
A veces viene con largos brazos
para el abrazo
de la horca
y otras envuelta en pestilencias
guadañosas.
Siempre anda cerca la otra cosa.
No hace falta buscarla
para encontrarla.
Está en vos mismo.
Nació con vos. Es tu destino,
creciendo en tu intestino.
No te preocupés. No pasa nada.
Esa otra cosa
saldrá en tu próxima cagada.
(COLIN GUY RIEN)
JUAN : Mi destino es hablar con Dios! Que saben ustedes de eso! Yo descubrí mi destino charlando con San Pedro!
COLIN : Era un San Pedro de CArnaval!
JUAN : A lo mejor, pero me sentí cómodo! Y carnaval carnaval, ¿quién sabe qué es carnaval y que no?
FRANCOIS : En eso tiene razón. ¿Y qué vas a hacer?
JUAN : Irme de aquí. Es mi última noche. Ya lo tenía pensado, pero quise venir para recibirte. Desde mañana me dedicaré a buscar una sacristía bien ubicada, en una buena zona, para abrir pronto el negocio.
GUY : Nadie te va a dar una sacristía! Estás hablando al pedo, o de hambre!
JUAN : Bueno, a lo mejor no me la dan! Pero siempre hay buenas ofertas de transferencias!
COLIN : Para eso hace falta dinero...
JUAN : Te sorprendería saber con que facilidad se consigue dinero si uno lo pide en nombre de Dios! Pero claro, que van a saber ustedes!Siempre prefirieron robarlo...
(SUENA UN CUERNO)
GUY : ¿Otro toque de queda?
COLIN : (PREOCUPADO) No... es otra cosa... (SEÑALA A JUAN): Y no la cosa de él. Esta es seria. Están buscando un ladrón... y muy cerca de aquí...
FRANCOIS : Bueno, aquí hay cuatro! (A JUAN): Perdón, Padre. Tres. Pero yo les juro que no robé nada por el camino!
GUY : ¡Yo tampoco!
COLIN : Ni yo... (MIRA A JUAN)
JUAN : (CON VOZ SUAVE) Yo, por supuesto que no. (LO MIRAN TODOS): Y menos en este momento de mi vida... (SE LE VAN APROXIMANDO): en que mi alma ha comenzado un proceso de... (LO RODEAN): bueno... yo diría de... ¡de depuración!
COLIN : Fuiste vos, cabrón!
GUY : Por culpa tuya, ni el cementerio nos van a dejar!
JUAN : Yo no... Les juro... Y un juramento es sagrado para mí...!
COLIN : Dame lo que robaste, cabrón! ¡Dámelo!
(COLIN AVANZA HACIA JUAN, AMENAZADOR. JUAN SACA DE SU SOTANA UN CUCHILLO ENSANGRENTADO)
JUAN : Mejor no se me acerquen, compañeros!
FRANCOIS : Conviene hacerle caso. Ese cuchillo viene con sangre.
JUAN : Maté a uno. Puedo matar a cuatro.
COLIN : (HACE UN GUIÑO A GUY Y LE HABLA A JUAN CONCILIADOR): Está bien, está bien, tampoco hay que tomarlo tan a la...
(COLIN Y GUY SALTAN SOBRE JUAN Y LO SUJETAN. ESTE SE REVUELVE, INUTILMENTE)
A ver, Padrecito, a ver que te robaste... ¿un corpiño de vieja... una escupidera de monja... o...?
(CALLA ASOMBRADO. DE LA SOTANA DE JUAN SACA UNA BOLSA)
¡Esto pesa demasiado para ser...!
(LA ABRE EN EL SUELO MIENTRAS GUY CONTIENE A JUAN. DE LA BOLSA SALE MUCHISIMO DINERO Y UNA CAJA DE MADERA LABRADA)
COLIN : (ASOMBRADO POR LO QUE VE): El hijueputa quería comprar Notre Dame! El Padrecito Juan iba a ser nuestro próximo Obizpo, Francois!
(FRANCOIS RIE. VA HACIA COLIN. SU RISA SE CORTA AL VER LA CAJA DE MADERA. SE ARROJA AL SUELO Y TOMA LA CAJA)
¿Qué pasa? Francois...
(FRANCOIS LEVANTA LA CAJA. VA HACIA JUAN)
FRANCOIS : ¿Margot...? ¿Es a ella a quién...?
JUAN : (ATERRADO) Era una puta... nada más que una puta... y para mí, era mi alma...
(FRANCOIS RUGE. TOMA EL CUCHILLO DE JUAN. PARECE QUE VA A CLAVARSELO CUANDO VE LA SANGRE EN LA HOJA)
FRANCOIS : ¿Y esta es su sangre?
(BESA LA HOJA ENSANGRENTADA)
Nunca te había besado la sangre, mi amor...
(SE CORTA CON EL CUCHILLO Y MEZCLA LAS DOS SANGRES)
Nunca había mezclado mi sangre con tu sangre, Margot!
Y eso que mezclamos todo
el barro y el lodo!
(HUELE LA HOJA DEL CUCHILLO)
Nunca te había olido en lo profundo
en lo hondo en lo grande en lo pequeño
en este vino rojo
que ahora envuelve tu sueño
mirándote dormir
desde afuera de vos, sin dueño
que lo agite.
Te mordí. Me mordiste.
Pero beberte... nunca!
Ahora me convierto en vampiro
de un... fantasma!
(BEBE LA SANGRE DEL CUCHILLO)
Fui de la noche
su hijo preferido.
Desde hoy soy la noche
porque en la noche no hay olvido.
Ese será tu lecho:
la noche y su vampiro!
(FRANCOIS VA HACIA JUAN. LE MUESTRA EL CUCHILLO)
Ya está limpio. "Sin sangre. Se diría que puede usarse para cortar pan. O pelar una cebolla. O afeitarse. O tal vez operar una apendicitis...
COLIN : Matálo, Francois. Aquí sobran tumbas.
JUAN : (ATERRADO) Era una puta, Francois... nada más que una puta... y para mí era mi alma, la única posibilidad de comprarme un alma! Vos tenés que entenderme... No sos como ellos... Sos poeta, Francois!
FRANCOIS : (LO HACE CALLAR PONIENDOSE EL DEDO SOBRE SUS LABIOS) ¡Shss! ¡Shss! No provoqués a la rima, Padre Juan... Por favor, no. Dejala que descanse... porque sino... imagináte...
Teta
rima con poeta
pero suerte
puede rimar con muerte
GUY : ¡Mátalo, Francois, mátalo!
FRANCOIS : Traición
rima con destrucción
Pillo
rima con cuchillo
y si uno junta pillo y traición
el título del poema
es destrucción por cuchillo!
(JUAN LLORA A LOS GRITOS, ATERRADO)
COLIN : ¡Matálo, Francois, matálo!
FRANCOIS : (PAUSA): Guy de Tabarí, mi amigo, dijo
sinónimo de muerte es la vida.
No te daré muerte en vida,
no merecés ser sinónimo.
Para que seas buen antónimo
este poeta vampiro
te dará la vida en muerte.
(LE ALCANZA EL CUCHILLO. JUAN DUDA, CON MIEDO)
GUY : Te volviste loco, Francois?
FRANCOIS : Dejálo ir. (DA LA BOLSA CON EL DINERO A JUAN): Tomá.
COLIN : No! ¡Yo... no...!
FRANCOIS : (GRITA) ¡Déjenlo ir! ¿No se dan cuenta? El cabrón va a llegar a Papa! Este mundo se merece un Papa como él! Sólo así es posible que cuando pasen años y años y años de una raza como esa podamos verle la cola al tiempo y seguirlo! Padre Juan, ahí afuera te espera la prosa. Y el día. No te envidio!
(JUAN SALE CORRIENDO. FRANCOIS SE ARRODILLA SOBRE LA CAJA DE MADERA LABRADA. LA ABRE. VA SACANDO DE LA CAJA OBJETOS DE MARGOT)
Este reloj se lo dejó un veneciano que se pasó tres noches con ella, sin salir ni a mear... ¡Que Margot!
Esta mierda la usaba ella para no quedar preñada... y cuando estabas adentro sentías como que te... te... hablaba. ¡Que Margot!
Esta cadena fue de un... (SE INTERRUMPE, SORPRENDIDO): no... no era esta... ¿Y esta? ¡Nunca la ví...! ¡Hija de puta, con este me pasó! (PAUSA) ¡Que Margot!
(CAE SOBRE LA CAJA. SOLLOZA)
¡Que puta era, mi dios! ¡Que puta!
COLIN : (SE QUITA EL SOMBRERO, RESPETUOSO) Sí, era toda una puta!
GUY : (HACE LO MISMO QUE COLIN) La mejor, lejos!
COLIN : ¡Todo el mundo la quería!
GUY : Tan abierta... Perdón. Amable...!
FRANCOIS : No traten de consolarme! Era una gran hija de puta!
COLIN : ¡Es verdad! ¡También la madre fue una puta!
GUY : ¿La conociste?
COLIN : Con ella debuté. ¡Esa sí fue una familia!
FRANCOIS : (FURIOSO) Ese hijueputa castrado! ¡Yo quería matarla! ¡Yo! ¡Sólo para eso volví a París!
(COLIN Y GUY SE MIRAN, DESCONCERTADOS. NO SABEN QUE DECIR)
COLIN : Mejor. No te hace falta entrar en París ahora. Está muerta, y bien muerta.
FRANCOIS : Cortarla en pedazos, ponerlos a orear a la luz de la luna, y regalársela a los gatos!
(FRANCOIS VUELVE A ARROJARSE SOBRE LAS COSAS SE MARGOT. AULLA CASI)
FRANCOIS : Ya no tengo nada. Ella era lo único...
GUY : ¡Tu poesía...!
FRANCOIS : ¿Mi, qué? (RIE) No nos engañemos más, compañeros... Cuando el tiempo exista sólo quedará de mi nombre lo que queda de un buen sinvergüenza. Un cafisho putañero y proxeneta confeso. Un poeta mal hablado que morirá atragantado por un verso...
(ENTRAN DOS ENCAPUCHADOS LLEVANDO UN CAJON. SE DETIENEN AL VERLOS)
ENCAPUCHADO 1º : ¿Quién vive? ¿Quienes son?
COLIN : Lo mejor de lo mejor, señor! Un rey, un papa, y un emperador!
ENCAPUCHADO 1º : ¡Ah, tres borrachos son! Déjennos paso. Llevamos una muerta. Tenemos que trabajar.
FRANCOIS : Lo que aquí sobra es espacio.
¿Querés que te abramos la puerta
de una tumba en especial?
Hay para elegir, lo podés ver.
Aquí yace el príncipe Juan
le va a encantar con una muerta coger.
Ya se cogió al país
y vendió hasta las estatuas de París.
ENCAPUCHADO 1º : Sos un borracho divertido... pero estoy en horario de trabajo, rufián...
FRANCOIS : ¿No te va bien nuestro querido Juan?
Pues descansa más abajo
la reina Juliana.
Avara, fea como el carajo, y lesbiana!
Seguro le interesará compartir
su deporte preferido
con una muerta.
ENCAPUCHADO 1º : Te agradezco la oferta, bandido,
pera esta muerta
no se queda aquí.
Se va de viaje.
FRANCOIS : ¿Una muerta que viaja? Compañeros,
eso no es una muerta.
Es un espíritu pasajero
y todo pasajero paga
si quiere atravesar una ruta
que está ocupada.
GUY : ¿Cuánto le cobraremos, Colín?
COLIN : Yo diría que... ¿un jamón?
FRANCOIS : Ya han puesto el precio mis amigos,
caballero.
Pero esta es época de rebaja
y como infiero
que se trata de un espíritu etéreo
podemos reducir la paga
a, digamos, ¿un kilo de trigo?
Y el espíritu podrá seguir su ruta.
ENCAPUCHADO 1º : Es una puta.
(FRANCOIS LO MIRA. COMIENZA A GIRAR ALREDEDOR DEL CAJON. LOS DOS ENCAPUCHADOS GIRAN CON EL PROTEGIENDO EL FERETRO)
FRANCOIS : ¿Y de qué murió la desdichada?
¿De arrepentimiento?
¿Malos pensamientos?
¿Un aborto imperfecto?
¿Un coito con efecto retardado?
ENCAPUCHADO 1º : De una puñalada.
Y ya les he dado mucho tiempo.
Perdón.
(VAN A SEGUIR VIAJE. FRANCOIS SE ARROJA SOBRE EL CAJON. LOS TRES GIRAN RAPIDAMENTE. COLIN Y GUY TRATAN DE AYUDAR A FRANCOIS)
COLIN : No se que estoy haciendo, pero lo hago!
FRANCOIS : No pasará el cabrón
sin que yo vea que hay en ese cajón!
ENCAPUCHADO 1º : ¡Está bien! ¡Está bien!
¿Querés ver su cara, Villón?
(DEL CAJON LEVANTA LA CABEZA DE MARGOT, TOMANDOLA DEL PELO)
¡Ella es!
FRANCOIS : ¡Mi Margot!
(EL ENCAPUCHADO 1º DEJA CAER EN EL CAJON LA CABEZA DE MARGOT)
Tuviste más coraje que yo.
No me atreví a entrar en París
por miedo a la policía,
¡y estás aquí!
puta, yegua, madre mía!
Aquí estás...
ENCAPUCHADO 1º : Ya se va.
FRANCOIS : ¿Puedo verla otra vez?
(ENCAPUCHADO 2º MIRA AL 1º. ESTE SE ENCOJE DE HOMBROS. EL ENCAPUCHADO 2º LEVANTA LA CABEZA DE MARGOT TOMANDOLA DEL CABELLO)
¿De frente?
(ENCAPUCHADO 2º MIRA AL 1º. ESTE ASIENTE. GIRAN EL CAJON PARA QUE LA CABEZA DE MARGOT QUEDE DE FRENTE)
¡Tiene los ojos abiertos...!
ENCAPUCHADO 1º : No se los pudimos cerrar.
Da lo mismo.
COLIN : ¡A mí me hacen temblar...!
FRANCOIS : Ni el frío abismo
de la muerte la hacen pestañear.
¡Ay mi amor! Esos ojos de muerto
fueron puerto
de toda la putedad del arrabal!
Gracias a tu almohada
París llegó a llamarse París.
Antes era nada,
y en tu ombligo
este poeta mendigo aprendió a rimar.
GUY : Francois... compañero...
me vas a hacer llorar!
Dejála ir!
ENCAPUCHADO 1º : Sí. Vamos ya.
FRANCOIS : ¡Espera!
¿de perfil?
(ENCAPUCHADO 2º MIRA AL 1º. PAUSA. FINALMENTE ESTE ACEPTA. ENCAPUCHADO 2º PONE DE PERFIL LA CABEZA DE MARGOT)
Así la ví
la primera vez! En mi niñez,
y pensé
eso no es una mujer.
Sus piernas el centro de la tierra
su cuello un pájaro que vuela
sobre París.
No es una mujer
es la noche entera de París
es París!
Entre sus piernas terminó mi niñez
entre sus piernas comencé a vivir!
COLIN : Francois, amigo del alma,
no podés seguir así,
dejála ir!
ENCAPUCHADO 1º : Sí.
Vamos ya!
FRANCOIS : ¡Esperá!
Quiero verla de espaldas...
ENCAPUCHADO 1º : No hay...
FRANCOIS : ¡Hay todo lo que quiero que haya!
ENCAPUCHADO 1º : ... tiempo. Me espera una noche ardua y trabajosa.
FRANCOIS : Y a mí una noche larga
y silenciosa!
Rufían conductor de muertos pasajeros,
¿debo pagarte como a un vulgar cochero
o darte palos
como a un palafrenero?
COLIN : No lo provoqués. Huelo
en él cierto olor extraño
algo azufrero...
ENCAPUCHADO 2º : (AL PRIMERO) No hace falta pelear, señor... y menos por una muerta...
ENCAPUCHADO 1º : Es que me resulta pedante
y cabezón...
FRANCOIS : Soy poeta, cabrón!
ENCAPUCHADO 2º : (INSISTE ANTE EL 1º) No hace falta...
ENCAPUCHADO 1º : Está bien. Ya la ha visto por delante
ahora que la vea de atrás.
Muéstrale la espalda.
ENCAPUCHADO 2º : Así es mejor...!
GUY : (A COLIN, BAJO) Yo a esa voz la conozco
como conozco por el pedo
al pedón...
(ENCAPUCHADO 2º VUELVE HACIA ATRAS LA CABEZA DE MARGOT)
FRANCOIS : Ay Guy, Ay Colín!
Esa espalda fue para mí
meridiano del mundo, polo a polo
todos sus paralelos recorrí
con mi lengua, y me ha dejado solo!
¿Qué hará mi lengua ahora?
ENCAPUCHADO 1º : Podés vender terrenos, que hay de sobra.
(LE CUBRE EL PASO)
Y no te acerques demasiado!
COLIN : ¡Tiene razón, no te le acerqués!
Huele a quemado!
FRANCOIS : ¡Sobre esa espalda dibujé mis rimas...!
ENCAPUCHADO 1º : Se nota por las cicatrices...
FRANCOIS : Iguales a las mías! Cicatrices
que nos hicimos con amor
para igualarnos en el dolor.
Mis dedos
Mirá mis dedos! Cicatrices de sus dientes
que gracias al dolor
se volvieron poesía!
Y ahora, ¿cómo hacer poesía todavía
sin pedir perdón, llorar, morir
de amor y resucitar
sobre esa espalda caliente?
ENCAPUCHADO 1º : Ahora esa espalda está bastante fría.
Yo diría que helada.
Pero tu poesía puede ser usada
para convertirte en duque, conde, profesor
o en alguna embajada de París embajador.
Del verso vivirías
y dejarías de ser ladrón.
FRANCOIS : Dejaría de ser Villón!
COLIN : Francois, te está proponiendo un trato
y desde hace rato presiento
que tiene
poder.
No sé por qué, pero lo siento al oler!
FRANCOIS : No es para mí ese contrato, Colín,
él habla de palabra muerta
de lengua lambeculos y alcagüeta
y si mi lengua un día se volvió rima
es por lamer tetas
y no culos.
COLIN : Pero esas tetas son tetas muertas
y para una buena mordida
es necesario que las tetas estén vivas!
FRANCOIS : Si ella estuviese muerta
mi lengua estaría tiesa y fría
y Villón dejaría de ser poeta!
¡Pero no! (LE ENSEÑA): Se mueve todavía
y quiere
treparla
como hacía, lamerla, sentirle el gusto...
COLIN : ¡A hielo!
¿Te volviste loco, compañero?
FRANCOIS : ¡Nunca estuve cuerdo!
Si no, no rimaría!
¡Cochero!
(VA HACIA ENCAPUCHADO 1º)
ENCAPUCHADO 1º : No soy cochero, ¡y no te acerque más!
FRANCOIS : Lo que sos, sólo el diablo lo sabrá!
ENCAPUCHADO 1º : Eso es verdad.
Y sé de lo que hablo.
Pero no te acerques más,
te lo aconsejo!
COLIN : Hacé caso del consejo, Francois!
Ese viejo tiene un no sé qué...
¡algo!
FRANCOIS : (AL ENCAPUCHADO 1º) ¡No te la vas a llevar!
ENCAPUCHADO 1º : Eso sí que tiene gracia.
FRANCOIS : ¡Sola!
ENCAPUCHADO 1º : Más gracia todavía! ¿Sola?
¿Es que viene con cola?
FRANCOIS : Yo soy su cola. Siempre lo fui.
Vivir sin ella sería no vivir.
Pero puedo elegir
vivir en muerte con ella.
COLIN : Francois, ¿es otro truco, otra magia? Decímelo, así me puedo reír!
ENCAPUCHADO 1º : (AL 2º) A mí me suena como a treta! (A FRANCOIS):
Vos no podés elegir
como no lo pudo ella.
Además, no hay vida en muerte. La muerte
no es más que una cosa muerta...
FRANCOIS : ¡Vos no conocés a un poeta!
ENCAPUCHADO 1º : (AL 2º) ¡Te dije que era una treta!
ENCAPUCHADO 2º : (AL 1º) Pero a lo mejor se puede llegar a un arreglo, señor...
COLIN : Ese pedo me sigue resultando conocido!
(AL ENCAPUCHADO 2º)
¿Quién sos, pedo?
(EL ENCAPUCHADO 2º SE QUITA LA CAPUCHA. ES SAN PEDRO)
¡San Pedro...! ¿Qué hacés
con el enterrador?
SAN PEDRO : Ya te lo dije: hay que saber conciliar. No es un enterrador vulgar. Y tiene poder.
FRANCOIS : (AL ENCAPUCHADO 1º) Si es verdad que tenés poder,
enterrador no vulgar,
me la podés devolver.
ENCAPUCHADO 1º : Imposible. Mi cupo de hoy está cumplido.
FRANCOIS : ¿Además de enterrador
sos contable recibido?
Pensá.
No te conviene una querella.
Ustedes son dos. Nosotros tres.
Somos más.
ENCAPUCHADO 2º : (AL 1º, INQUIETO): Tal vez señor...
ENCAPUCHADO 1º : Pedro, serás organizador
en el futuro
y al por mayor, ¡te lo juro!
Pero ahora
dejáme resolver este problema
a mi manera!
(A FRANCOIS):
Ella siempre fue mía,
desde que nació.
Está inscripto en mi padrón:
a tal día, puñalada, y a tal hora.
Pero sola!
No hay lugar para dos.
Ya te llegará el momento!
FRANCOIS : No me hablés a mí del tiempo,
enterrador!
Mi tiempo es mi propio invento
y lo convertí en destiempo
para vivirlo con ella
en el mismo barro y tiempo.
Dos sapos en un solo charco. Eso fuimos.
Lo que te estoy ofreciendo
es lo que vos llamás tiempo
a cambio de mi destiempo.
No es una mala oferta...
¿No es así, organizador?
SAN PEDRO : No la veo muy concreta...
ENCAPUCHADO 1º : ¡Debe ser otra treta...!
FRANCOIS : En vez de llevarte una muerta
-que en esta época no es ninguna novedad-
llevarte también un vivo en muerte
que eso sí es un número fuerte
en cualquier universidad!
Conmigo se escribirían tratados,
me harían autopsias de posgrado,
y algún teórico erudito dirá:
¡qué interesante, un vivo en muerte, qué fino,
que elegante!
Como ves, enterrador,
te ofrezco un destino renombrado!
¿Aceptado?
ENCAPUCHADO 1º : No.
FRANCOIS : (MAS TENSO) Esperá. Pensálo.
ENCAPUCHADO 1º : No.
FRANCOIS : ¿No te importa un vivo en muerte que sufre
de amor, y quiere a su dolor
acompañar a la muerte?
ENCAPUCHADO 1º : No.
FRANCOIS : Entonces, enterrador, vuelvo a ser ladrón. ¡Ayúdenme, compañeros!
COLIN Y GUY : Si Francois quiere la muerte,
hasta la muerte Francois!
(LOS TRES AVANZAN SOBRE LOS DOS ENCAPUCHADOS PARA ARREBATARLES EL CADAVER DE MARGOT. EL ENCAPUCHADO 1º ARROJA SU CAPA. ES EL DIABLO. LEVANTA LA MANO, CAE UN RAYO, Y DETIENE A LOS TRES AMIGOS)
COLIN : Yo le sentía olor a azufre!
GUY : (A COLIN) Creo que estamos jodidos, compañero!
COLIN : Hagámonos los distraídos!
(SE ARRODILLAN MIRANDO EN OTRA DIRECCION Y OCULTANDO LA CABEZA COMO EL ÑANDU)
FRANCOIS : ¿Así que eso sos, el diablo?
¿O en familia te llaman Lucifer?
DIABLO : Vos no lo sos. Ni lo vas a ser.
FRANCOIS : ¿Ah no? Entonces, ¿de quién soy?
De Dios?
Pedro... ¿soy de Dios?
PEDRO : (ARRODILLADO) Estoy rezando, señor.
FRANCOIS : ¿A quién, a Dios?
PEDRO : ¡Por Dios!
(FRANCOIS MIRA EN TORNO. TODOS ESTAN COMO "BORRADOS")
FRANCOIS : (AL DIABLO) Sólo quedamos vos y yo!
Villón, el diablo,
el diablo, Villón!
Que presentación para una noche en París!
Ni a mí se me podía ocurrir!
DIABLO : Y una muerta entre los dos.
FRANCOIS : La muerta es lo que está en disputa.
DIABLO : Es sólo una puta.
Y no me parece muy heroico por una puta morir.
FRANCOIS : ¡Nunca creí en el heroísmo!
Soy cobarde, miedoso al por mayor,
a la guerra le huí,
ante la horca me meo,
para comer fuí ladrón,
asesino por cabrón
y poeta para ser yo mismo.
En eso creo,
así he vivido!
Nada que ver con héroes ni heroísmo!
DIABLO : ¿Y con eso querés
a esa puta disputarme?
Perdóname,
pero poder no te veo.
FRANCOIS : ¿Cuál es el tuyo? ¿El rayo?
DIABLO : ¿Y el tuyo cuál es?
FRANCOIS : Ya lo ves:
amar a una puta tanto
como para seguirla al infierno.
DIABLO : ¿En qué época vivís, idiota?
El año en que naciste
quemaron la última loca!
El mundo está cambiando
y mucho más va a cambiar!
Mirá esos tres, ¡qué sabios son!
Uno reza
y los otros se ocultan en su caparazón!
En ese mundo que llega,
¿que vas a hacer, Villón?
FRANCOIS : Lo que hice hasta hoy:
seguir amando a una puta.
Y si al infierno me voy
podré evitar vivir en ese mundo mejor.
DIABLO : ¡Qué antiguo sos!
FRANCOIS : Soy lo que soy. Yo soy todo.
El viento sopla cuando yo lo invento
y se convierte en huracán...!
(COMIENZA A SOPLAR UN FUERTE VIENTO)
DIABLO : (INQUIETO) ¿Qué es eso?
FRANCOIS : ¡Una rima más!
A veces, si quiero, el mundo creo
porque creo
que le hace falta cantar...!
(SE ESCUCHA UN CORO TRONADOR)
DIABLO : (ADEMAS DE INQUIETO, ASUSTADO) ¡A callar!
(SIGUE EL CORO) ¡Es otra treta!
FRANCOIS : Cuando el mundo canta
sólo lo puede callar
un poeta!
¿Querés silencio, Lucifer?
DIABLO : ¡Sí!
FRANCOIS : ¿Con ella me puedo ir?
DIABLO : ¡No!
FRANCOIS : Entonces no hay solución.
Aquí nos vamos a quedar
hasta que...
MARGOT : Francois... (SE VUELVEN. LA CABEZA DE MARGOT LOS MIRA)
DIABLO : ¡Dios mío... perdón... !¿También podés resucitar?
FRANCOIS : Es de la rima al poder!
¿Sí, Margot?
MARGOT : ¿Quién ese fantasmón?
FRANCOIS : Un señor
que no nos quiere ayudar. (AL DIABLO)
¿Nos llevás?
DIABLO : ¡No! ¡Ni por puta!
Arréglensela, si pueden!
Imagínate, por favor!
Una muerta que habla y un poeta!
FRANCOIS : Podrías rimar poeta con teta...
DIABLO : No es para mí esa receta!
Prefiero perder un candidato
a firmar un mal contrato!
Pedro... ¿te quedás?
SAN PEDRO : ¡Ni por puta!
(EL DIABLO Y PEDRO SE VAN)
MARGOT : (A FRANCOIS) Por qué tanta ropa encima?
Para disimular que te pasaste
la noche en un burdel?
FRANCOIS : Sí, mi amor, adivinaste.
MARGOT : Vení, acercáte...
(FRANCOIS VA HACIA ELLA. ELLA LO HUELE)
¡Olor a carne podrida!
(LE PEGA. LO BESA. SALE DEL CAJON. ESTA DESNUDA. COMIENZA A DESVESTIR A FRANCOIS)
Si volvés a ir otra vez
olvidáte de Margot!
(VUELVE A PEGARLE. SON BOFETADAS QUE NO SUENAN)
FRANCOIS : Sí, Margot.
(ELLA SIGUE DESVISTIENDOLO)
MARGOT : ¿Algo te hago faltar yo?
FRANCOIS : No, Margot.
MARGOT : ¿Y entonces por qué con otra puta te vas,
eh, por qué?
(SIGUE PEGANDOLE BOFETADAS QUE NO SUENAN. LO BESA Y LO DESVISTE)
FRANCOIS : Supongo que por maldad.
Pero nunca más,
te lo juro, mi dolor.
MARGOT : No me jurés, pervertido,
que te doy...!
(LE PEGA OTRA BOFETADA QUE NO SUENA. ELLA LO NOTA POR PRIMERA VEZ)
Francois, ¿Qué me está pasando hoy?
FRANCOIS : Nada, Margot.
MARGOT : ¿Nada? ¿Como a las locas?
Te pego y no escucho el ruido
de los golpes que te doy...
FRANCOIS : Porque son dados con amor.
MARGOT : ¡Amor las pelotas!
No lo escucho, y la cabeza me flota!
(RECIEN PARECE NOTAR EL CAJON)
¿Qué hacía yo en ese cajón?
FRANCOIS : No lo recuerdo, mi amor.
MARGOT : ¿No? ¡Me estás mintiendo,
cabrón!
Lo último que yo recuerdo
es al cura ese, tu amigo,
que me vino a visitar
para darme una carta tuya,
pero antes de empezar a hablar,
saco un...
(PAUSA. RECUERDA)
¿Un... puñal?
FRANCOIS : Sí, Margot. Sacó un puñal.
(ELLA LO MIRA. SE MIRA EL CUERPO. VE LA HERIDA. VA A TOCARLA PERO NO SE ANIMA.
MARGOT : ¿Esto es... sangre, Francois?
FRANCOIS : Sí, mi amor.
(SE ARRODILLA PARA BESARLE LA HERIDA. ELLA LE ABRAZA LA CABEZA)
MARGOT : ¡Francois... estoy...!
(SE TAPA LA BOCA. MIRA POR DONDE SE FUERON EL DIABLO Y SAN PEDRO)
MARGOT : ¡Y el fantasmón ese me llevaba a...! (EXPLOTA, FURIOSA CONTRA FRANCOIS) ¡Y ahora! ¿Dónde mierda voy a ir, hijueputa? ¡Siempre metiéndome en líos! ¡Hasta muerta me jodés! (LO MIRA. PAUSA)
Porque estoy muerta, ¿no?
FRANCOIS : Sí, mi amor.
Y yo, vivo.
Pero un lugar debe haber
entre el desierto y el mar
donde una muerta pueda putañear
en libertad
y un poeta rimar y cafishear!
MARGOT : (LO ACARICIA. LE PEGA) Te extrañé, mi mal.
FRANCOIS : Y yo te extrañé, mi bien.
MARGOT : ¿Y ahora?
¿Qué hay que esperar?
FRANCOIS : ¡Nada! ¡Hay que rimar!
¡Siempre hay que rimar!
(VA A BUSCAR SU CAPA. SE DESNUDA)
¿O no te rima rimar
con campana de cristal?
(REVOLOTEA SU CAPA POR EL AIRE. CUBRE CON ELLA A LOS DOS. LA CAPA PARECE IRSE DESINFLANDO. QUEDA EXTENDIDA SOBRE EL SUELO. COLIN Y GUY VAN HACIA ELLA. LA LEVANTAN RAPIDAMENTE, COMO SI FUESE MAGIA. BAJO LA CAPA NO HAY NADIE. COLIN Y GUY MIRAN HACIA EL CIELO COMO SI ESTUVIESEN VIENDO VOLAR ALGO. LO SIGUEN CON LA MIRADA HASTA FIJARLA EN EL PUBLICO. PAUSA EN ESA SITUACION. FINALMENTE, COLIN Y GUY SONRIEN.


FIN
 
 

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