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Textos de Autores Argentinos Contemporáneos
 
Pri: una tragedia urbana
de Cecilia Propato
 

Autora:  Cecilia Propato
Olleros 3044 (1426)
Ciudad de Buenos Aires
Argentina.
Tel: 4554-6303
       (15) 5 038 1570
E.mail: cecipropato@yahoo.com.ar
            cecilia.propato@gmail.com

Obra seleccionado en Primer Lugar en el Concurso de Teatroxlaidentidad 2001.
Se estrenó en abril del 2001 en el Teatro Del Pueblo, sala Teatro Abierto con Dirección de Walter Rosenzwit.
Obra ganadora del Concurso de Dramaturgia País Cultura, organizado por el programa homónimo de Radio Nacional en 2001.

 

FIGURA JOVEN sentado en una silla  giratoria. Viste camisa blanca, arremangada, pantalón negro y zapatos negros. Su cabello está  peinado y aplastado hacia atrás.
Detrás de él y en diagonal, está parado un HOMBRE VIEJO, cara lánguida, pelo blanco. Viste traje gris y una gorra con visera, lleva un silbato plateado colgado del cuello.Fuma.

 

1-Partida de mañana

FIGURA JOVEN sentado en la silla giratoria. Se lo vé con claridad.Tiene una pierna enroscada en la otra, la cabeza tirada levemente hacia atrás, los brazos y manos rígidos  y dispuestos hacia adelante. Su voz no parece salir de su boca.
Al HOMBRE VIEJO que está detrás y en diagonal a FIGURA JOVEN se lo visualiza en forma difusa. Se percibe con nitidez la colilla de su cigarrillo. HOMBRE VIEJO fuma con una lenta constancia.

 

FIGURA JOVEN:

En primer lugar sé que yo no debería pensar. El hecho de que yo piense sobrepasa los límites de la naturaleza. Sé que mi acto de reflexionar intimida, pero hoy me van a tener que escuchar. Yo no hablo pero mis ojos se pervirtieron a tal punto que mis pensamientos se me escapan y de alguna manera los otros me escuchan. Yo no tengo qué decir acerca de mí, las vidas ajenas se apoderaron de mi persona. Y hay una vida ajena que me interesa particularmente. Me pregunto porqué si el cielo en un mismo punto a los dos nos ha hecho, a él lo saludan y a mí me patean y pegan. Quizás mi mirar los inquiete. Quizá es demasiado pretencioso lo mío. Tal vez ni siquiera se dan cuenta que los miro.

HOMBRE VIEJO sopla el silbato.

FIGURA JOVEN:

Lo mío es la descripción. Diría que la descripción es para mí una forma de vida.
Hace tiempo visualizé lo siguiente. Lo voy a describir en presente porque estoy acostumbrado al presente. El pasado se me mezcla con el presente y el futuro no lo veo. Además el teatro es presente, tiene la particularidad de fundir los tiempos verbales.
Aquí va: no es la primera vez que esos zapatos cruzan el andén. Ayer dos manos ataron los cordones. Hoy caminan desatados. Pero ¡un momento! ahora corren. Los zapatos  anchos, se deslizan con una rapidez que alguien de mi raza aprecia. Ahora el paso se lentifica. Los zapatos anchos se suspenden en el aire. Ahora se aplastan con fuerza contra el piso. En este momento unos zapatos  largos chocan contra los zapatos anchos.
Cuatro zapatos es demasiado para dos ojos. Me pregunto porqué los zapatos largos están encima de los zapatos anchos. Ultimamente veo situaciones de amontonamiento de zapatos. Una rata pasa. Qué lástima que no estoy enfrente, podría correrla y moderle el cuello. Una rata de ese tamaño no pasa todos los días. La vida que llevo me ha hecho olvidar mis épocas de cazador. La rata pasa al lado de los zapatos largos que ahora están al lado de los zapatos anchos que esta vez están con la punta hacia arriba. Me pregunto para qué sirven unos zapatos en esa posición. Pero ¡atención!, al lado de los zapatos anchos hay unas piernas gordas recostadas, la rata mira las piernas, más adelante hay un torso unido a esas piernas y una cara redonda con la boca muy abierta. El zapato largo patea a la rata, la cara redonda abre y cierra la boca. Ahora la cara redonda cierra la boca. Una mancha oscura aparece en la cara redonda. La mancha oscura crece y crece. Me pregunto qué es esa mancha. Agua no es. El agua te deja ver.
La mancha inunda mis ojos. No estoy preparado para tanta cantidad. Debería hacer algo con mis ojos. En unos ojos así caben pocas cosas. Dónde está la cara redonda. ¿Se esconde detrás de la mancha? Esto no lo entiendo bien.
Pasa un tren rápido.
Los zapatos largos ya no están.
Muchos zapatos al lado de los zapatos anchos y la mancha que crece.

HOMBRE VIEJO sopla el silbato.

FIGURA JOVEN:

Me pregunto porqué los zapatos largos se mueven al compás del silbato.
Pasa un tren de carga.

2-Llegada tardía

La imagen del HOMBRE VIEJO se vuelve nítida.  La FIGURA JOVEN  tiene las piernas sobre la silla y las abraza con los brazos. Abre levemente la boca. Saca apenas la lengua.
HOMBRE VIEJO fuma.

HOMBRE VIEJO:

Notarán que mi lenguaje es algo elevado para mi lugar social, pero un hombre es un hombre más allá de la suerte con la que uno nace, entonces tendrán que escuchar las reflexiones de alguien que quiso ser otra cosa de lo que es o de lo que le dijeron que era.
Ahora no soy nada, soy nadita, o ni siquiera eso. Pero no soy nada o soy nadita por otra cuestión que ya les contaré o bien, ustedes mismos se darán cuenta.
Si se dan cuenta enseguida porqué soy nada, este drama está construído incorrectamente, nosotros habremos fracasados como personajes. ¿Personajes?
 Si les cuesta entender, pero al fin se conmueven, el drama tiene lugar.
Claro que antes de comenzar les quiero advertir que no sé bien de qué se trata el drama.
Ahora voy a impostar la voz, yo soy de la época en que un actor era una voz. Mi cuerpo está al servicio de vosotros.

HOMBRE VIEJO sopla el silbato.

Se detiene un tren.
Aquí este drama cotidiano. Miren como salen desesperados,  sus maletines y carteras parecen armas.  Algunos se creen grandes señores porque llevan traje. Cualquiera hoy anda en traje. El traje es el ejemplo de dominación. Un traje te hace ser un traje y dejás de ser un hombre. Me miran con desprecio, pero yo también uso traje y  soy  nadita...

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):

NO ES POR EL TRAJE QUE  TE MIRAN CON DESPRECIO. TU ALIENTO SUPURA MENTIRAS. SOS MÁS QUE NADITA, COMO VOS DECÍS... Y VOS LO SABÉS MUY BIEN.
ADEMÁS, NO HAY VESTUARIO QUE ALCANCE PARA DISFRAZAR EL HORROR. HAY ACTOS QUE SE COMETEN QUE NO SE PUEDEN SIMBOLIZAR CON NINGÚN ATUENDO. AQUÍ TERMINA LA FICCIÓN, VIEJO.

HOMBRE VIEJO  deja el cigarrillo por un instante y sopla el silbato. Golpea su cabeza con sus manos. Se coloca los dedos en los oídos.
Se incorpora, su cuerpo adquiere rigidez.

HOMBRE VIEJO:

 

Miren lo chiquito que es, trata con su manito de sacar algo de las carteras y maletines, se mete el dedo en la naríz. Una señora con la remera rota  lo llama con su mano, le dá un pedazo de pizza. A la señora se le vé una parte de una teta. Tiene el pelo recogido y sucio y unos grandes aretes de plástico blanco. Qué fuerte que es su  voluntad de ser femenina. A su lado una mujer muy joven cuenta unas monedas y llora. Son las únicas mujeres que puedo mirar con detenimiento porque todas pasan rápido, nunca se detienen a mirarme.

Sopla el silbato.

Nunca me casé. Me gustaría encontrar una mujer en mi casa, alguien que me diga que me queda bien la gorra, pero sólo tengo un canario. Es amarillo y  canta por las mañanas .Como por las mañanas nunca estoy sólo lo escucho los domingos. Uno no puede vivir escuchando  el canto del canario solo los domingos. Una vida así te deja una interrupción.

Sopla el silbato. Apaga el cigarrillo con su zapato largo y puntiagudo. Observa a FIGURA JOVEN..

Vean como mira. Su mirada me aterra. Hace años que compartimos el andén. Quisiera saber qué piensa. En varias oportunidades traté de deshacerme de él. Primero mandé a unos tipos a que le dieran una lección, su columna se quebró pero siguió firme, mirando. Después intenté envenenarlo con un planto humeante que le hice llegar. Unas manitos chiquitas capturaron el plato y la criatura quedó tendida sobre el piso. Él siguió mirando:  a mí y a la criatura.Todavía están buscando al culpable del envenenamiento. Pero en realidad mucho no lo buscan. Muchas noches imaginé cómo era vivir en una cárcel. Allí hay otro tipo de miradas. En la cárcel me sentiría menos culpable, alguno será peor que yo.
Por suerte, en tiempo de revueltas, un crimen pequeño pasa desapercibido.

VOCES  EN OFF FEMENINAS (CORO):

 

ESO ES LO QUE VOS CREES.

HOMBRE VIEJO:

¿Quién mierda me habla?
Pausa.
Debo estar muy cansado.
Pausa.
El tema es que ya no sé cómo desentenderme de él, su mirada me hiere, me perturba. Esto es una contienda. Porqué no podría eliminar al único testigo que sabe porqué soy  nadita.

VOZ EN OFF FEMENINAS (CORO):

SOS PEOR QUE NADITA.
Pausa.
TU TRAJE SE ESTÁ ARRUGANDO. NO MUESTRES TAN PRONTO QUE POR TUS VENAS CORRE SANGRE INFECTADA DE ODIO, SINO LA INTRIGA NO TIENE LUGAR, YA NOS DECEPCIONASTE COMO PERSONA, NO DECEPCIONES COMO PERSONAJE.

HOMBRE VIEJO mira para todos lados y sopla el silbato compulsivamente.

HOMBRE VIEJO:

¿Quién es que habla? ¿Quienes son ustedes?
Pausa.
No sé porqué pienso que hay una relación entre su mirar y estas voces.

3- Encuentro

A FIGURA JOVEN le cae un líquido transparente y denso por la comisura de los labios.. Tiene los brazos enroscados por encima de la cabeza.
HOMBRE VIEJO fuma lentamente. Ambos están iluminados.

 

FIGURA JOVEN:

 
Me pregunto qué relación hay entre el silbato y el tren. Porqué cada vez que suena el silbato  arranca el tren. Porqué el tren obedecería de ese modo. Una máquina también podría comenzar a tomar sus propias decisiones.
Veo a este sujeto todos los días poniendo su boca en el silbato. Me pregunto cómo hace para que salga ese sonido. Algo debe tener adentro. Me gustaría saber cuál es el proceso. Porqué ese sonido sale del silbato. Porqué las palabras salen de las bocas de los sujetos. Sé que alguien de mi especie no debería preocuparse por estas cosas, pero ya les expliqué que esta es una situación excepcional.
También me pregunto qué relación hay entre los zapatos puntiagudos y el silbato.
Pausa.
Ese día, el día que la mancha oscura inundó mis ojos, estaban los mismos zapatos puntiagudos pero no se oía el silbato.
Pausa
Sí, había un silbato pero no provenía de los zapatos puntiagudos. Se oía un silbato lejano.
Me pregunto qué hay en común entre el silbato, el tren y los zapatos puntiagudos.

 

HOMBRE VIEJO:

El silbato está unido a mi historia.La mayor parte de mi vida hice o dejé de hacer a partir del sonido del silbato. Mi abuela tenía un silbato con el que los domingos nos llamaba a comer ravioles. La salsa era rica pero tenía un sabor a obligación. Mi padre tocaba el silbato en casa a la hora de cenar y mi hermano y yo competíamos a ver quién de los dos llegaba primero a la mesa. Siempre le ganaba a mi hermano, su fatiga le impedía ser veloz. Es por eso que ahora antes de comer soplo el silbato. Aunque no logro que mi canario coma después de  que soplo el silbato. Es que el pobre animal está mucho tiempo solo y necesita entrenamiento.
Para mí, el sonido del silbato es una necesidad. Sin él la comida perdería su encanto. Después me encontré con el silbato de mis superiores, ya se imaginarán, una existencia musicalizada por el pri. Mi niñez transcurrió entre tomar el tren hasta  la casa de mi abuela que tocaba el silbato. Tocaba. Y jugar a las escondidas entre los eucaliptos de la estación. Después, de más grande, tomaba el tren hasta el lugar en donde me regían con el silbato.
SILBATO.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):

NO APRENDISTE A DECIR NO.
NO SUPISTE ESCAPARTE.
SOS HIJO DEL SILBATO.

HOMBRE VIEJO:

¿A quién le contesto? Qué estupidez, pensé que me hablaban.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):
 
NO TE ESTAMOS HABLANDO. TE ESTAMOS GRITANDO.

El HOMBRE VIEJO se golpea la cabeza a la altura de los oídos.

HOMBRE VIEJO:

Cuando me destituyeron
Pausa.
Injustamente, claro, conseguí este trabajo.
Ahora me toca a mí soplar el silbato. Pero no me hacen demasiado caso. Debería ser más rígido. Uno se tiene que hacer respetar.
Vean cómo suena.

HOMBRE VIEJO mete la punta del silbato en la boca. El silbato no suena. HOMBRE VIEJO  sopla reiteradamente. Silencio.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):

LAMENTAMOS DECEPCIONARTE,PERO NO TE HACEN CASO A VOS, LE HACEN CASO A SUS VOLUNTADES DE VIAJAR.
Pausa.
PERDONÁ VIEJO, PERO TE ESTÁS PONIENDO DEMASIADO MELANCÓLICO Y TU MELANCOLÍA NOS SUENA A ESTAFA. YA NOS EMPIEZA A MOLESTAR EL ARMADO DE ESTA HISTORIA QUE CREES QUE PUEDE LLEGAR A JUSTIFICAR TUS ACTOS IMPUROS. CONTÁ PORQUÉ SOS NADITA O NO CUENTES NADA.
NO TE SALGAS TANTO DEL PAPEL. UN PAPEL DE VILLANO NO SE ENCUENTRA TODOS LOS DÍAS. ESTA VEZ  NO HAY ESPACIO PARA TUS SENTIMIENTOS.

HOMBRE VIEJO:

¿Quién me habla? ¿Tal vez ese que me mira escucha mis pensamientos? ¿Porqué no puedo dejar de pensar y hablar? ¿Estoy diciendo algo incorrecto?¿Acaso estoy hablando demasiado? Cualquier cosa que diga puede ser demasiado. DEMASIADO.
Pausa.
Tengo la duda de que alguien me espía.
Cómo podré desentenderme de una vez por todas de él.
Pausa.
Debería dormir unos minutos.Mi yo se confunde con el yo de otros.

HOMBRE VIEJO cierra los ojos.

FIGURA JOVEN se ilumina.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):
           
SU RESPONSABILIDAD ES LA DESCRIPCION. LA DESCRIPCION  EN TIEMPOS DE DECIR VERDADES ES MÁS ETICA QUE LA NARRACCIÓN.
                             (OBSERVEN CÓMO LOS ESCRITORES ODIAN ESTAS PALABRAS Y LAS CONSIDERAN IRRACIONALES).

PERO QUIÉN DIJO QUE LA ETICA ES UN PROBLEMA EN TODOS LOS MOMENTOS.

Silencio.

FIGURA JOVEN:

Mirar...Si uno mira ¿ve? ¿O el mirar tan fijamente impide ver? Uno vé cuando mira con todo el cuerpo. Cuando la situación se mete dentro de uno.
MIREN COMO MI LOMO SE ESTREMECE.
MIRAR. Mirar y ver. Las manchas oscuras al lado de la cara gorda se meten en mis ojos.
¡Pero un momento! Ustedes tienen razón, algo me quedó por describir. No es  por imprudencia que no lo hice. Es que la memoria  hiere. Al lado de la cara redonda con la mancha, unos zapatos con taco se mueven de un extremo al otro. GRITOS. Dentro de los zapatos con tacos hay unas piernas delgadas y más arriba un vientre muy amplio, redondeado, hinchado y unas manos con uñas largas sosteniendo el vientre. Muchos zapatos puntiagudos rodean a zapato con tacos. Arrastran a zapato con taco. Zapato con taco se esfuma junto a zapatos puntiagudos.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):

VISTE QUE LA DESCRIPCIÓN PUEDE SER MÁS AMPLIA. UN OJO QUE VÉ EL TODO PUEDE CONTAR UNA HISTORIA.
ALGO TE FALTABA.

El HOMBRE VIEJO tiene cuadrados de gasa blanca en los ojos. Sobre cada uno de los cuadrados hay una inscripción que dice NADITA.
HOMBRE VIEJO fuma.

HOMBRE VIEJO:

Me quedaron estos zapatos de la época del trabajo fuerte. Unos zapatos así tienen estilo.

HOMBRE VIEJO toca el silbato

HOMBRE VIEJO:
¡Mírenme!
Nadita soy, ni siquiera llego a ser una NADA.
Pausa.
Lo agarré sosteniendo unos volantes y otras cosas. Infraganti.
Ese fue un día muy importante para mí, después de la destitución podía entregar  a uno y servir a la causa.
Pausa.
Un hombre gordo, de mejillas rojas, que se fatigaba al correr.
Lo corrí. Empujé y aplasté. Todavía siento su respiración forzada..
Me quedé mirando cómo su rostro se desprendía de la vida, hasta que llegaron ellos y sólo se interesaron en la chica.
Ahí lo empecé a reconocer.
Pausa.
Empecé a recordar el juego a las bolitas, las escondidas, las corridas a la mesa los domingos en lo de la abuela. Su rostro gordo había escondido la cara que ví nacer. Nos llevábamos unos cuantos años. A los quince sé fue de casa y nunca volvió.
Quise limpiar la mancha, recuperar su vida, pero ya era tarde.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):

TARDE PARA VER.

HOMBRE VIEJO:
En cuanto a ella y su panza, se la llevaron enseguida, quise detenerlos pero de pronto perdí su rastro.  Fui y dejé de ser tío en el mismo momento.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):
TODAVÍA HAY ALGUIEN QUE RECLAMA TU VIOLENCIA.

HOMBRE VIEJO saca un revolver de su bolsillo y se pega un tiro en la cabeza.

HOMBRE VIEJO:
No aguanto su mirar.

FIGURA JOVEN está dispuesta sobre el piso en cuasi cuatro patas. Vomita.

FIGURA JOVEN:
Expulso la mierda que ví. Mis ojos sangran por haber visto lo que alguien no debería ver.
VER Y MIRAR, DOS COSAS DIFERENTES.

VOCES EN OFF FEMENINAS (CORO):

AHORA VAMOS A TOMAR AGUA.
FRESCA.
TERMINÓ EL TIEMPO DE LA PALABRA
¿QUIEN SE QUIERE ARRIMAR A DARNOS UN VASO CON AGUA?
¡VASOS DE AGUA, POR FAVOR!
2,3,4,5, LOS QUE QUIERAN, LOS QUE PUEDAN
VASOS DE AGUA...
TODOS LOS QUE PODAMOS TRAGAR
MUCHA AGUA
 TERMINÓ EL TIEMPO DE LA PALABRA
POR UN RATO
SÓLO EL RATO QUE NOS LLEVA TOMAR ESTE VASO DE AGUA
POR UN MOMENTO, NOS LLAMA EL SILENCIO.

 

 

Segunda parte:

1-El amor

La figura joven viste camisa blanca y pantalón negro. Lleva el cabello aplastado hacia atrás. Permanece en cuclillas, huele el piso del andén.

FIGURA JOVEN:
                      Se preguntarán cómo llegué hasta aquí y porqué puedo construir
                     un discurso o como ustedes quieran que se llame.
                     Pausa.
                     Mis ancestros nacieron en las islas de Andaman, en el golfo de
                     Bengala, en donde no se dedicaban a  cazar, ni a guardar el hogar ni a
                     reconocer a un amo, sino que vivían como los hombres de esa
                     época...Hace más de cinco siglos no había trenes ...Usaban túnicas,
                     botas de cuero y comerciaban granos de cereales. Una vida sin tantos
                     ruidos como los de ahora.
                     Pausa.
                     Dicen que estos “mis” antepasados eran feroces caníbales. Durante
                     mucho tiempo traté de ocultar este dato y tuve miedo de comer la carne 
                     de
                     mi propia especie. Pero ahora estoy más tranquilo, creo que sólo
                     heredé la forma discursiva de ellos...Qué raro, porqué unos caníbales
                     pondrían tanta atención en el decir. Si se habla no se puede comer...
                     Quizá hablaban para retrasar el acto de comerse entre ellos. Comer
                     y hablar, dos cosas diferentes.
                     Pausa.
                     No sé bien cómo caí en esta nación, porqué vinieron mis padres aquí. 
                     Qué podrían buscar en un  país como este.
                     Nunca conocí a mis padres. Lo
                     único que sé de ellos es que eran notables cazadores y que yo nací
                     en un lugar en donde sólo hay mucha vegetación.
                     Yo heredé esa destreza de ellos, por una liebre gorda podría sostener mis
                      cuatro patas en el aire, pero hoy no se está tranquilo ni siquiera en el 
                      campo...

                      Se revuelca en el piso del andén.

                      Un día mientras perseguía a una perdíz, una niña pequeña se
                      apoderó de mí. Reconozco que  mi quietud al notar su
                      presencia ayudó a que me atrapara. Tenía unos ojos grandes, 
                      acuosos, pelo largo y ensortijado. Pensé que era bella. Enseguida, un
                      hombre y una mujer me sostuvieron fuerte de mi lomo. La mirada de la
                      niña me impidió moder.
                      Pausa.
                      Me alzaron y me llevaron en una camioneta. Yo vomité durante el viaje,
                      qué terrible invento esta cosa con ventanas y ruedas que se bambolea y                    
                      bambolea .
                      La niña pequeña me abrazaba, fue la primera vez que supe lo que era el  
                      amor. Al principio no me gustaba que se agarre de mi cuello, que me
                      bese, me toque las orejas durante todo el día, que me bañe y me
                      cuelgue un collar, pero después me
                      acostumbré. Uno se vuelve dependiente de
                      las caricias. Al punto tal que empecé a pedir que me toque...A veces    
                      sentía que faltaba su mano sobre mi cabeza. Aunque
                      por las noches, mientras dormía en los pies de su cama,
                      extrañaba mis días de corridas al aire libre, yo solo entre los árboles. La
                      inmensidad para mí solo; pero el amor que sentía por ella era tan fuerte
                      que pensé que no podía vivir en esa inmensidad sin ella y que ella no
                      viviría en el bosque conmigo. Entonces comencé a sentir que ella era la
                      inmensidad. INMENSIDAD.
                      Pausa.
                      Pero al tiempo, no sé qué ocurrió, ella se volvió más alta, su
                      rostro ya no parecía ser el de la niña que conocí. Sus labios se
                      volvieron más gruesos, brillantes y con olor a frutilla y ya no me
                      besaban...
                      Pausa.
                      A veces ella pasaba su mano rápidamente por mi cabeza. Yo me
                      ponía  contra la puerta de su cuarto y movía la cola para
                     obligarla a que me toque, pero ella abría la puerta bruscamente,
                     como si yo no estuviera,golpeando mi estómago. Un día me sacó del
                     cuarto y me dejó en un patio cubierto con un almohadón y un poco de
                     de agua. Nunca sentí tanto frío aunque era verano. Dicen que a
                     mis antepasados el calor les provocaba locura, a mí me dió tristeza.
                    Pausa.
Al tiempo apareció con un muchacho de su misma altura, al que abrazaba
                    del cuello como me abrazó a mí en la camioneta el día que me sacó de mi
                    lugar.
                   Tenía ganas de correr, abalanzarme sobre el muchacho y morderle
                    el cuello como si fuera una perdíz, pero no pude hacerlo, así que aprove-
                    ché cuando la puerta principal de la casa estaba abierta y partí.
                    Pausa.
                    Pensé que ella me iba a buscar desesperadamente, pero no fue así.
                    Pausa.
Caminé mucho hasta llegar a este sitio. Un sonido fino atrajo mi
                    atención, se parecía al reloj despertador que ella apagaba todas las
                     mañanas. Me acostumbré a su reloj como ahora estoy acostumbrado
                     al silbato. El silbato se filtra en mis sueños y se confunde con el desper-
                     tador y con ella.
                      ELLA SOLÍA HABLAR DEL TREN. VIVIR EN UNA ESTACIÓN ERA LA
                     POSIBILIDAD DE VOLVER A VERLA.
                     Pausa.  
                    Ya no puedo volver a la inmensidad en donde nací y crecí, pero por lo 
                     menos evito ver cómo dejé de existir. Uno existe cuando alguien te
                     pasa la mano por el lomo. MIREN CÓMO MI LOMO SE DESVANECE.
                    Pausa.
                    Desde el día que empecé a desvanecerme, una profunda tristeza me
                    invade y solo me dedico a mirar. Mirar y ser testigo me devolvió algo de
                    existencia.
                    Me pregunto si lo que veo es la realidad, o si la realidad está escondida
                     en algún sitio que yo no conozco. Siento que soy un desgraciado por
                    hacerme tantas preguntas y por no ser como todos los de mi raza. Podría
                    ser un buen guardián y cumplir con funciones acordes a mi naturaleza,
                    pero algo incontrolable se alza en mí cada vez que veo una situación
                     que me subleva. Cómo dejar de pensar, debería angustiarme sólo por
                    la falta de un trozo de carne.  Pero otras cosas suceden en mi ser...
               
                   Observa al Hombre viejo, detenidamente. Rasca el piso con sus manos.

                   Miren cómo todavía puede respirar.

                   El HOMBRE VIEJO tiene fatiga.

HOMBRE VIEJO: Tenía el pelo negro y solía hacerse una cola de caballo que le
                            llegaba a la cintura. Una mujer joven, muy blanca y robusta.
                            Era la delicia del regimiento y la esposa del general. Se llamaba
                            Maria.  Notarán que
                            me cuesta hablar de esto, un hombre no se enamora muchas veces
                            en la vida.
                            Pausa.
                            Estuve cuatro años mirándola detenidamente  cuando
                            lo iba a buscar al general. Durante ese tiempo le saqué sesenta y
                             siete
                            fotos en distintas posturas y con diferentes gestos, algunas no se
                            veían muy bien porque estaban tomadas de lejos. Un día se las
                             mostré, ella rió mucho y quedamos en encontrarnos en un bar.
                            A partir del primer encuentro, tomamos un café todos los viernes
                            por la tarde durante un año, algunas veces le tomé las manos y
                            otras la besé. Cuando ella se acercaba, mi cuerpo temblaba.
                            Siempre quise acostarme con ella y jamás me atreví a pedírselo.
                            Su presencia me borraba las palabras.
                            Pausa.
                            Un viernes apareció el general en el bar. No me mataron porque
                             ella rogó por mi vida. Me obligaron a retirarme de     
                 mi cargo...
                 Pausa.
                 Me destituyeron y ni siquiera pude amarla.

                 Pausa.Observa a Figura Joven.

                 Miren cómo me mira, pareciera que conoce mis pensamientos.
                 Pobrecito, quizás yo creo que me está mirando y tal vez es ciego.

FIGURA JOVEN: Observen a este sujeto, en sus ojos no hay caricias.
                Pausa.
                Lo mío con él es algo personal. Hay muchas cosas que todavía no
                entiendo, porqué de esas piernas delgadas con zapatos con taco
                y vientre muy amplio se desprendía el mismo olor a frutilla que de
                los labios de ella. Quiero que me lo explique, no voy a parar de
                mirar hasta que me lo diga.
                QUÉ RELACIÓN HAY ENTRE LAS PIERNAS DELGADAS, EL
                VIENTRE AMPLIO Y EL OLOR A FRUTILLA. NO VOY A DEJAR
                DE MIRAR HASTA QUE ME LO EXPLIQUEN...

 
 

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