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Cuando me afeito
Por Carlos Pais
 
PERSONAJES
ROBERTO
ELISA
MARISA


UNA CASA O DEPARTAMENTO DE CLASE MEDIA. TIPICO, CONVENCIONAL. SE VE PARTE DEL BAÑO DONDE ROBERTO SE ESTA AFEITANDO Y PARTE DEL TOILETTE DONDE ELISA SE MAQUILLA. ES DOMINGO, DE MAÑANA.

ROBERTO : (MIENTRAS SE PASA LA BROCHA Y SE AFEITA) Otro día, Robertito, otro día. Y mañana será otro... sólo que mañana estaré afeitándome para ir a la oficina... pero es igual... A la oficina... Allí deberé escuchar las mismas conversaciones de siempre, las mismas bromas de siempre, las mismas broncas de siempre de la misma gente de siempre, que siempre dice lo mismo cuando le pasa pasan las mismas cosas de siempre. ?Dios mío! Me cansa, me agota esta sensación de saber siempre lo que va a pasar. (PAUSA) Hoy es domingo... no hay oficina... pero también sé lo que va a pasar. Lo que vamos a decirnos, los temas sobre los cuales vamos a discutir. (TIRA LA BROCHA O LA TOALLA, ENOJADO) ?Sé todo! Pero esto no es lo peor. Lo peor es que todos los días pienso lo mismo, a la misma hora y en el mismo momento. O sea... siempre que estoy afeitándome, cosa que hago siempre, pienso siempre lo mismo. Después... empieza el día y... no pienso más, pero... a la mañana siguiente... ?Otra vez! ?Por qué será? ?Tal vez... es el único momento del día en que me miro de verdad? ?El único momento en que tengo mi cara acá, en que me toco, me acaricio, me mimo? O, tal vez, ?es que me encuentro con mi cara un poco más vieja cada día? No, no me doy cuenta. Es terrible pero no me doy cuenta. ?Cómo era yo... hace diez años, quince, veinte? No lo sé. ?Cómo es posible que no lo recuerde? A veces me encuentro con alguien que me dice: "Estás igualito. Hace años que no te veo y estás igualito". ?Qué hijo de puta! ?Qué mentira! Ni yo me acuerdo de mi cara y la veo todos los días, ?ni yo! En diez años... me afeité 3.650 veces y pensé esto mismo 3.650 veces. ?Es terrible! ?Qué voy a estar igualito! (SE MIRA LA CARA) Todos los días se gasta un paco más. Imperceptiblemente, un poco más. Bueno... eso le pasa a todos. Uno no se da cuenta... pero si yo me estuviera afeitando hace... 20 años, cuando tenía 30 y me doy vuelta (LO HACE) para buscar una toalla y... me encuentro con mi cara de hoy con 50... 52 años, o sea... No me voy a mentir, tengo 52. O sea, pudiera... enfrentar... en un solo instante mi cara de hace 22 años con esta... con esta de hoy... ?Por qué dije 50 si son 52? Dos años son... más de 700 veces de pensar esto mismo. Es mucho... Es mucho... Dos años es mucho. No son dos bizcochos o dos kilos, son dos años. No hay regímenes para perder años o pastillas, aunque hagan mal. No hay. (PAUSA, SIGUE AFEITANDOSE) ?Por qué siempre que me afeito, por qué? ?No será la crema? Esta crema de mierda debe tener algún elemento alucinógeno. Dicen que les ponen cualquier cosa a las cremas para vender. Debe ser. Voy a cambiar de marca y voy a probar... Debe tener alguna porquería que a uno lo da vueltas. ?Y si me dejara la barba? Podría ser... pero me queda mal. Una vez probé, un mes... Hay que descontar ese mes. No. No hay que descontarlo porque todos los días me miraba para ver cuánto me crecía y... era lo mismo... aunque... cuando me afeito es peor... Es mucho peor... (ESTA TERMINANDO DE AFEITARSE. COMIENZA CON OTRA TAREA, LAVARSE LOS DIENTES, POR EJEMPLO)
ELISA : (SE MIRA AL ESPEJO, ACOMODA POTES, LAPICES, ETC. SE ALEJA, SE ACERCA, EN FIN, SE MIRA. MIENTRAS CANTA) "Tuyo es mi corazón... oh... traicionero... Tuyo es todo mi amor... lara... lara..." Me voy a hacer la cirugía en la cara... en las tetas, en todos lados me voy a hacer la cirugía. ?Y listo! Tengo que hacer algo. Tengo que pensar en mí. En todas las sesiones, sale que tengo que pensar en mí. Por algo será. (CONVENCIENDOSE) Me lo voy a pagar yo. (REFLEXIONANDO) No tengo muchacha, no me compro nada, no voy a ninguna parte... Bueno... Voy a agarrar y me voy a gastar todo en una cirugía. ?Y listo! (CANTA) "Tuyo es mi corazón... lara... laraaaa..." Te dejan como nueva. Se avanzó mucho en eso, muchísimo. Y está bien. Por uno mismo, está bien. Por respeto a uno mismo. (SE MIRA) Con todo... con mis años... más de una quisiera tener esta cara y este cuerpo. Más de una. Si siempre me confunden. ?Siempre! (SE RIE) Que soy la hija de Roberto o la hermana de mi hijo o la madre de mi nieta divina... Me confunden... Siempre. Y mirá que yo no oculto nada... Los años que tengo los tengo. Es una lucha de personalidades... ?Qué sé yo! Después de la cirugía voy a ser la hermana de mi nieta... Cualquier cosa. ?No importa! Hay que empezar a respetarse, a quererse, si uno no se quiere... (SE PONE ALGUNA CREMA O ALGO ASI) Lo que me asusta es que se venga todo de golpe. Eso me asusta. La guacha de Leticia siempre dice, en realidad me dice, a mí, me dice, que mucha gente se mantiene... se mantiene y un día... ?Paf! de golpe envejece. De golpe. Mirá si un día, como hoy, vengo a arreglarme, me miro en el espejo y... ?Dios mío! ?Envejecí de un día para otro! Mirá si es cierto. Yo espero darme cuenta... para prepararme digo. Si una está preparada es distinto. Así dice el analista: hay que prepararse para que las cosas la tomen a una... No sé, para eso, por más que me prepare... me parece... Para darle bronca a Leticia porque ella está llena de arrugas, pobrecita, me gustaría tener esa enfermedad... ?Cómo se llama? La de Cortázar... esa que tienen cara de nenes siempre, aunque sean viejos... Me gustaría tener esa enfermedad (SE MIRA) Pero no tengo esa enfermedad. Porque cara de nena, no tengo. A lo mejor con la cirugía... me la dejan... Tampoco me gustaría. Soy una mujer y tengo mi personalidad... No quiero perder mi personalidad. Se lo voy a aclarar muy bien al cirujano: quiero mantener mi personalidad. Que me hagan... lo normal... pero... sin cambiar... (SE MIRA SATISFECHA) Si estoy bien... (VA TERMINANDO DE MAQUILLARSE)
ROBERTO : (HA TERMINADO. VA A SALIR DEL BAÑO) Ahora... (SE DETIENE) ahora... ?Ya sé! Me va a decir: "?Qué vamos a hacer?" Y se va a responder. "No nos vamos a quedar en casa. Salgamos un poco, alguna vez". Yo voy a intentar la sorpresa, diré: "Bueno... no me siento muy..." Y ella atacará: "Vos... hacé lo que quieras, yo..." Entonces yo, acorralado, diré con toda la dulzura de que soy capaz aunque sé que estoy perdido, diré: "Salgamos un poco por el centro... ?No tenés ganas? Tomamos un café y..." (VENCIDO) ?Inútil, todo será inútil!
ELISA : (SALE DEL TOILETTE Y SE ASOMA A UNA VENTANA) ?Qué día hermoso! Para ir afuera... pasar el día... ?Qué día hermoso!
ROBERTO : (SIN GANAS) Sí, Sí... ya lo ví.
ELISA : ?Qué vamos a hacer? No nos vamos a quedar en casa. Salgamos un poco. Mirá qué día.
ROBERTO : (TIMIDAMENTE) ?No... no tenés ganas de pasear por el centro? Podríamos...
ELISA : ?Por el centro! ?Un domingo? ?Con este día?
ROBERTO : Por eso... La calle...
ELISA : ?Todos los días por los mismos lugares! ?Por qué no vamos al Tigre... por ahí... donde nunca vamos? ?Hace años que no vamos por esa zona, a@os!
ROBERTO : ?La... la zona del Tigre?
ELISA : No sé. Por ahí.
ROBERTO : Ah.
ELISA : Hagamos algo distinto.
ROBERTO : Pensaba... leer el diario... un poco...
ELISA : Lo leés después. Tenés todo el día para leer el diario, todo el día.
ROBERTO : (INTENTANDO) A la tarde el diario ya es viejo...
ELISA : ?No escuchaste la radio? Ya sabés todo.
ROBERTO : Eso es verdad, sé todo...
ELISA : ?Ves? ?Para qué vas a leer el diario?
ROBERTO : Porque me gusta, por eso. No es lo mismo leer el diario que escuchar la radio. No es lo mismo...
ELISA : Dicen las mismas cosas, por favor, lo escuchás por radio y después lo ves en el diario o al revés...
ROBERTO : Los detalles, el diario te da detalles. En la radio se pierden los detalles. Todo es flash... ?Yo quiero detalles!
ELISA : Dejá los detalles para después... ahora mirá qué día...
ROBERTO : Además es domingo. Me encanta leer el diario los domingos. Me gusta.
ELISA : (MAS MOLESTA) Después querés dormir la siesta. Si salimos tarde y encima querés dormir la siesta el día se te va. Se te va enseguida...
ROBERTO : Igual se te va. Si vas al Tigre el día se te va igual. Un día es un día.
ELISA : ?Cómo va a ser igual? ?Aprovechás! ?Disfrutás! No se te va igual. (UNA PAUSA Y LUEGO FUERTE) ?Estoy podrida de ver las mismas vidrieras!
ROBERTO : ?Y yo de hacer las mismas cosas creyendo que hago algo distinto!
ELISA : Eso. Hagamos algo distinto. Distinto de las cosas de siempre.
ROBERTO : ?Por ejemplo?
ELISA : Vayamos al Tigre. Por esa zona. Eso es algo distinto.
ROBERTO : ?Ir al Tigre es algo distinto? Eso es lo mismo. Lo mismo de siempre.
ELISA : ?Cómo va a ser lo mismo de siempre!
ROBERTO : ?Pero carajo!
ELISA : ?No grités!
ROBERTO : Decís que lo de siempre no es lo de siempre.
ELISA : ?no tenés ninguna necesidad de gritar!
ROBERTO : (HACIENDO ESFUERZOS POR CALMARSE) Decís que es distinto lo de siempre, lo de toda la vida. ?Ves? Trato de no gritar. ?Pero decís que es distinto lo de siempre!
ELISA : ?No es lo de siempre! Lo de siempre sería...
ROBERTO : (CANSADO) ?Está bien! Hagamos lo que quieras. Está bien...
ELISA : No. Mejor nos quedamos. Para salir con esa cara, mejor nos quedamos...
ROBERTO : La cara no la puedo cambiar, desgraciadamente...
ELISA : Pero puedo no verla. Me encierro a leer y ya no la veo. Así que... nos quedamos... (PAUSA. CONTINUA) Nos quedamos. Nos quedamos y listo. Me da igual. Es mejor, nos quedamos. A dónde no voy a ir es al centro. Nos quedamos en casa. Se terminó.
ROBERTO : Muy bien. Como quieras. No voy a discutir. Salimos o nos quedamos pero sin discutir.
ELISA : Yo no discuto. De lo único que no tengo ganas es de discutir. Con un día hermoso...
ROBERTO : ?Muy bien!
ELISA : Nos quedamos perfectamente... ?Estoy harta!
ROBERTO : (VA A CONTESTAR PERO SE ARREPIENTE. TOMA EL DIARIO, LO DEJA, LO TOMA, QUIERE LEER PERO NO PUEDE CONCENTRARSE. JUNTA BRONCA) Si estás harta, andáte sola.
ELISA : Ya voy a ver. Vos leé el diario. No te preocupés.
ROBERTO : (QUE JUNTA MAS BRONCA) Voy a leer el diario cuando quiera leer el diario. Cuando yo quiera, no cuando vos...
ELISA : ?Muy bien! (PAUSA LARGA) Un domingo encerrada...
ROBERTO : (EXPLOTANDO) ?Vayamos al Tigre, por favor!
ELISA : ?No grités!
ROBERTO : ?No grito!
ELISA : ?Gritás!
ROBERTO : ?No grito!
ELISA : No puedo soportar los gritos, me hacen mal... Tengo que protegerme...
ROBERTO : ?Te hacen mal mis gritos, no tus gritos...!
ELISA : ?Todos los gritos me hacen mal, todos!
ROBERTO : ?Entonces no grités!
ELISA : ?Yo no grito!
ROBERTO : ?Hostia! ?Cómo decís que no gritás, si gritás?
ELISA : No se puede hablar con vos, no se puede.
ROBERTO : Vos querías salir, no hablar.
ELISA : Lo que no quiero es discutir. Eso es lo que no quiero.
ROBERTO : Vos decís que no se puede hablar conmigo. Muy bien... ?De qué querés hablar?
ELISA : De nada. De nada.
ROBERTO : Muy bien. No querés salir, no querés hablar. Sos vos la que no quiere, muy bien. (CAMINA TRATANDO DE CALMARSE AUNQUE CON UNA BRONCA DIFICIL DE DISIMULAR) Muy bien... Muy bien...
ELISA : (EN VOZ BAJA) Siempre se termina haciendo lo que quiere. Lo voy a consultar en terapia.
ROBERTO : (DETENIENDOSE) ?Qué decís?
ELISA : Pienso en mí.
ROBERTO : Muy bien. (SE DETIENE Y TOMA EL DIARIO) Voy a leer el diario. (LO INTENTA, LE CUESTA, LO DOBLA, LO ABRE. POR FIN, SE LEVANTA Y SE VA)
ELISA : (APENAS ROBERTO DESAPARECIO) ?No te conté? ?Te vas a morir! ?Te acordás de Marisa, la mujer del gordo Bequelli?
ROBERTO : (VOLVIENDO A ENTRAR Y HACIENDO ESFUERZOS POR CONTENERSE) Estuve sentado ahí, al lado tuyo y no tenías nada que decir. Me levanto y apenas salgo, tenés algo que decirme. Por supuesto como yo estaba lejos, no escuché... ?Qué decías?
ELISA : Nada. No tiene importancia.
ROBERTO : Cómo no tiene importancia si dijiste "te vas a morir"
ELISA : ?No era que no habías escuchado?
ROBERTO : El contenido. No escuché el contenido. Sólo escuché "te vas a morir"
ELISA : No es importante. Una pavada.
ROBERTO : Para vos no es importante, para mí es fundamental.
ELISA : ?Cómo va a ser fundamental?
ROBERTO : ?Y qué te parece?
ELISA : ?Es... fundamental?
ROBERTO : Por supuesto.
ELISA : Entonces... vos tenés algo que ver.
ROBERTO : Desde luego.
ELISA : ?Vos?
ROBERTO : Sí.
ELISA : (LA MIRA SERIA, PREOCUPADA) ?Vos...?
ROBERTO : ?Y qué te parece?
ELISA : Pero... ?Por qué no me lo dijiste antes? ?Por qué no lo hablamos?
ROBERTO : Bueno, no la hablamos pero... se cae de maduro.
ELISA : ?Por qué se va a caer de maduro si nunca los veíamos... por lo menos yo...?
ROBERTO : A esta altura de la vida es lógico que uno empiece a preocuparse por...
ELISA : ?Lógico? No es nada lógico. ?Cómo fue?
ROBERTO : ?Cómo fue qué?
ELISA : Todo. Contáme todo. Estoy preparada. Hablemos. Hablemos como personas maduras. Hablemos. A lo mejor me entero qué te pasa. Hablemos.
ROBERTO : Vos me tenés que contar. Vos empezaste a contarme. No yo. ?Cómo te voy a contar yo lo que vos...?
ELISA : Enredado con Marisa, pobre gordo...
ROBERTO : ?Con quién?
ELISA : Con Marisa, mirá vos...
ROBERTO : ?Qué Marisa?
ELISA : ?La mujer del gordo Bequelli!
ROBERTO : No sé de qué me hablás.
ELISA : No te hagás el boludo.
ROBERTO : No entiendo.
ELISA : ?Vamos! Apenas te dije que el gordo Bequelli se separó de Marisa... te cambió la cara... y dijiste que tenés algo que ver. Estabas esperando el momento. Eso. Y yo... que soy una idiota, pensé que te daba una sorpresa... ?Mirá vos!
ROBERTO : ?Adonde!
ELISA : Adentro... Miráte adentro... Eso es lo que tenés que hacer...
ROBERTO : Lo hago todos los días...
ELISA : ?Cuándo?
ROBERTO : Cuando... me afeito... ahí...
ELISA : Pero, ?Qué barbaridad!
ROBERTO : no te entiendo. Yo lo único que dije es que mi vida es importante para mí.
ELISA : ?Ya lo sé! Es el famoso cuento... "La vida es importante... No podemos dejarla pasar..." Pero lo hubieras hablado. Con valentía... con sinceridad... Me lo hubieras dicho y... todo bien.
ROBERTO : (DESCONCERTADO) Realmente no pensé que pudiera interesarte... Yo... no sé... Pensaba que era importante para mí... pero para vos...
ELISA : ?Cómo no va a importarme? Si hay una relación con otra mujer. ?Cómo no va a importarme? ?Soy de piedra yo?
ROBERTO : Pero... ?Vos hablás del gordo Bequelli o de mí?
ELISA : A mí el gordo Bequelli no me importa. Yo hablo de vos.
ROBERTO : Yo lo único que dije es que mi vida es importante para mí, porque vos dijiste que mi muerte no era importante...
ELISA : Ahora me querés envolver.
ROBERTO : ?Un carajo! Vos dijiste que no era importante, que no era fundamental que yo un día me muriera... ?Mirá vos!
ELISA : ?Yo? ?Yo dije eso?
ROBERTO : Vos. Sí, vos.
ELISA : Yo empecé a contarte, ingenuamente...
ROBERTO : Escuché bien clarito: "Te vas a morir". Fue lo único que escuché.
ELISA : Pero... "te vas a morir" es una expresión sin contenido, como "hijo de puta", igual...
ROBERTO : Me estás insultando y después vas a decir que nunca me insultaste. Gritás y después decís que grito yo. Cambiás todo.
ELISA : No puedo discutir con vos. Me confundís.
ROBERTO : ?Qué pasó con Marisa?
ELISA : ?Qué Marisa?
ROBERTO : Marisa, la mujer del gordo Bequelli.
ELISA : Se separó.
ROBERTO : (SE DETIENE, ASOMBRADO) ?Se separó el gordo?
ELISA : Sí.
ROBERTO : ?Del gordo Bequelli?
ELISA : Sí.
ROBERTO : ?Qué me decís?
ELISA : (MONOTONA) Que se separó Marisa del gordo BEquelli.
ROBERTO : ?Qué me contás?
ELISA : (CANSADA) Que se separó Marisa del gordo Bequelli.
ROBERTO : (CON ASOMBRO Y ADMIRACION) El gordo BEquelli... Mirá vos.
ELISA : (CANSADA) ?Cómo lo voy a mirar si no está?
ROBERTO : Digo que: mirá vos el gordo lo que hizo. Lo que hizo...
ELISA : ?Ah...!
ROBERTO : Hubiera jurado que nunca el gordo...
ELISA : Todo el mundo lo hubiera jurado.
ROBERTO : ?Qué?
ELISA : Todo el mundo hubiera jurado que el gordo y Marisa jamás...
ROBERTO : (REAFIRMANDO) Pero... ?Jamás!
ELISA : Tantos años de matrimonio, hijos grandes...
ROBERTO : (ALUCINADO) Como nosotros...
ELISA : Sí, más o menos como nosotros...
ROBERTO : (EN LO SUYO) Un día...
ELISA : No. No sé si un día... Parece que la cosa venía. Ya venía...
ROBERTO : ?Quién?
ELISA : La cosa. La cosa ya venía, parece. Por lo que sé... el gordo hizo una crisis bárbara.
ROBERTO : (INTERESADISIMO) ?Una crisis bárbara?
ELISA : No sé si es verdad... Parece que hizo una crisis... que empezó con planteos que... la rutina... la costumbre... que sexualmente ya... bueno... que se sentía ahogado el gordo...
ROBERTO : ?Ahogado?
ELISA : Sí. Ahogado. Bueno... entonces un día... el gordo se armó la valija. De un día para otro, alquiló un departamento y... ?Se fue!
ROBERTO : ?El gordo Bequelli se fue! (A ELISA) No de un día para otro, seguro que no. Vos misma lo dijiste: la cosa ya venía. Seguro que el gordo llevaba años pensando lo mismo, años. Se sentía viejo, rutinario, cansado de las mismas cosas de siempre, cuando tenía 30 años y ahora... Reflexionaba el gordo y un día... se animó. Eso es todo. Puso en funcionamiento las cosas, eso es todo. Eso fue lo que pasó, un día el gordo se animó. "Al carajo", dijo el gordo...
ELISA : ?Cómo sabés vos lo que dijo el gordo? Si parece que estaba mal, que sufrió muchísimo... que hasta adelgazó... Parece...
ROBERTO : ?Adelgazó? No ves...
ELISA : Fue todo un proceso... dicen...
ROBERTO : Sí... Sí... Pero... se animó...
ELISA : Se fue.
ROBERTO : (QUE SE QUEDA PENSANDO EN EL GORDO, DE REPENTE) ?A qué hora se fue?
ELISA : ?Cómo?
ROBERTO : ?A qué hora se fue?
ELISA : No sé. Un día...
ROBERTO : Es importante. La hora es importante. Habrá sido de mañana. Yo sé. El gordo una mañana salió del baño... y ahí... agarró la valija... ni discutió... nada... y se fue...
ELISA : Eso no lo sé. No sé si fue de mañana o de tarde. ?Qué importancia tiene?
ROBERTO : Tiene. Tiene. Tengo que saber en qué momento fue. Tengo que saber si era de mañana o de tarde o de noche. No es lo mismo. (SE ACERCA A ELISA) Elisa... Necesito saber a qué hora el gordo Bequelli se fue de la casa...
ELISA : Pero... ?Para qué?
ROBERTO : Es importante... Es... fundamental. ?Cómo podemos averiguarlo?
ELISA : No sé. Te imaginás que no voy a llamar a Marisa, que hace años que no veo, porque nosotros no vemos a nadie, no invitamos a nadie, siempre estamos solos, ni amigos tenemos ya, para decirle: Hola, Marisa, ?Cómo te va? Bien. ?Y vos? Sí... Ya sé lo del gordo, ni me acuerdo cómo se llama el gordo, ?Qué cosa, no? Decíme... ?A qué hora su fue? Sí. ?A qué hora? ?De mañana, de tarde o de noche? ?Curiosidad, viste? Por el horóscopo. No. ?No! Eso no lo hago. ?Por favor!
ROBERTO : (MUY SENTIDO) No sabés... no sabés lo importante que es para mí.
ELISA : Pero... ?Por qué es tan importante?
ROBERTO : (QUE NO SABE QUE DECIR) Por... Por la psicología del gordo. Estoy estudiando la psicología de los gordos. Los gordos tienen reacciones muy... particulares... según la hora del día... Las ansiedades de los gordos... se manifiestan de forma cambiante... según la hora del día. Por eso.
ELISA : (COMO DISCULPANDOSE) El... gordo Bequelli... es un caso... Un gordo. Más vale... buscá estadísticas... No sé...
ROBERTO : (APRETANDOLA) ?Quién te lo contó?
ELISA : ?Cómo?
ROBERTO : Quien... ?quién te contó lo del gordo?
ELISA : Pilita.
ROBERTO : Llamála.
ELISA : No. Es ridículo.
ROBERTO : (MUY ANSIOSO, INSISTE) Le decís... Cualquier cosa...: Hola, ?cómo estás? ?Y ustedes? Vos sabés que le conté a Roberto del gordo. Se quiso morir. ?Qué sabés del gordo? Ella te va a decir, lo de siempre, cualquier cosa, bueno... Entonces vos... Metés la pregunta: Decíme... ?A qué hora se fue el gordo? Ella te puede decir dos cosas: o la hora o no sé. Si te dice la hora, listo, terminás la conversación hablando de cualquier cosa, si te dice "no sé"... hay que insistir. TRatar, por ejemplo, que recuerde su conversación con Marisa. Le habrá dicho cómo fue, le habrá contado. Marisa tiene que haber sido concreta, detallista. Cuando uno cuenta estas cosas... las cuenta. Le habrá dicho cómo fue, qué estaba haciendo el gordo, que hizo cuando agarró la valija, cómo la tiró sobre la cama, cómo la miró después a los ojos... ?Ella! Qué estaba haciendo ella. ?Cocinando para almorzar? ?Para cenar? Mira... cuántos datos andan sueltos. Mirá. ?Qué hizo ella después que el gordo se fue? En fin... habrá innumerables puntas que nos permitan deducir la hora precisa en que el gordo... ?Se las tomó!
ELISA : Pero es una locura. Mirá si se va a fijar la hora. Si el gordo tiró la valija sobre la cama y la miró a los ojos, ella habrá pensado... no sé... en los años pasados, en todo lo que aguantó, en las noches que se quedó con ganas porque el gordo se dormía, en las veces que habrán querido seducirla y dijo que no, queriendo decir sí... Vaya a saber lo que habrá pensado...
ROBERTO : (MUY SERIO) Sería fundamental para mí lo de la hora. Fundamental...
ELISA : No me va a salir. No puedo.
ROBERTO : Muy bien. (SE PASEA DESESPERADO. DE GOLPE SE DETIENE) ?Ya sé! ?Ya sé! ?Tenés el teléfono del gordo?
ELISA : (EXPLICANDO) El gordo se fue de la casa.
ROBERTO : (AUTOMATICO) ?A qué hora?
ELISA : (CANSADA) ?No lo sé!
ROBERTO : (ASTUTO) Yo soy el que no lo sabe.
ELISA : (PREOCUPADA) ?Cómo no lo vas a saber si hace media hora que hablamos de esto?
ROBERTO : No tengo por qué saberlo.
ELISA : Pero... si lo sabes. Si yo te lo conté. Pilita me lo contó a mí y yo hace un rato te dije... "te vas a morir" y bueno... desde entonces no hablamos de otra cosa...
ROBERTO :?No lo sé! No tengo por qué saberlo. Hace rato que no la veo a Pilita...
ELISA : (ASUSTADA) Pero... si ayer estuvo con nosotros...
ROBERTO : ?Es una mentira!
ELISA : (DESESPERADA) Pero... ?Dios mío! (AL BORDE DE LAS LAGRIMAS) Roberto... si... si... Si fuimos al cine... ?Te volviste loco? ?Qué tenés?
ROBERTO : Afirmo que todo es una mentira.
ELISA : ?de verdad? (NO SABE QUE HACER) Mirá... Yo, ayer... me encontré con ella... y después... te esperamos a vos a la entrada del cine. Acordate. Cuando vos llegaste... estábamos las dos... Acordate. Sacaste tres entradas... Que todavía protestaste porque eran tres y sábado y ... ?Cómo te vas a olvidar? Fue ayer. (AL VER QUE ROBERTO CONTINUA NEGANDO) Yo tenía puesto el trajecito verde con lunares blancos... Vimos la película de Mastroianni con Gassman y... después fuimos a comer pizza y... estaba lleno... y... protestaste de nuevo por eso y... (ROGANDO) ?Cómo no te vas a acordar?
ROBERTO : (BUSCANDO COMPLICIDAD) Para Marisa es una mentira, para Marisa. (RECITANDO) Hace rato que no vemos a Pilita. ?Viste, esas cosas? Una deja de verse, bueno... Como no vimos a Pilita, no sabés nada, como vos no sabés nada, yo no sé nada. Como ninguno sabe nada... llamamos para...
ELISA : (SUFICIENTE) ?Para qué?
ROBERTO : (DESCONCERTADO) ?Para qué? ?Para qué (SE ESFUERZA) ?Ya sé! El gordo era veterinario... ?no?
ELISA : Es...
ROBERTO : ?No es más?
ELISA : No dije "ex", dije "es". Vos dijiste era y yo dije es. Es veterinario. Toda la vida fue veterinario el gordo.
ROBERTO : Bueno, muy bien. (TERMINANTE) Se enfermó el gato.
ELISA : ?El gato? ?Qué gato?
ROBERTO : El nuestro.
ELISA : ?Nuestro gato?
ROBERTO : Sí, nuestro gato. Se enfermó. Se levantó mal, decaído. (MUY APENADO) No se puede tener en pie.
ELISA : (QUE NO SALE DEL ASOMBRO) ?Nuestro gato?
ROBERTO : (EMBALADO) Claro. Vos le fuiste a dar la leche, como todas las mañanas. Ya nos había extrañado que no viniera a la cama, como siempre, entonces fue cuando lo viste. Te sorprendió tanto, tanto que gritaste: "?Robertooo...!" Así como siempre me llamás vos: "?Roberto...!" Yo asustado, salté de la cama, corrí, descalzo, todavía me enganché el dedito gordo con el pie de la cama, que está mal ubicada, siempre te lo digo, bueno... llegué a la cocina y... allí estaba él, tirado, exhausto. Me miraba con esos ojos cargados por el llanto, como diciéndonos ?Por qué tardaron tanto?
ELISA : Eso es... "La casita de mis viejos"...
ROBERTO : No. Era nuestro gato. Nuestro querido gato. ?Tenés idea de lo que significa verlo ahí, en ese estado? Mirálo, mirálo. Pobrecito... lo alcé, te lo dí... Lo abrazaste...
ELISA : (CONMOVIDA) Pobrecito...
ROBERTO : Yo no atinaba a nada. Entonces... pensé, un veterinario. ?Urgente! Pero... es domingo... ?A dónde recurrir? ?Qué hacer? Ahí fue cuando vos te acordaste del gordo y por eso buscaste el número de Marisa y... bueno...
ELISA : (CON EL SUPUESTO GATO ENTRE LOS BRAZOS Y LLORANDO) Pero... si nunca tuvimos gato...
ROBERTO : Pero... (DESILUSIONADO) Pero... Vos no me podés hacer ese planteo. ?Y la imaginación? ?Para qué está la imaginación?
ELISA : No se puede inventar un gato... así no más...
ROBERTO : ?Por favor! (SE LE ACERCA) Suponé un cielo azul. ?Sí?
ELISA : (MIRANDO SIN GANAS) ... Sí...
ROBERTO : Suponé un mar verde con espumas blancas... ?Sí?
ELISA : (CON UN POCO MAS DE ENTUSIASMO)... Sí...
ROBERTO : Suponé... montañas en el fondo... con cráteres enrojecidos... ?Sí?
ELISA : (MAS) ... Sí...
ROBERTO : Suponé... un sol dorado y vibrante... ?Sí?
ELISA : Síiii...
ROBERTO : Suponé... arenas blancas y tibias... muy tibias... ?Sí?
ELISA : Sí... síii...
ROBERTO : Acabás de imaginar una tarde en Taormina, ?Cómo no vas a imaginar un miserable gatito porteño?
ELISA : (CON RABIA AL CORTARSELE LA ILUSION) ?Cuándo estuviste en Taormina, vos? ?De qué imaginación me hablás? ?Hace treinta años que tenés el mismo trabajo! ?Treinta años que vivimos en l a misma casa! ?Treinta años que no cambiamos los muebles ni de lugar! ?Treinta años que fabulás cosas que nunca hacés! ?Treinta años de ocuparte de estupideces como esto de los gordos, en vez de pensar que tenés una mujer en la cama! ?De qué imaginación me hablás?
ROBERTO : (PARA SI) Treinta años de aburrimiento... de afeitarme todas las mañanas... de ver cómo envejezco todos los días un poco más... Treinta años de pensar y pensar...
ELISA : Y ahora se te ocurre enfermar a ese pobre gatito...
ROBERTO : (QUE ESTABA DISTRAIDO EN SUS PENSAMIENTOS) ?De qué gato me hablás? ?Odio los gatos! No me vas a traer un gato a casa... ?Eh?
ELISA : (CASI AL BORDE DE LAS LAGRIMAS) ?No ves? ?No ves?
ROBERTO : (QUE CONTINUA IGUAL) No lo veo. no lo quiero ni ver. ?Ni ver!
ELISA : Inventás las cosas y después...
ROBERTO : (REACCIONANDO) ?Ah..! El gordo... El gato... El gordo... Buscá el teléfono del gato.
ELISA : Está loco. Trastornado. (GOLPEANDOSE LA CABEZA) ?Tanto bocho! ?Tanto bocho...!
ROBERTO : ?Del gordo! ?El teléfono del gordo!
ELISA : (IGUAL) ?Todo de aquí! ?Todo de aquí! Siempre igual...
ROBERTO : ?Buscá el teléfono del gordo Bequelli, por favor!
ELISA : ?De acá! ?De acá, todo de acá! No puede ser... No puede ser...
ROBERTO : (SALIENDO) ?Tu agenda! ?Dónde está tu agenda? Tu cartera...
ELISA : (QUEDA SOLA) ?Qué le pasa? ?Qué tiene? Siempre igual... No hay cambio... Nada... No puedo acostumbrarme. Lo intento... lo elaboro... años de análisis... y no hay caso. Sé que debo aceptarlo como es, que debo cuidarme yo, tener las cosas claras yo, los pies sobre la tierra yo, pero no puedo... Me envuelve, me confunde... No puedo escapar a sus trampas, a sus locuras. ?Es un delirante! ?No puedo...! ?Ayyy...!!!
ROBERTO : (QUE VUELVE CON UNA PEQUEñA AGENDA DE ELISA) ?Aquí está! A ver, a ver... Be-que-lli... A ver... (ABRE LA AGENDA EN LA B) A ver... Burlando... Bocanelli... bulones... ?Para qué querés bulones, vos?
ELISA : (QUE PERMANECE DESCONSOLADA EN UN SILLON) Bulogne, Bulogne. Nené Bulogne. La modista que tenía en Pompeya. Se llamaba Bulogne (CAMBIANDO) ?Cuánto hace que no la veo? ?Pobrecita! La madre paralítica, una hija boba y Nené... cosía... cosía... Pobrecita!
ROBERTO : (CONTINUANDO) Buchardo, broches, bombasí, Blanquita... (DESESPERADO) ?No está! ?Bequelli, no está! ?No está!
ELISA : (SIEMPRE EN LO SUYO) ?No te dije que se fue de la casa?
ROBERTO : En la agenda no está... en la B... no figura...
ELISA : Buscá en Marisa, busca en la M de Marisa...
ROBERTO : (RECUPERANDO LA ESPERANZA) ?Ah...! En la M. A ver... A ver...
ELISA : (OTRA VEZ EN LO SUYO) La voy a buscar a Nené, la voy a buscar, pobrecita. Vivirá todavía en esa casa. Las plantas que tenía, qué hermosura. Pobre chica tan poca suerte tenía y tan buena.
ROBERTO : Marisa... A ver... Marisa... ?Dios mío! A ver... marino Azul, Martínez, maderas, mecánico, Mireya, Malena, mocasines, madrina, mochilas, ?Para qué querrá mochilas? ?Quién tiene mochilas en la agenda? martillero... Meneca... ?Aquí está! Marisa... ?Será esta Marisa?
ELISA : Voy a ir y la voy a buscar. Me voy a ir a Pompeya nada más que a buscarla.
ROBERTO : ?A Marisa?
ELISA : ?A Nené Bulogne!
ROBERTO : ?Qué bulones! A Marisa, la mujer del gordo Bequelli. ?Será esta Marisa?
ELISA : Ah... No sé.
ROBERTO : Pero no me dijiste que buscara en la M, de Marisa...
ELISA : Te dije, te dije. Me ponés tan nerviosa que ni sé lo que digo.
ROBERTO : Busco el número de Marisa para preguntar por el gordo, me decís que busque en la M. Hay una Marisa... ?Será esa?
ELISA : ?No dice nada al lado?
ROBERTO : ?Al lado de dónde?
ELISA : Al lado de donde dice Marisa, ?no dice nada?
ROBERTO : (FIJANDOSE) ?Ah... sí! Algo dice... M del G... Dice, M del G...
ELISA : Y bueno...
ROBERTO : ?Y bueno, qué?
ELISA : ?Sos idiota, vos? M del G, mujer del gordo.
ROBERTO : Pero por qué no ponés Marisa Bequelli, es más lógico...
ELISA : ?Vos hablás de lógica, vos? Be-que-lli, ocho letras, no entra. M del G, cinco. Yo me entiendo.
ROBERTO : ?Pero es ridículo!
ELISA : Es mi agenda, no la tuya. Yo me entiendo. Querías el número de Marisa, bueno, lo tenés. ?Vos lo tenías? No. Nunca tenés el número de nadie, siempre tenés que recurrir a mí y encima me criticás. (LE QUITA LA AGENDA) Andá, buscálo en tu agenda. Dale, buscálo...
ROBERTO : (QUITANDOLE OTRA VEZ LA AGENDA) ?Traé para acá! (BUSCA NUEVAMENTE) Encima la M está en la N. ?Es terrible!
ELISA : (TOMANDO OTRA VEZ LA AGENDA ANTE LA RESISTENCIA DE ROBERTO) Dame. Aquí está, clarito, 18, 28, 38. ?Mirá qué fácil! No me olvido más. dentro de diez años me preguntás el número de Marisa y lo sé, 18, 28, 38. Nemotecnia. Dentro de diez años me preguntás y...
ROBERTO : Pero si te lo pregunté...
ELISA : Dentro de diez años, no ahora. Ahora no me acordaba. Digo dentro de diez años. Preguntámelo dentro de diez años, vas a ver.
ROBERTO : (DESESPERADO) Dentro de diez años... de 3650 afeitadas... de...
ELISA : ?Qué decís?
ROBERTO : Afeitadas, digo, afeitadas... ?Tenés idea?
ELISA : ?3650 afeitadas con una hojita?
ROBERTO : ?Qué hojita?
ELISA : ?Tanto te dura?
ROBERTO : ?Quién?
ELISA : La hojita.
ROBERTO : ?Qué hojita?
ELISA : ?La hojita!
ROBERTO : Tenían una hijita, me acuerdo, pero ya debe ser grande. La última vez que los vimos ya...
ELISA : ?Te dura!
ROBERTO : Lo hijos duran... normalmente, duran. ?Por qué no van a durar?
ELISA : ?Qué tienen que ver los hijos? Yo digo la hojita...
ROBERTO : ?La de la agenda?
ELISA : ?Qué pasa con la agenda?
ROBERTO : ?La hojita donde estaba Marisa?
ELISA : ?Marisa estaba en una hojita?
ROBERTO : Sí...
ELISA : ?Te sentís bien?
ROBERTO : Inquieto, pero bien...........
ELISA : Empezá de nuevo.
ROBERTO : Yo busqué el número de Marisa, lo encontré en la hojita, vos hablaste de la hojita, de la hijita, no sé... Marisa estaba en la hojita...
ELISA : Ah... es un cuentito... Marisa estaba una vez en una hojita... ?y después?
ROBERTO : ?Nooo...! Busqué el número de Marisa, la mujer del gordo Bequelli.
ELISA : Buscá en la M. Te dije que busqués en la M.
ROBERTO : Busqué en la M.
ELISA : ?Y...?
ROBERTO : 18, 28, 38.
ELISA : ?Y entonces?
ROBERTO : Nada. Tengo el número de Marisa.
ELISA : Es lo que querías, ?no?
ROBERTO : Sí.
ELISA : Bueno...
ROBERTO : Llamála.
ELISA : ?Yo?
ROBERTO : Sí. Llamála vos.
ELISA : ?Y qué le digo?
ROBERTO : Lo del gato.
ELISA : ?Lo del gato?
ROBERTO : Sí.
ELISA : ?Y qué fue lo que le pasó al gato?
ROBERTO : (CANSADO) Vos fuiste a darle la leche, ya te había sorprendido que no durmiera con nosotros...
ELISA : Eso no puede sorprenderme...
ROBERTO : ?Por qué?
ELISA : Primero porque jamás dormiría con un gato y segundo porque no tenemos ningún gato. Así que...
ROBERTO : Pero eso es una excusa... una fabulación...
ELISA : ?Vos fabulás que dormís con gatos?
ROBERTO : Sí... digamos...
ELISA : Lo voy a plantear en terapia, debe haber motivos...
ROBERTO : Hay motivos... Por supuesto que hay motivos...
ELISA : Y... ?Qué pasa con el gato?
ROBERTO : Te sorprendió que no estuviera en la casa... lo buscaste por todos lados, hasta que...
ELISA : Lo encontré.
ROBERTO : Exactamente. Lo encontraste.
ELISA : ?Dónde?
ROBERTO : En la cocina... atrás del banquito, lo encontraste...
ELISA : ?Ajá!
ROBERTO : Estaba... desfalleciente... exhausto...
ELISA : ?Durmió con vos y yo lo encuentro exhausto?
ROBERTO : No durmió. Parece que se sintió exhausto y...
ELISA : Lo dejaste exhausto...
ROBERTO : Yo no. Estaba. Estaba exhausto, el pobre...
ELISA : Exhausto.
ROBERTO : Eso es.
ELISA : ?Pero por qué estaba exhausto? Me va a preguntar...
ROBERTO : Vos sabés cómo son los gatos.
ELISA : Ajá.
ROBERTO : Son... animales...
ELISA : Ajá.
ROBERTO : Dejáte de decir "ajá".
ELISA : Ajá.
ROBERTO : ?Por favor!
ELISA : Quiero saber qué fantasías tenés vos con los gatos, eso quiero saber.
ROBERTO : Ninguna fantasía. Yo quiero saber cómo se fue el gordo Bequelli, qué le pasó... lo del gato es...
ELISA : Yo encuentro al gato...
ROBERTO : Me llamás...
ELISA : Eso es.
ROBERTO : Yo voy, te pregunto qué pasa...
ELISA : A mí no me pasa nada.
ROBERTO : ?Al gato! ?Qué le pasa al gato!
ELISA : Está mal.
ROBERTO : Muy bien. Entonces estamos vos, yo y el gato...
ELISA : El triángulo...
ROBERTO : Los tres...
ELISA : (INTERROGANDOLO) Y... ?Qué pasa con el gato?
ROBERTO : Eso es lo que tiene que decirnos Bequelli.
ELISA : ?Por qué lo metés a Bequelli?
ROBERTO : Pero si yo lo que quiero es hablar con bequelli...
ELISA : Las cosas no son porque sí... Las cosas tienen un porqué... un motivo... esencialmente un poco... las cosas siempre tienen un porqué...
ROBERTO : (QUE SE NIEGA A CONTAR MAS) Eso es verdad.
ELISA : O sea, hay un motivo.
ROBERTO : Hay un motivo.
ELISA : ?Y cuál es ese motivo?
ROBERTO : Eso es un secreto.
ELISA : Ah... ?Muy bien! Un secreto.
ROBERTO : Un secreto.
ELISA : Van saliendo las cosas, van saliendo. Hay un secreto...
ROBERTO : Sí. Hay un secreto.
ELISA : Ya es importante el haberlo reconocido. Ya es importante.
ROBERTO : Me costó. Me costó mucho. Hace años que todos los días reflexiono sobre esto pero... hoy, lo del gordo... es decir...
ELISA : ?Empezaste a desatar el paquete?
ROBERTO : Yo... cuando me afeito, el espejo, reflexiono... constantemente. Pero... inconscientemente. ?Entendés?
ELISA : Entiendo. No lo elaborabas...
ROBERTO : No, no. Elaborar, lo elaboraba. Lo que no... ?Cómo te puedo decir? Lo que recién ahora puedo es... verlo. Verlo claro.
ELISA : ?Ajá!
ROBERTO : Hace un tiempo que he tomado conciencia...
ELISA : ?Ajá!
ROBERTO : (MUY CONFUNDIDO POR LA ACTITUD DE ELISA) Es decir ponerme frente al espejo... todos los días... ?Entendés?
ELISA : ?Ajá!
ROBERTO : (MOLESTO) Perdonáme, pero podés evitar el "ajá". Me molesta un poquito ese "ajá". (ELEVANDO EL TONO) ?De dónde sacaste ese "ajá"? (MAS) No soporto que a cada rato digás ?"ajá"!.
ELISA : Perdonáme es un tic de terapia...
ROBERTO : ?Cómo?
ELISA : Un tic de terapia. Carlos siempre dice "ajá" y se me pegó.
ROBERTO : ?Quién es Carlos?
ELISA : Mi analista. ?No lo sabés?
ROBERTO : Lo había olvidado.
ELISA : Así que, perdonáme.
ROBERTO : Está bien.
ELISA : Aunque eso no es lo importante. Volvamos a lo que importa, avancemos un poco más... Volvamos al secreto... ?Sí?
ROBERTO : Volvamos.
ELISA : ?Así que hay un secreto?
ROBERTO : Hay un secreto.
ELISA : ?Podemos hablarlo?
ROBERTO : No.
ELISA : ?somos adultos?
ROBERTO : Sí, pero, no.
ELISA : ?No somos adultos?
ROBERTO : Somos pero... no quiero hablar de... mis secretos... No quiero.
ELISA : Hagamos la prueba. No me voy a asustar...
ROBERTO : No. Un secreto es un secreto.
ELISA : (SENSUAL) Yo sé que lo felino... siempre es una atracción...
ROBERTO : No sé, para mí...
ELISA : El hombre tiene sus miserias... sus perversiones, es natural. Lo bueno, lo rescatable del hombre es tenerlo claro... de esa manera... puede superarlas y retornar a su condición de ser racional...
ROBERTO : Justamente. He llegado a esto a través del razonamiento...
ELISA : Eso está muy bien...
ROBERTO : La rutina... me llevó...
ELISA : Muy bien... muy bien... (PARA EMPUJARLO) ?Vamos!
ROBERTO : No quiero ir a ninguna parte... y menos al Tigre...
ELISA : ?Quién habla del Tigre? Hablemos del gato...
ROBERTO : Ah... Eso, sí, hablemos del gato. Llamála a Marisa...
ELISA : ?Hasta dónde llegaste?
ROBERTO : No llegué a nada, es todo... de aquí... A nada. Sólo sé que lo del gordo me convulsionó. Me sorprendió lo del gordo. Es como si...
ELISA : La aparición de un veterinario te liberó algunas represiones.
ROBERTO : Yo no lo diría d esa manera, pero...
ELISA : La forma no importa. El fondo de la cosa es lo que importa, el fondo...
ROBERTO : En el fondo... lo que hizo el gordo me impresionó. No lo hubiera esperado... ?Qué se yo!
ELISA : Vos unís la separación del gordo con el hecho posible de que el gordo haya podido dejar a Marisa por... por uno de sus pacientes...
ROBERTO : (DECIDIDO A TERMINAR) Lo que yo sé es que necesito hablar con el gordo, eso es lo que yo sé. Te ruego, te suplico que llamés a Marisa...
ELISA : Veremos... Veremos...
ROBERTO : (TERMINANTE) O la llamás o... me voy a dormir ?ya mismo!
ELISA : (SUPERIOR) Te rajás.
ROBERTO : No me rajo, me quedo pero me voy a dormir.
ELISA : (CONFIRMANDO) Te rajás...
ROBERTO : Te digo que no. Me quedo pero... me acuesto a... pensar...
ELISA : Eso es un raje. ?No te das cuenta?
ROBERTO : Bueno, no sé, pero lo hago.
ELISA : Esta bien. Tal vez sea lo mejor. La voy a llamar. (COMIENZA A SALIR, SE VUELVE) ?Qué era lo que tenía que decirle?
ROBERTO : Lo del gato. La historia del gato. ?Otra vez la tengo que contar?
ELISA : ?Ah...! La historia. No la verdadera historia, sino la historieta...
ROBERTO : Sí... síii...
ELISA : ?Ajá!
ROBERTO : (EN UN GRITO) ?Dejá de decir "ajá"!
(ELISA SALE CORRIENDO)
ROBERTO : Decile a ese analista que deje de decir "ajá", se pueden decir otras cosas cuando uno se aburre. Para lo mismo existe el "bueno", el "eso es", el "está bien", el "entiendo", el "correcto", el "muy bien", si quiere, el "OK", aunque lo odio, pero existe el "OK". Muchas palabras existen, no sólo el "ajá". (CAMINA MUY NERVIOSO) Además me irritan los deditos. Poner los deditos así (LO HACE) "ajá"... "ajá"... "ajá". Me imagino, me imagino la escena, yo siempre imagino todo. (IMITANDO AL ANALISTA, PONIENDO LOS DEDOS CASI JUNTOS) "ajá"... "ajá"... "aja" "Hábleme de las relaciones con Roberto..." (IMITANDO A ELISA) "?Con Roberto?" (EN ANALISTA) "Aja"... "Ajá..." (EN ELISA) "Bueno... son esporádicas y no siempre gratificantes" (EN ANALISTA) "Ajá"... Ajá..." (VOLVIENDO A EL) Y dedito...como si agitara un frasquito chiquito. (EN ANALISTA) "Ajá... ajá... ajá... ?Qué quiere decir... no siempre gratificantes? (EN ELISA) "Que se produce en mí... ?Cómo decirlo? Una cierta fractura interior... entre lo que quiero y lo que no quiero. ?Entiende? Entonces él... (EN ANALISTA) "Entiendo... ajá... ajá... ajá..." (ROBERTO SEPARA UN POCO LOS DEDOS) Entonces agita un frasco más grande... "Ajá... ajá... ajá..." ?Por Dios! (CAMINA Y CAMINA) Bueno, no quiero dejarme atrapar por mis fobias. Lo que ahora necesito es saber cómo hizo el gordo, cómo pudo, cómo lo decidió, en qué momento. Estoy seguro que fue una mañana, después de afeitarse, estoy seguro. El gordo se afeitó, miró su cara, analizó su vida de los últimos años... tiró la máquina en un gesto claro de bronca y dijo: "?Basta! Hasta aquí llego. ?Basta!" Salió, le dijo a MARISA : "?Mirá, Marisa... me voy!" Y chau, listo. (VOLVIENDO A LA REALIDAD) Parece fácil, pero... ?Por qué yo no puedo? ?O es que no quiero? ?Me falta valentía o me resulta fácil esta vida con Elisa? ?Qué me pasa? ?Quiero dejar todo esto con Elisa incluido o no puedo vivir sin todo esto? No sé... No sé... ?O tal vez será que no me soporto yo mismo? (CAMINA OBSESIONADO CON SUS PENSAMIENTOS CUANDO VUELVE ELISA MUY PREOCUPADA)
ELISA : ?No sabés lo que pasó! ?Te vas a morir!
ROBERTO : (MUY INTERESADO) No. No lo sé.
ELISA : No sabés...
ROBERTO : No...
ELISA : Justo tiene que pasarme a mí.
ROBERTO : ?Qué te pasó?
ELISA : Por eso no quería ser yo la que hablara...
ROBERTO : Pero... ?Qué fue lo que pasó?
ELISA : Hubieras hablado vos...
ROBERTO : ?Qué pasó?
ELISA : ?Por qué tengo que meterme yo en problemas que son tuyos?
ROBERTO : (IMPLORANDO) ?Decime!
ELISA : Esa maldita costumbre de ir al frente...
ROBERTO : ?Dale!
ELISA : Ahora va a resultar que yo, que no tengo nada que ver en esto...
ROBERTO : ?No puedo más!
ELISA : ?No voy a aprender nunca!
ROBERTO : ?Decime qué pasó, por favor!
ELISA : ?Mirá que lo tengo hablado en terapia, mirá que lo tengo hablado...!
ROBERTO : ?Por Dios!
ELISA : (HABLANDOLE AL ANALISTA A PESAR DE ELLA) Me manejan los impulsos... me arrastran en forma incontrolada... entonces... absorbo... absorbo... ?Entiende? (EN ANALISTA) "Ajá... ajá..."
ROBERTO : ?Terminala, por favor! ?Terminála! Decíme qué pasó con Marisa...
ELISA : (VOLVIENDO A LA REALIDAD) Hablé con Marisa. Bueno, ?Qué tal, Marisa, cómo estás? Tanto tiempo... viste esas cosas... Yo siempre por llamar, lo que pasa es que una se deja estar, eso es lo que pasa. Siempre me acuerdo de ustedes, dice Marisa, nosotros también, le digo yo. Pero mirá... si la última vez que nos vimos...
ROBERTO : ?El final! Por favor, el final. El teléfono del gordo.
ELISA : ?Puf! Falta mucho para lo del gordo. Mirá, ni hablamos del gordo.
ROBERTO : (CREYENDO ENLOQUECER) ?Pero cómo no hablaron del gordo si de lo único que había que hablar era del gordo? ?Me muero!
ELISA : No seas melodramático. Me chantajeás con la tragedia siempre. Me mandaste a hablar a mí, bueno...
ROBERTO : Oíme, el teléfono del gordo, lo del gato, que el gordo viniera, todo eso...
ELISA : No me dejás hablar. Justamente es lo que te quiero contar. Cuando yo te dije: "No sabés lo que pasó", me refería a eso. Lo del gato.
ROBERTO : ?Ah...! Bueno. Dale. Dale con lo del gato.
ELISA : Bueno... (VUELVE A LA CONVERSACION CON MARISA) Seguimos... Pero mirá vos... viviendo tan cerca y con lo que los queremos. Nosotros también dice ella. Parece mentira, viviendo a cuatro cuadras, es terrible, pero es que se vive para trabajar, no puede ser. Es terrible, dice otra vez, ella.
ROBERTO : (GRITANDO) El gato... el gato enfermo, muerto el gato...
ELISA : (VOLVIENDO E LA REALIDAD) ?Cómo muerto? No me dijiste que estuviera muerto. Si me lo hubieras dicho no tenía sentido...
ROBERTO : ?Nooo! Cómo muerto... estaba como muerto...
ELISA : ?Mejoró?
ROBERTO : ?Qué decís? Esta peor.
ELISA : Como me decís "estaba" yo pensé que había mejorado. Viste, los animales...
ROBERTO : Esta muy mal. Muy mal. Tan mal que si no hacemos algo pronto... no sabés cómo está, pobrecito.
ELISA : Bueno... seguimos... y que mirá vos...
ROBERTO : (ESTALLANDO) ?Nooo!!! Vamos al final...
ELISA : ?Qué final?
ROBERTO : ?Síiii...!!!
ELISA : El final fue, chau, chau...
ROBERTO : Un poco antes...
ELISA : ?antes del chau, chau...?
ROBERTO : Sí... sí... antes... antes...
ELISA : (TRATANDO DE RECORDAR) Me pierdo...
ROBERTO : ?Por favor! (HACIENDO LOS ULTIMOS ESFUERZOS PARA PARECER CALMO) Llegaste de hablar con Marisa y dijiste: "No sabés lo que pasó"
ELISA : No me dejás hablar, te consume la ansiedad.
ROBERTO : Elisa, por favor, llamaste a Marisa para conseguir el número de teléfono del gordo.
ELISA : Yo sé muy bien para que llamaba. ?Cómo no voy a saber?
ROBERTO : Bueno, ?Qué te dijo? ?Te dio el número?
ELISA : Por eso te dije: te vas a morir...
ROBERTO : Me voy a morir pero por otras cosas me voy a morir, seguro que me voy a morir... mi corazón... no va a aguantar...
ELISA : El gordo no está en Buenos Aires.
ROBERTO : (RECOBRANDO ENERGIAS) ?No está en Buenos Aires?
ELISA : No.
ROBERTO : ?Se fue el gordo? ?Adónde?
ELISA : A las Islas Vírgenes...
ROBERTO : (QUE NO LO PUEDE CREER) ?Adónde?
ELISA : Parece que sintió necesidad de gratificarse y se fue a dar a las Islas Vírgenes...
ROBERTO : ?A las Islas Vírgenes? ?Qué grande, qué grande!
ELISA : Parece que sí. Me explicó Marisa. Hizo un proceso el gordo. Entró en crisis... una crisis profunda... y parece que... bueno, ya te va a contar Marisa...
ROBERTO : ?Ella?
ELISA : (MUY NATURAL) Viene ella.
ROBERTO : ?Viene ella?
ELISA : Sí, ella. (PENSATIVA) El problema es el gato.
ROBERTO : (EXPLOTANDO) ?Qué problema va a ser el gato si no existe ningún gato!
ELISA : Ah... Sí, ?mirá si le voy a decir que el gato no existe?
ROBERTO : No tenés porqué decirle nada. Lo del gato no es problema.
ELISA : El gato tiene una importancia definitiva. Lo del gato es lo único cierto.
ROBERTO : ?Cómo es eso?
ELISA : Primero: la enfermedad de González...
ROBERTO : ?Quién es González?
ELISA : El gato, se llama González...
ROBERTO : ?El gato?
ELISA : El gato, sí. Me preguntó ?Cómo se llama?, pobrecito, y yo le dije González. Me acordé de una amiga que le había puesto González al gato. Siempre me había llamado la atención y, bueno, dije González, como pude haber dicho Michi, cualquier cosa. Dije, González.
ROBERTO : ??Ah!!
ELISA : O sea, no podía dar mucha marcha atrás con lo de González y, por otro lado, a mí lo de González me preocupa muchísimo...
ROBERTO : ?Por qué?
ELISA : Porque creo que González es el centro de todo...
ROBERTO : ?González?
ELISA : (YENDO HACIA ROBERTO MUY SOBRADORA) En el centro está el gato o lo que eso significa... digamos... las fantasías con...
ROBERTO : (PERPLEJO) González...
ELISA : Lo de González explica muchas cosas. ?Muchas!
ROBERTO : (PENSANDO A PESAR DE TODO) Nunca tuve fantasías con los gatos es más... no me gustan... odio los gatos...
ELISA : Cada vez más claro. Rechazás los gatos y al mismo tiempo te atraen los gatos. Sino... ?Por qué elegiste un gato y no un perro, por ejemplo? ?Por qué?
ROBERTO : No sé. Dije un gato como pude decir un loro... un canario...
ELISA : Nunca las cosas son porque sí, nunca... ?Por qué no hablamos?
ROBERTO : No tenemos tiempo...
ELISA : Si se quiere siempre hay tiempo.
ROBERTO : No tenemos tiempo porque está por llegar Marisa... creo...
ELISA : ?Es verdad!
ROBERTO : Tal vez Marisa sepa...
ELISA : Sabe, sabe, Marisa sabe...
ROBERTO : (MUY CONTENTO) ?Sabe? ?Te dijo algo, te explicó, te hablo del gordo...?
ELISA : No me dejás hablar. Despues de vivir veinticinco años con el gordo Marisa, que no es ninguna boluda, sabe de veterinaria más que el gordo. Me dijo enseguida: yo te veo al gato...
ROBERTO : (DESILUSIONADO) Ah... de veterinaria...
ELISA : Claro. Acompañarlo al gordo, escucharlo al gordo, leerle al gordo los libros... Porque el gordo siempre fue un pesado, tenía que leerle ella para que el gordo retuviera. Si no, el gordo no retenía. Hizo toda la carrera con Marisa al lado. Mirá vos, los sacrificios de Marisa. Lo bancó... todo le bancó. El gordo estudiante, sin un mango, sin carácter... ?Quién trabajaba? Marisa. Se casaron, el gordo recién empezaba. ?Clientes? No tenía ni un perro para atender, el gordo. Nada. Después de mucho tiempo el gordo empezó a hacer plata, cuando se metió con el asunto de los caballos de carrera. Ahí recién hizo plata. ?Cuántos años hace de eso? Pocos años. Yo me acuerdo. Vivían en un departamentito en Belgrano, y compraron ese piso aquí cerca que parece que es... una locura. Así que hace poco. Y ahora que podían disfrutar... el gordo entra en crisis. ?No, no hay derecho! (ROBERTO Y ELISA HABLAN AL MISMO TIEMPO)
ROBERTO : Pero... al gordo la crisis ya le venía, vos misma lo dijiste, le venía... andá a saber desde cuando le venía...
ELISA : Sí, le venía. A partir de que tuvo plata le vino la crisis. ?Por qué no se fue antes cuando no tenía dónde caerse muerto? ?No...! Mirá, yo la defiendo a Marisa porque es trabajadora, una mina que siempre peleó, que siempre lo apoyó al sinvergüenza del gordo...
ROBERTO : Habrá peleado pero... vos viste... parecía una bruja... hasta sucia parecía... una mujer que... se dejaba estar... el gordo no se casó con una mujer así. Ella cambió mientras que el gordo... no, digamos las cosas como son...
ELISA : (ENOJADA) ?Por qué se dejó estar Marisa, por qué?
ROBERTO : El gordo es un buen tipo. Hay que ver las cosas. Hay que ver bien las cosas. ?Por qué el gordo entró en crisis, cómo, cuándo, qué proceso fue viviendo el gordo? No se puede opinar de afuera, hay que estar, hay que estar. ?No! Yo... no lo culpo al gordo.
ELISA : Pero, por favor... si vivió para él... siempre postergada. Se dejó estar, engordó y todo eso... por vivir para el gordo... ?No hay derecho! (TIMBRE DE LA PUERTA DE CALLE. AMBOS CALLAN DE GOLPE)
ELISA : ?El timbre!
ROBERTO : ?Marisa! ?Y ahora?
ELISA : ?Ahora me preguntás y ahora?
ROBERTO : ?Y cuándo?
ELISA : Vos inventaste todo.
ROBERTO : (DESESPERADO, SE LE OCURRE) González se fue.
ELISA : ?Adónde?
ROBERTO : No sé. Estaba ahí, medio muerto y ahora no está.
(OTRA VEZ EL TIMBRE)
ELISA : (MUY PREOCUPADA) No sé si voy a poder.
ROBERTO : Va a ser corto. González se fue, yo le pregunto algunas cosas como para cumplir... ?no? Andá a atender, se va a ir... (EMPUJA A ELISA HACIA LA PUERTA)
ELISA : (MIENTRAS SALE DE MALA GANA A ATENDER) Me metés en cada una... siempre soy la misma idiota... siempre la misma boluda...
ROBERTO : (QUEDA SOLO, MUY EXITADO) Tengo que sacarle datos sobre el gordo... Marisa es... testigo de la historia... tal vez el único testigo... ?Pobre gordo! Ahora lo critican. Para mí el gordo comienza a ser un ídolo. ?Un ídolo! Ojalá pudiera ser como él... ?Qué grande el gordo... qué grande! (SE ESCUCHA LA VOZ DE ELISA QUE VIENE CON MARISA)
ELISA : Pasá... pasá... no sabés... está desesperado por su gato... desesperado... (ENTRAN. A MARISA SE LA VE ESPLENDIDA, MODERNA, ATRACTIVA, HASTA JUVENIL. ELISA LE HACE CARAS A ROBERTO QUE NO DA SEÑALES DE CONOCERLA)
ELISA : Roberto... Marisa...
ROBERTO : ?Cómo?
ELISA : La pobre Marisa se vino hasta aquí un domingo... por tu gato...
MARISA : ?Cómo estás Roberto? (VA A DARLE UN BESO)
ROBERTO : ?Marisa!
ELISA : Está muy cambiada Marisa, ?viste?
ROBERTO : Hola... está... efectivamente... ?Cómo estás?
ELISA : (REALMENTE IMPACTADA POR MARISA) ?Estás regia, Marisa, Regia...!
MARISA : Me cuido, che. Me cuido un poco.
ROBERTO : (CON RABIA Y COMO REPROCHE) Ahora...
ELISA : Pero la verdad, delgada... ?Bá, estás bárbara!
MARISA : ?Qué lindo! ?Qué lindo que me digás eso! Me hace bien. (MIRANDO A LOS DOS QUE A SU VEZ LA MIRAN) Me cuido, pienso en mí... eso es todo...
ROBERTO : (APARTE, MIENTRAS ELISA CONTINUA ELOGIANDO A MARISA) Mientras vivía con el gordo parecía una bruja y mirála ahora. ?Qué lo parió! ?Con la guita del gordo...! ?Mirála!
ELISA : (ENTUSIASMADA) Me parece fantástico. ASí debe ser. Una se olvida de una... se olvida.
ROBERTO : Yo no me voy a olvidar, nunca me voy a olvidar, pobre gordo...
ELISA : Se deja estar, se...
MARISA : (A ELISA) Efectivamente, eso es lo que pasa. Una se deja estar hasta que se da cuenta que lo más importante es uno mismo. En ese momento...
ELISA : Sí... sí... es así...
ROBERTO : (SE LE ESCAPA, PENSANDO SIEMPRE EN EL GORDO) ?Pobre gordo!
MARISA : ?Cómo?
ROBERTO : (SALIENDO DEL PASO) Digo... pobre González. El gato, se llama González...
MARISA : Me lo dijo Elisa. ?Divino! Es un nombre graciosísimo...
ELISA : (MUY ATENTA CON MARISA) Sentáte, che...
MARISA : (HACIENDOLO) Sí.
(MARISA Y ELISA SE SIENTAN. ROBERTO SE QUEDA PARADO SIN SABER COMO ACTUAR. DESPUES DE UN RATO, ROMPIENDO EL SILENCIO)
ROBERTO : Fue esta mañana... hoy... Elisa fue a darle la leche y lo encontró... una piltrafa. No sé... anoche... anoche estaba lo más bien. Se me subió a las rodillas, como siempre. Estaba fenómeno.
MARISA : Ahora vamos a verlo. No debe ser nada. A veces los animales hacen crisis...
ROBERTO : Como los hombres...
MARISA : ... y las mujeres. (RIE) Todos hacemos crisis, a veces las manejamos, a veces, no...
ROBERTO : Eso.
ELISA : (MIRANDO FIJO A ROBERTO) O, por lo menos, hay quienes la sobrellevan mejor...
MARISA : Ni más ni menos. (OTRO SILENCIO. SE MIRAN)
ROBERTO : (OTRA VEZ PARA CORTAR LA SITUACION) En un momento estábamos los tres... (MARISA MIRA SIN ENTENDER) Los tres digo... y él nos miraba fijo...
ELISA : Sí. Nos miraba fijo. Por un momento creí que... me impresioné.
ROBERTO : Claro, en esos casos, uno no sabe qué hacer...
MARISA : (PROFESIONAL) ?Le miraron los ojos?
ROBERTO : Sí. Lo primero. Le miré los ojos.
ELISA : Yo no quería ni tocarlo así que él... le miró los ojos...
MARISA : ?Y...?
ROBERTO : Parecía que quería decirme algo... expresarse... Es tan expresivo... Parece mentira. ?No? Pero, ni pestañeaba. Nada.
MARISA : Hummm...
ROBERTO : (INQUIETO) ?Es grave?
MARISA : Puede ser que no. Vamos a ver. (A ROBERTO) ?Lo traés?
ROBERTO : (SIN SABER QUE HACER) Eh... Elisa... ?Lo traés?
ELISA : Yo no me animo no a tocarlo. Ya te lo dije.
MARISA : (TOMANDO LA INICIATIVA, SE PARA) ?Vamos! ?Vamos a verlo!
ROBERTO : ?No! No... yo lo traigo. Yo lo traigo. Tenemos una buena relación... Se va a sentir mejor si soy yo quien lo trae...
ELISA : Una buena relación... Parece mentira...
MARISA : (VOLVIENDOSE A SENTAR) Bueno.
ROBERTO : Yo... voy y lo traigo. (COMIENZA A SALIR, SE DETIENE) Me enteré... lo que pasó ... qué cosa... ?no?
MARISA : ?Con el gordo?
ROBERTO : Sí... claro...
MARISA : Son cosas que pasan. Alguna vez en la vida, pasan...
ROBERTO : ?Alguna vez?
MARISA : Claro. A todo el mundo...
ROBERTO : ?A todo el mundo?
MARISA : A todo el mundo alguna vez le pasa...
ELISA : (ASINTIENDO) Y es bueno... es bueno.
MARISA : Ahora pienso que sí, hace unos meses...
ROBERTO : ?Hace unos meses qué?
MARISA : No podía hablarlo, estaba mal, ni siquiera podía hablarlo. Ahora no. Ahora me hace bien. Casi... casi necesito contarlo, comunicarlo, decirlo... mira vos, así son las cosas...
ROBERTO : ?Fue... sorpresivo? Lo del gordo... ?Fue sorpresivo?
MARISA : Sí... en ese momento me pareció sorpresivo... ahora... veo que no lo fue tanto tanto. Pero... después hablamos, traélo...
ROBERTO : ?A quién?
MARISA : A González.
ROBERTO : ?A quién?
MARISA : Al gatito. Buscálo.
ROBERTO : Ah... claro. Ahora voy y lo traigo.
ELISA : Andá. Cuanto antes mejor...
ROBERTO : Voy. Ya voy... (SALE)
ELISA : (A MARISA) Está tan impresionado.
MARISA : (COMPRENSIVA) Es que uno se encariña...
ELISA : ?Viste? Uno se encariña con los animales, parece mentira.
MARISA : ?Por qué? Está bien. Lo malo es encariñarse con los hombres, no con los animales. Los animales son inofensivos...
ELISA : (TRATANDO DE SONREIR) Muy bien, es verdad. ?Y ... en eso... bien?
MARISA : (DESPUES DE UNA PAUSA) ?Muy bien!
ELISA : (INTERESADISIMA) ?Muy bien?
MARISA : Muy bien. ?Muy bien!
ELISA : (QUE NO SE PUEDE RESISTIR) Contáme, digo, si querés, contáme.
MARISA : Fue... difícil pero... cuando una descubre que... es decir... cuando una se descubre mujer... ?Entendés?
ELISA : (EMBOBADA) Sí...
MARISA : Ahí la cosa cambia. Todo empieza a funcionar armónicamente y... es increíble. Viví tantos años con Jorge que... ahora que lo veo de afuera... descubro...
ELISA : ?Jorge es el gordo?
MARISA : Sí, Jorge...
ELISA : Claro... no... no me podía acordar el nombre de Jorge. Jorge, claro... tanto llamarlo gordo... pobre...
MARISA : Pobre no. ?Pobre por qué? (SENSUAL) Bueno... tantos años que... se van perdiendo las sensaciones... los descubrimientos... lo esencial, lo esencial del amor...
ELISA : (EXTASIADA) Lo esencial...
MARISA : Perdóname, no quiero decir que siempre...
ELISA : No... No... si entiendo... se va perdiendo lo esencial... es verdad... es verdad...
MARISA : Bueno... cuando una descubre que... ?Es fantástico!
ELISA : ?Fantástico?
MARISA : Un vértigo. No sabés... cosas que una hacía así nomás, de pronto son otras cosas...
ELISA : ?Otras?
MARISA : (SUPERIOR) Las mismas pero... otras...
ELISA : (EN EXTASIS) ?Ah...! (EN ESE MOMENTO LLEGA ROBERTO)
ROBERTO : (TERMINANTE) ?Se fue González!
ELISA : (SE PARA EXAGERANDO) ?Se fue González?
MARISA : (PARANDOSE TAMBIEN) Pero...
ROBERTO : No está.
ELISA : ?Es terrible!
ROBERTO : Pobrecito. Se habrá ido a morir por ahí para no molestar. (FINGIENDO EL LLANTO) ?Qué se yo!
ELISA : (LO MISMO) ?Pobrecito!
MARISA : (CONSOLANDOLOS) Bueno... no pensemos lo peor... a lo mejor...
ROBERTO : No... no... el no me haría una cosa así. Si estuviera bien estaría aquí conmigo... como siempre. No... no... si no está es que no está.
ELISA : Seguro que no está.
ROBERTO : Lo conozco... lo conozco muy bien... sería incapaz...
MARISA : (RAZONABLE) Busquémoslo.
ELISA : No... ?No está, no está!
ROBERTO : No lo vamos a encontrar... tiene que haber... partido, pobre...
ELISA : (A MARISA) El lo conoce bien... si él lo dice...
MARISA : ?Un momento! Tiene que estar en algún lado.
ROBERTO : ?Vaya a saber!
ELISA : Por ahí se escapaba y...
ROBERTO : Cuando necesitaba amor... se escapaba...
MARISA : (SIEMPRE SENSATA) Si estaba mal no se va a ir. Organicemos la búsqueda. No seamos pesimistas, por favor. A ver... Elisa... por ahí... Vos, Roberto, por allí... ?Vamos! Yo ayudo, vamos. (AL VER QUE ROBERTO Y ELISA SE QUEDAN INMOVILES) ?Vamos, vamos! ?Vamos a buscar a González, vamos! (MARISA SE AGACHA Y COMIENZA LA BUSQUEDA. ROBERTO Y ELISA SE MIRAN Y, SIN GANAS, HACEN LO MISMO)
ELISA : (RECORRIENDO EL LUGAR EN CUATRO PATAS) González... González...
ROBERTO : (IGUAL) Michss... michss... González... venga con papá, González.
ELISA : (POR LO BAJO A ROBERTO) Con papa, degenerado... michss... michss.
MARISA : ?Michiii!... ?Michiii...!
ROBERTO : Michsss... michsss... (SE CRUZA CON ELISA) Buscá con ganas que se va a avivar... Michsss...
ELISA : Mirá lo que me hacés hacer, carajo... michss... González...
MARISA : Michss... michss... gatito... gatito... michss... (UN RATO DE BUSQUEDA QUE CORTA ROBERTO)
ROBERTO : ?No hay caso! Yo sé lo que les digo. Si González no aparece es que... (HACIENDO PUCHEROS) Es que... se nos fue...
ELISA : (IGUAL) Sí. Creo que es inútil. En serio. Marisa, es inútil.
MARISA : (TERCA) Un momento. Un momento. ?A quién de los dos reconocía como amo?
ELISA : ?Cómo?
ROBERTO : ?Como amo?
MARISA : Claro, los animales tienen un dueño privilegiado a quien reconocen como el amo número uno. ?A quién de los dos?
ELISA : (RAPIDO) A él.
ROBERTO : (SIN GANAS) Sí...
MARISA : Bueno, muy bien. No debe sentirse bien y... la presencia de un extraño lo atemoriza. Elisa, nosotras nos escondemos un poco. ?Vení! (LA LLEVA DETRAS DE UN SILLON) ?Aquí! Vos, Roberto, sentáte como siempre y llamálo... como siempre... con cariño... sin tensiones... tranquilo... van a ver como viene.
ROBERTO : ?Qué va a venir!
MARISA : ?Va a venir!
ROBERTO : ?Cómo hago?
MARISA : ?Dónde te sentás habitualmente?
ROBERTO : (SEÑALANDO, SIN GANAS, SU SILLON) Allí.
MARISA : Bueno, sentáte.
ROBERTO : (HACIENDOLO) ?Así?
MARISA : Eso es. Distendéte...
ROBERTO : Estoy... Estoy distendido... Estoy...
MARISA : Estás tenso. Relajáte como si estuvieras... en un día cualquiera.
ROBERTO : ?Un día común?
MARISA : Sí... un día...
ROBERTO : No. No va a dar resultado. Este no es un día nada común...
MARISA : Un día... sentáte... distendido, relajado y comenzá a llamarlo. ?Dale!
ROBERTO : (HACIENDO ESFUERZOS, SE ACOMODA) Bueno...
MARISA : Llamálo...
ROBERTO : (SIN GANAS) Gon... Gon... (A MARISA) Cuando estoy distendido lo llamo Gon... ?Gon... Gon!
MARISA : ?Dale! ?Dale!
ELISA : (CON RABIA) ?Yo te voy a dar Gon!
MARISA : Llamálo que va a aparecer.
ROBERTO : Gon... Gon... Gon... vení, Gon... ?vení! (SE LEVANTA) ?No hay caso!
MARISA : Insistí, perseverá. Va a aparecer. Tené paciencia.
ROBERTO : (SE SIENTA NUEVAMENTE Y CUMPLE) Gon... Gon... ?Venga, Gon, venga...!
ELISA : No hay caso.
MARISA : Shiiittt...
ROBERTO : Gon... Gon... (SILENCIO) ?Gon... Gon...!
MARISA : Shiiittt... ?Ahí está!
ELISA : ?Quién?
MARISA : (CONTENTISIMA) González... ?Ahí está! (ROBERTO Y ELISA QUEDAN PARALIZADOS)
ROBERTO : (DISIMULANDO) ?Apareció González?
ELISA : (INCREDULA) ?Adónde?
MARISA : Ahí... ahí está el sinvergüenza... tranquilos... que no vaya a escaparse de nuevo, tranquilos... ?Dale, Roberto, dale...!
ROBERTO : Gon... Gon. ?Esto es un sueño! Gon...
ELISA : No puede ser.
ROBERTO : El gordo la dejó por alcohólica o por loca...
MARISA : Seguí, Roberto, seguí... yo lo voy a agarrar... ?Seguí...!
ROBERTO : (CON LOS OJOS QUE SE LE SALEN DE LAS ORBITAS) ?Gon... Gon...!
MARISA : Despacito... despacito...
ROBERTO : (BAJA EL TONO) Gon... Gon...
MARISA : (A ROBERTO) Vos no. Vos dale. Que no se escape, dale.
ROBERTO : (SUBIENDO) Gon... Gon... vení...
ELISA : Yo no veo ningún gato... no entiendo...
ROBERTO : Gon... si aparece, ésta es bruja... no sé... ?Gon... Gon...!
MARISA : Está ahí, mirá, Elisa, mirá, abajo del armario, ?mirá!
ELISA : (TIRANDOSE MAS EN EL SUELO) En manos de una loca... (MIRA Y QUEDA PARALIZADA) Es verdad...
ROBERTO : (A ELISA) ?Vos... también lo ves?
ELISA : Sí... me parece que sí...
ROBERTO : ?Te parece o lo ves?
ELISA : Lo veo. Te juro que lo veo.
MARISA : No hablen... no hablen que lo tengo...
ROBERTO : ?Cómo es posible que haga aparecer un gato? No entiendo.
MARISA : Dale un poco más, Roberto, llamálo, que no se escape.
ROBERTO : Yo me voy a escapar... Gon... quietito, Gon, quietito... vaya con la tía, Gon...
ELISA : O estoy soñando o es un estado de hipnosis colectiva...
MARISA : (SIEMPRE CAMINANDO EN CUATRO PATAS SE ACERCA AL GATO) Venga... venga... sinvergüenza... acurrucadito, ?mírenlo!
ROBERTO : (A ELISA) ?Vos qué decís?
ELISA : (A ROBERTO) No sé. Nunca había visto un gato en esta casa... salvo que vos...
ROBERTO : Te juro que yo...
ELISA : ??Cómo pudiste esconder un gato?!
ROBERTO : ?Cómo voy a esconder un gato y para qué?
MARISA : Venga... venga... seguí, Roberto, que se va a escapar, ?seguí!
ROBERTO : (AUTOMATICAMENTE) Gon... Gon...
ELISA : (A ROBERTO) Para qué está bastante claro, ahora cómo, no sé...
ROBERTO : Quietito, Gon, quietito...
MARISA : (QUE LLEGO AL LUGAR Y AGARRA AL GATO) ?Ahí está! ?Venga para acá! (LO ALZA)
ROBERTO : (A ELISA) Elisa... vos que la ves... ?Tiene el gato o está loca?
ELISA : (SIN DEJAR DE MIRAR A MARISA) ?Lo tiene! ?Juro que lo tiene!
ROBERTO : ?No puede ser!
ELISA : Yo no sé, pero que parece un gato, parece un gato.
ROBERTO : ?Qué día, Dios mío, qué día!
MARISA : (REVISANDO AL GATO) ?A ver... A ver... González, a ver, que le pasa, González, a ver? (SE DETIENE Y MIRA SORPRENDIDA A ELISA Y ROBERTO) ?Ah... no! ?Ustedes me mintieron!
ROBERTO : (TRANQUILIZANDOSE) Al fin el equilibrio, la normalidad, ya me parecía...
ELISA : (REFLEXIONANDO) Se dio cuenta de que no es González...
MARISA : Me mintieron...
ROBERTO : Agarró un plumero, cualquier cosa, es una delirante...
MARISA : González no es González...
ELISA : ?Ha visto?
MARISA : Es una gata...
ROBERTO : Más que delirante, loca... es una loca...
ELISA : ?Gata?
MARISA : Una gata... sin duda...
ELISA : ?Una gata? (ENCONTRANDO UNA EXPLICACION A SUS DUDAS) ?Ah...! Siempre hay una explicación... ?Ahhh...!!!
MARISA : Es una señora... eso de González no lo entiendo... ?eh?
ROBERTO : ?Qué tiene que ver? En la oficina a Irene Fernández, le decimos Fernández... (LLAMANDO) Fernández... Fernández... ?Qué tiene que ver?
MARISA : ?Ustedes no sabían que era una gata?
ELISA : (ENOJADA) ?Jamás supuse semejante barbaridad!
ROBERTO : Para nada.
MARISA : Es mujer... (MIRANDOLA MEJOR) Pero... ?Cómo está! Realmente se equivocaron en el sexo pero no en el estado... (REVISANDOLA) Destrozada... pobrecita...
ROBERTO : (ASOMBRADO) ?Destrozada?
ELISA : (MAS ENOJADA) ?Qué barbaridad!
MARISA : Se ve que la han agarrado gatos grandes... pobre...
ELISA : (NO DISIMULA SU INDIGNACION) ?Depravado...! ?Inmoral!
MARISA : No. Eso no. Los animales no tienen los parámetros normales de nosotros. Eso no.
ROBERTO : (A ELISA) Claro. Tienen razón... los animales...
MARISA : Son libres. Libres de amar... libremente... por suerte para ellos...
ELISA : Claro, la inmoralidad está en los hombres...
MARISA : Sí... lo que no sé es si esto es una virtud o un defecto... ?Qué querés que te diga?
ROBERTO : (QUE QUIERE CORTAR LA CONVERSACION) Pero qué cosa... ?No? Yo... no salgo de mi asombro...
ELISA : ?Ni yo!
MARISA : Bueno... (REVISANDO LA GATA) Otra cosa no le veo. Anduvo toda la noche de farra y está un poco desgarrada.
ELISA : ?Dios mío!
MARISA : (CONTINUANDO SU DIAGNOSTICO) Pero... se va a recuperar sola. Hay que dejarla tranquila, que no se vuelva a escapar y...
ELISA : Tiene que escaparse... tiene que salvarse, pobrecita...
MARISA : (IGUAL) Ella sola va a ir recuperando sus fuerzas. Otra cosa no se puede hacer. En todo caso si el lunes sigue así, vemos. Pero va a andar bien, seguro.
ELISA : (PARA ELLA, SIN PODER CREERLO) Toda la noche de farra. Desgarrada...
ROBERTO : (INTENTANDO SER GRACIOSO) La pasó bien, después de todo.
ELISA : (IGUAL) Pobre animal. Pobrecita.
MARISA : (SIEMPRE PROFESIONAL) ?Donde la podemos dejar tranquila, que repose?
ROBERTO : Elisa, vos...
ELISA : ?Ya dije que yo no la toco!
MARISA : Roberto, tomá. Llevála con cuidado y acostála en un lugar tranquilo. Dejála ahí y listo.
ROBERTO : (TOMANDO LA GATA CON IMPRESION) Sí, sí... (CAMINA UNOS PASOS, SE DETIENE) ?Muy desgarrada está?
MARISA : Sí. Pero es normal.
ELISA : ?Normal?
ROBERTO : Me... parte el alma.
MARISA : Andá y dejála. Hacéme caso.
ROBERTO : Bueno. (SALE CON LA GATA ACARICIANDOLA MUY TIERNO. QUEDAN A SOLAS ELISA Y MARISA. UN SILENCIO)
MARISA : (MUY NATURAL) Pobre Roberto, se ve que la quiere a la gata. (NOTANDO QUE ELISA NO LE CONTESTA Y QUE ESTA MUY SERIA) A vos también te afectó, por lo que veo.
ELISA : (VOLVIENDO A LA REALIDAD) ?Cómo?
MARISA : La gata, digo. Te afectó mucho.
ELISA : Sí. Claro. Pero... no es lo peor.
MARISA : ?No?
ELISA : No. La cosa no empieza con la gata.
MARISA : Me imagino.
ELISA : (MUY CONFIDENCIAL) Marisa... yo tengo un problema.
MARISA : ?Con Roberto?
ELISA : Sí.
MARISA : Es lógico.
ELISA : (SORPRENDIDA) ?Te parece?
MARISA : (COMPRENSIVA) Perdonáme pero... no hay más que verlos.
ELISA : ?Te diste cuenta? (ANIMANDOSE) Decíme... eso que dijiste, eso de las cosas que son otras cosas. Eso de lo esencial, del descubrimiento... ?Cómo te vino?
MARISA : (EN SUPERADA) Me vino después.
ELISA : ?Después?
MARISA : Sí. Después que el gordo se fue.
ELISA : (ENTENDIENDO) Ah... Después que se fue.
MARISA : (CONTINUANDO) Varios días después. O meses, no sé. Un día... descubrí... que yo tenía energía, fuerza. Pero que las ocultaba.
ELISA : ?Claro...!
MARISA : Que yo con el gordo hacía las cosas automáticamente. ?Entendés?
ELISA : Más o menos.
MARISA : Que todo era una rutina. Una triste y aburrida rutina.
ELISA : Ajá. Por ahí voy entendiendo.
MARISA : Hasta hacer el amor era una rutina.
ELISA : Ajá. Entiendo.
MARISA : Con decirte que la mayor audacia del gordo, su mayor delirio era poner música, mientras...
ELISA : Por lo menos música, Roberto pone la televisión.
MARISA : (SIEMPRE EN LO SUYO) Sí pero... Goyeneche. ?Te imaginás? Hacer el amor y escuchar (CANTA IMITANDO A GOYENECHE): "Garúa... solo y triste por la acera... va este pobre corazón transido con tristeza de tapera..." (REACCIONANDO) ?No...! ?Es muy fuerte! ?Se te cae todo! ?No se puede! (ENTRA ROBERTO Y AL VER A LAS DOS MUJERES, SE DETIENE. ESTAS NO ADVIERTEN SU PRESENCIA. ROBERTO SE OCULTA TRAS UN SILLON)
ELISA : ?Sí...! Yo pienso en otra cosa o... miro una serie. Cuando... bueno... Disimulo como puedo.
MARISA : Hay que terminar con eso. La rutina, las cosas cotidianas adormecen, anestesian. Hay que terminar con eso.
ELISA : Claro que sí.
MARISA : (SIEMPRE EN LO SUYO) Pero... cuando la persona que está al lado tuyo, de repente, una mañana, sale del baño (ROBERTO ABRE LOS OJOS, SE CONMUEVE) como todos los días y te dice (IMITANDO AL GORDO BEQUELLI): "Marisa, no doy más, me voy." Y hace las valijas y te mira fijo a los ojos y en una hora se va. Te sentís morir, terminar. Te sacan la droga de golpe. ?Entendés? En ese momento te sentís morir.
ELISA : Claro.
MARISA : (EXAGERADA) Estaba tan mal. Lloraba todo el día. (CANTANDO) "Cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria..."
ELISA : Otra vez "La casita de mis viejos".
MARISA : (CONTINUANDO EN LO SUYO) Cada lugar... cada objeto... cada perfume... un recuerdo, un momento... (CANTA NUEVAMENTE) "Ese espejo, esos marcos y esos cuadros... guardan ecos... ecos de tu vooozzz..."
ELISA : Cómo se le pegó el tango, pobre.
MARISA : (CAMBIANDO BRUSCAMENTE) ?Pero es falso! ?Totalmente falso! ?Eso es producto del sistema en que viviste! ?La trampa sentimental en que estabas enroscada! ?Es... falso!
ELISA : Es verdad. Una se enrosca, se enrosca.
MARISA : Entonces... un día... harta de sufrir, podrida de llorar y llorar, hastiada de convivir con el dolor... salí a la calle. Ves la gente, ves el sol, ves la vida. ?La vida! ?La vida!
ELISA : (MUY ENTISIASMADA) ?Eso, la vida! Años de terapia y no lo tenía claro. No lo veía.
MARISA : (EXAGERADA, CASI PATETICA) Ves... ?El amor! El amor brutal, apasionado. El amor que está ahí, al alcance de tu mano y... comenzás a vivir de nuevo. Te sentís una mina. (MUY SENSUAL) Una mina.
ELISA : (CADA VEZ MAS ENTUSIASMADA) ?Qué fantástico! ?Una mina!
MARISA : Es alucinante. ?Alucinante! (SUBITAMENTE TRANQUILA) El delirio.
ELISA : (BUSCANDO COMPLICIDAD) Y... ?Cuántos años tiene ese delirio?
MARISA : (MUY NATURAL) Veintidós.
ELISA : (SIN PODER CREERLO) ?Veintidós?
MARISA : (CONTINUA EN LO SUYO) Cuando él me dice (IMITANDO): "Sos una mina bárbara" (OTRA VEZ ELLA) Creo que... no sabe todo lo que dice. No se da cuenta todo lo que está diciendo. Porque es verdad, uno puede ser una mina si quiere. Una mina porque si te pisan explotás y si te descubren...?Sos una mina!
ELISA : (DESCUBRIENDO EL TERMINO) Una... mina. (MARISA COMIENZA A BAILAR UN ROCK PESADO O ALGUNA MUSICA JOVEN POR TODO EL ESPACIO. ELISA LA MIRA SORPRENDIDA) ?También con música?
MARISA : ?Sí...! Pero con música fuerte, pesada... movilizadora. ?Entendés? (CONTINUA BAILANDO Y CANTANDO)
ELISA : (CASI PARA ELLA) También, veintidós años.
MARISA : (SE DETIENE DE GOLPE Y VA HACIA ELISA) Mirá... una cosa tan simple como hacer el amor... te da vuelta de verdad. Es... otra cosa.
ELISA : Pero... (ROBERTO NO PUEDE MAS E INTERVIENE)
ROBERTO : ?Ya la acosté! ?La tapé! (TIERNO) Está dormidita.
MARISA : Bueno... entonces, ya no hago falta. ?Me voy! (A ELISA LA BESA) Chau, Eli. (VA HACIA ROBERTO CANTANDO Y BAILANDO) ?Chau... Robert! (LO BESA TAMBIEN E INTENTA BAILAR CON EL. ROBERTO SE DESPRENDE) ?Me espera la vida! (SIEMPRE CANTANDO Y BAILANDO SE VA) ?Chau...! ?Chau! (SALE)
ELISA : (QUE QUEDO ATRAPADA POR MARISA) ?Voy con vos! (CAMINA UNOS PASOS)
ROBERTO : (CON MIEDO) ?Adónde?
ELISA : No sé, a la vida. (SALE) ?Marisa...! ?Marisa...!
ROBERTO : (QUEDA SOLO) Casi... casi no hablamos del gordo. (CAMINA UNOS PASOS) Se fue y casi no hablamos del Gordo. (PAUSA, CAMINA, LA LUZ COMIENZA A BAJAR) Yo sabía... cuando salió del baño, ahí se animó. (NUEVA PAUSA, SE SIENTA) Pero tuvo sus errores el Gordo. No lo hizo bien. Las cosas hay que hacerlas bien. Ese es un defecto muy argentino: hacer las cosas bien o mal pero hacerlas. ?Nooo! Hay que hacerlas bien. (PAUSA) Se apuró. El Gordo se apuró. Es impulsivo. (COMIENZA A DELIRARSE MAS) No se puede ser impulsivo. El Gordo no razona. Lo mataron los impulsos. (CAMINA Y CAMINA, CADA VEZ MAS DELIRANTE) Irse a las Islas Vírgenes en vez de... se rajó. El Gordo en las Islas Vírgenes es el mismo Gordo que en Belgrano. (MUY CONTENTO) Yo... lo voy a hacer bien. (LA LUZ MAS BAJA DA AL ESPACIO UN ASPECTO CADA VEZ MAS DRAMATICO) ?Elisa? (CAMINA BUSCANDO A ELISA Y LLAMANDOLA) Elisa... ?Hacéte la mina vos también, dale! (OTRA VEZ CON EL MISMO) Yo... lo voy a hacer bien. (VA HACIA EL BAÑO, SE MIRA AL ESPEJO, INCONSCIENTEMENTE TOMA LA CREMA DE AFEITAR Y COMIENZA A CUBRIRSE LA CARA EN FORMA CASI GROTESCA) ?Yo lo voy a hacer bien! (SU ASPECTO ES CADA VEZ MAS SINIESTRO) ?Yo lo voy a hacer bien! (EN UN GRITO) ?Yo lo voy a hacer bien! (SOBRE LA CARA DE ROBERTO, APAGON)

FIN
 
 

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