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Textos de Autores Argentinos Contemporáneos
 
Las González (obra teatral en un acto)
de Hugo Luis Saccoccia
 
Registro Propiedad Intelectual nº 668704 (12-06-08)

¿Puede tener deseo sexual una mujer septuagenaria?...  ¿Y orgasmos? El criterio común y nuestra formación cultural tienden a  negarlo. Sin embargo, numerosos estudios científicos realizados por famosos sexólogos como Kinsey, Masters y Johnson, Pfeiffer, Kaplan, entre tantos otros señalan que la mujer guarda su capacidad de sentir deseo sexual y tener orgasmos incluso en edades muy avanzadas, mucho más allá de los setenta años. En la mayoría de las mujeres el deseo sexual nunca se pierde. Esta realidad es negada por nuestra sociedad y especialmente por las propias mujeres.

Dentro de toda mujer, incluso la más reprimida, alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad apasionada y sabiduría eterna. Es la Mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción que representa la esencia femenina instintiva. Aunque los regalos de la naturaleza les pertenecen desde el nacimiento, los constantes esfuerzos de la sociedad por “civilizar” a las mujeres  y constreñirlas a unos roles rígidos las  han dejado sordas a los dones que albergan en su interior.        
“Unirse a la naturaleza instintiva no significa deshacerse, cambiando todo. No significa perder las relaciones propias de una vida en sociedad o convertirse en un ser menos  humano. Significa establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el cuerpo con certeza y orgullo, cualesquiera que sean los dones y las limitaciones físicas”
Mujeres que corren con los lobos.  
Dra. Clarissa Pinkola Estés                                              

 

Personajes:      
Genoveva:   68 años
Blanca:        66 años
Porota:        62 años
Rita:            58  años

 

( La acción transcurre en el año 1998, en una pequeña ciudad de la provincia de Buenos Aires, el lugar es un jardín de invierno  de una vieja casona, entrada la tarde,  diversas plantas y macetas, una lámpara de pie, un mueble con vajillas, una pequeña mesa con telas varias y elementos de costura ,una máquina de coser algunos pantalones, sillones con almohadones,  a foro una puerta amplia permite ver parte de la casa,  en ella una mesita con teléfono, algún mueble) (Blanca está en un sillón  tejiendo, Porota trabaja cosiendo) (tiempo)

BLANCA: ¿Creés que Rita sabe algo?
POROTA:  Pero Blanca, ella sale más.
BLANCA: No significa nada eso.
POROTA: Si nos enteramos nosotras..
BLANCA:  No ha dicho ni mu.
POROTA:  Estará impresionada,  la quiere tanto.
BLANCA:  Esa es  la palabra justa.
POROTA:  No entiendo.
BLANCA: Impresionada, yo quedé así cuando supe.
POROTA:  Es muy fuerte.  Una no se anima a decirlo.
BLANCA:  A mí me pasó.  Te imaginás Rita,
POROTA:  Nos quiere proteger..
BLANCA:  ¿Será así?
POROTA:  Ya no se puede esperar
BLANCA:  Hay  que hablar con ella
POROTA: ¿ Y si no sabe?
BLANCA: Que se entere por boca nuestra.
POROTA: Se me hace un nudo en el estómago.
BLANCA:  Y yo… No puedo dormir.  La pastilla no me hace efecto. De a ratos el corazón parece que se me va a salir por la boca, mi presión anda por las nubes.
POROTA: Tenés que cuidarte Blanca, no te hagás mala sangre.
BLANCA:  Con lo que está pasando…¿cómo hago?
POROTA: Te juro, no entiendo cómo llegamos a esto.
BLANCA: Hay que estar preparadas. Las cosas vienen muy mal.
POROTA:  ¿Qué querés decir?..
BLANCA:  Te creés que es solo …?..¡No! ..apunta más lejos…No habrá forma de pararla.
POROTA:  ¿Hay algo más que? …aparte, digo, de lo que sabemos.. .Soy tu hermana, te pido por favor, te lo ruego.. si sabés algo, no me ocultes…será peor ¿entendés?
BLANCA: Saber,  lo que se dice saber no, bueno, esto que dicen, terrible claro..pero hay… además...
POROTA: ¡Ah no!..contáme Blanca…
BLANCA:  Un hombre anduvo por el almacén ayer.. hizo preguntas, tomó medidas, sacó fotos..
POROTA:  ¿vos creés que..?  ¿te parece que podría? ..
BLANCA:   ¡No se qué creer!. En su estado puede hacer cualquier cosa, Porota,  estoy asustada te lo juro…¡muy asustada!
POROTA:  ¡Ay Dios mío!.. me asustás a mí.
(suena el teléfono, Porota va a atender)
POROTA: Hola… Si, Porota habla…. ¡ninguna molestia, por favor!..No, Genoveva no vino todavía.. ….Ay sí Martita, es un problema para nosotras,… y sí, de casa sale bastante, casi no la vemos…. ¿eso hizo?.. ¡¿pero qué necesidad?!, con el jardín que tenemos acá!.... yo y mis hermanas le pedimos disculpas. Genoveva no está en su sano juicio, si, si.. es una cruz que nos llega en el ocaso de nuestras vidas, la tendremos que padecer...con valor...claro..
(interrumpe el ingreso intespectivo de Rita, Porota sigue hablando, disculpándose- corta-)
RITA. La ví, con estos ojos la ví…
BLANCA: Rita, ¿qué pasa tanto lío?
RITA: La Geno,  se subió a  un auto, en el parque..
POROTA: (aludiendo al llamado telefónico)..La señora de la librería,... Genoveva en su jardín, trepó la verja, arrancó un tulipán
BLANCA: ¡¿No?!  Te lo dije Porota, ¡se viene muy feo!
RITA: ¿De qué hablan?
POROTA:  De Genoveva.
BLANCA: .Íbamos a contarte Rita.. ¡es una desgracia terrible!.  Me dará  otro infarto en cualquier momento. (Gesto de Rita de que ya sabe)
POROTA:  Y en la iglesia ya no se confiesa, hace un mes que no entra al confesionario.
RITA: Te enteraste.
POROTA. El padre Benito me comentó como al pasar: “¿Y Genoveva?.. hace mucho que no me visita. Déle mis saludos.”..
BLANCA:  (A Rita) Estás enterada entonces.
RITA: Es tema en todo el pueblo.
POROTA: Benito no es un santo tampoco, ¿sabemos no?.
RITA: Y…  el cura tiene que atender las necesidades de sus feligresas. (se ríe)..
BLANCA:  (se persigna) ¿¡Cómo pueden hacer esas cosas?! No me cabe en la cabeza. Ya nadie tiene miedo al castigo divino. ¡Dios mío!
RITA: Me contaron  algo terrible..(la miran expectantes). Que se subió a la Garita.. ¿ puede ser cierto?
BLANCA: ¿Qué garita?
POROTA:  ¿La  del paso a nivel de calle Sarmiento?.
RITA:   No me animaba a  contarlo.
BLANCA: ¡La torre del guardabarreras,… ¿Pero qué hizo? ¿Para qué subió?. Miren si se caía, es muy alta esa torre. ¿Robó algo?
RITA:   Robar, que yo sepa no. Lo que se dice es otra cosa.
POROTA:  ¡Chicas, no! Hay que tener cuidado con las  habladurías de la gente. En este  pueblo les encanta  inventar historias. Y jamás se las endilgan a un “don nadie”. No se chusmea de lo que hace Gilberto por ejemplo.
BLANCA:  ¿Quién es Gilberto?
POROTA:  El que pide limosna en la puerta del Banco.
BLANCA: Ese es una lacra, mendigo, ratero, alcohólico. (escupe con asco las palabras)
POROTA: Por eso, a  nadie le interesa hablar de Gilberto. Pero nosotras somos las “González”, Blanca, ¡sabés lo que eso significa!.
BLANCA:  ¡Claro, si!,. ¿Cómo no voy a saber? (a Rita) Rita, tené  cuidado .. Ësto debe quedar entre nosotras-
RITA:  Si ya todo el pueblo lo habla. Y.. yo la ví subiendo a ese auto. ¿qué te pasa? No quieras esconder las cosas. Siempre la misma vos.
POROTA:   Está bien Rita, pero la gente es enferma. Aparecen estas maledicencias sobre Genoveva, y todos lo disfrutan, les encanta pensar que el ejemplo tambalea, cuchichean detrás de las puertas, les brota la morbosidad por los poros. Nuestras vecinas dejaron de saludarnos, pero se juntan por las tardes a tomar el té  y a hablar pestes.  Somos el blanco perfecto.
RITA:  ¡tampoco ciegas Porota!.  Tal vez la gente exagera, no lo discuto, pero a Geno le pasa algo, ¡algo no!, ¡mucho le pasa!…. Lo comprobé yo misma. Y lo de la garita me lo contó Lucía, que no es mujer de chusmear.
BLANCA:  ¿Me van a decir que hizo en esa Garita?
RITA:  Mirá Blanca, no sucedió una desgracia de casualidad, Geno estaba con Felipe  cuando pasó el tren, Felipe no bajó la barrera, un colectivo que iba a cruzar frenó ahí…., el maquinista dice que en la garita no se veía a Felipe.
BLANCA:.  ¿¡Felipe, un negro de la peor calaña?!  (pausa) Pensé que era algo  pasajero, pero no. (se levanta y va hacia Porota,) ¿Qué vamos a hacer?. Vos Porota,  sos la única que puede ayudarnos.
POROTA:   ¡Que me decís a mí!
BLANCA:  Sabés tomar distancia. La Geno te escucha. Yo no podría hablarle sin ponerme a llorar o gritar, me dan ganas de pegarle. Necesita ayuda, está ida, está mal de la cabeza.
POROTA:   Son asuntos de ella.
BLANCA:  (grita). Ya dejaron de ser asuntos de ella.
RITA:  Ché, paren un poco,  no nos peleemos entre nosotras ahora.
BLANCA:  Porota, ¡ocupáte!
POROTA:  ¡Lo único que falta! Como si no tuviera nada que hacer. Para mañana  
al mediodía tengo que tener listo los pantalones de don Cosme. Para mí la palabra es sagrada.
BLANCA: (suspira) ¡ Cosme! Ahora te visita a vos. ¡Las cosas que tiene la vida!  (Porota y Rita se miran)
POROTA: Lo dejaste escapar Blanca.. es así.  A mí viene por sus pantalones.  Lo de Genoveva, es un espanto…. 
BLANCA:   Hace días que no salgo a la calle.  Siento una enorme vergüenza. Si salgo la gente me mira, me señala. No llegué a mi edad para tener que sufrir esta ignominia. Años siguiendo una conducta intachable, como decía Tatita, “a letra con sangre, que es la única que entra”, Que Geno haga las barbaridades ... (se sofoca, se toma el pecho, tiende a dejarse caer).
RITA:  (va en su auxilio) Calmáte Blanca,..¡por favor!... (le apantalla con algo, la sostiene) (la lleva a sentarse), ¡no te dejes caer! ¡No!.. Ayudáte..
POROTA: Respirá hondo. Ahora te sentás y te quedás tranquila. ¿te traigo algo de tomar?.
BLANCA:   No, gracias.   ( Porota se sienta cerca de la mesa, toma un pantalón y comienza a hilvanar) Después me hago un te, a la hora de mis remedios.
RITA:  (se sienta) (silencio) Pensemos un poco. ¿Qué haría el Tata si viviera? (las hermanas se quedan mirándola,  de pronto Porota se levanta la blusa y le muestra sobre un costado en su espalda una cicatriz visible) ¿Qué es eso?  (comprendiendo)  No me digas que ….
POROTA: A los catorce años.. con un fierro me pegó. Entró a la cocina hecho una furia, yo estaba escuchando la radio. Evita inauguraba la Sede de la C.G.T. ¡Teníamos prohibido escuchar los discursos de la Evita!. Pero no fue por eso. Un chico de la otra cuadra me dejó  una esquela romántica en un sobrecito floreado. En el sobre escribió “para Porota, la más linda de las González” y el viejo la encontró. (saca de entre sus senos la esquela, está dentro de una bolsita de nylon) La guardé todos estos años, me escribió:  “Cada mañana deshojo la flor de la dicha, contando las horas hasta que Dios por la tarde me regala la magia de tu figura” (besa la esquela)..
RITA: ¡Dios mío!
POROTA:  Después, esa noche Tatita entró a la pieza, me hice la dormida,  me besó la mano con  tanta ternura, de pronto sentí que lloraba, abrí los ojos y le acaricié la cara, eran lagrimones que surcaban sus mejillas, no dijo una sola palabra, lloramos juntos.  ¡Yo no paraba de pedirle perdón!.
BLANCA: Era un tierno, dulce y seductor. (pausa).
RITA : Busquemos otra idea .. pensemos,.. No es normal lo que hace Geno. ¡Me da miedo!
 POROTA:     Tenés razón Rita. Sencillamente enloqueció. Es una enfermedad eso.
BLANCA:   ¡Que extraño !...siempre fue sanita,  se cuida mucho. no dejó semana sin ir a gimnasia, hizo yoga, meditación… .
POROTA: (interrumpiendo) ¿Qué tiene que ver?, Blanca,..podés estar bien físicamente, pero si se te descalabra el cerebro…
BLANCA: Ni diez años hace de la muerte del marido.
POROTA:  Tan bueno que era Bruno. Se ha de estar revolcando en el cajón
RITA:  ¿Qué hacemos?
POROTA: Hablaremos con ella,.. es una enfermedad. La convenceremos para que se trate, que busque ayuda. Que se interne si es necesario.
RITA:  Nos mandará a la mierda.
POROTA: Habrá que ser terminantes, así no puede vivir aquí.. ¡O se cura o se va!. ¡Esta es una casa decente, che!. Si quiere curarse la ayudaremos por supuesto, es nuestra hermana, pero si no…(gesto de “aire”).
BLANCA: (interrumpiendo) Porota querida, te olvidás lo que hablamos, (tiempo)  ¡no  podemos echarla! …
(Suena el timbre de calle, silencio, se miran)
BLANCA:  (viendo su reloj) Nadie ha llamado a esta hora por años.
POROTA:  Iré a ver. (entra a la casa)
BLANCA:  No abras sin preguntar.
POROTA:  (vuelve y se asoma, susurra)  Es un tipo, no lo conozco. (sale)
BLANCA: No contestes, no hagamos ruido, ya se irá. (suenan golpes en la puerta)
RITA:   Preguntále quién es,  qué quiere.
BLANCA: ¡No preguntés un carajo!
RITA: ¿Cómo no?!
POROTA: (regresa)  Pregunta por Genoveva. Tiene pinta de albañil, me parece que es de la obra en construcción de la esquina.  
RITA: (visiblemente excitada)  Hacélo pasar así nos enteramos..
BLANCA. ¡¿Sos loca vos?!
RITA: ¿Porqué no?..¿Qué problema hay que escuchemos que quiere?.
BLANCA: ¿Qué tiene que hacer Genoveva con un albañil?!! ¡Está reloca!
POROTA: (asomándose) ¡No se va!. (aparece demudada)  Llamen a la policía. (insiste el timbre) (sale)
BLANCA: ¡Nada de policía.!, Como si no hubiera tema para hablar en el pueblo, ¿también la policía?. ¡No!, (se oyen golpes y empujones a la puerta)
POROTA: (entra) Pero quiere entrar!..  (los golpes se repiten, Porota levanta el tubo)
BLANCA:  Porota, dejá ese teléfono, la policía lo complica todo y mañana salimos en los diarios. (Porota, duda, cuelga, Blanca sale)
POROTA:   ¡Me da miedo!
BLANCA: (entra trayendo una escopeta).  Ese tipo no entrará en nuestra casa.
RITA:  ¡El sexo no entrará en la casa de las González!, (se ríe descontrolada) ¡ni en la concha de las González!.
BLANCA:  (se le va encima, amaga pegarle) ¡Sos estúpida mocosa de porquería!  ¿¡O estás loca como tu hermana?!!
RITA.  Bueno, pará ché, ..¡ estoy nerviosa!..
POROTA: (en off)  Se está  yendo. ((Blanca deja la escopeta en un costado)
RITA:  Uff
BLANCA: ¡Es un castigo! ¿Qué hice para tener  que sufrir tanta humillación?
POROTA: (entra) Se fué.
RITA:  Y bueno, hablen con ella
POROTA: Si, esto no puede seguir así.
BLANCA:   ¿En qué términos le hablaremos?
POROTA. No entiendo.
BLANCA:  Si todo está a nombre de ella.  Esta casa, el almacén, el campo, están a nombre de Genoveva González.¡¡Y la cabaña en la costa! ¡Nosotras no tenemos nada propio!, bueno, las jubilaciones.
POROTA:  Rita, vos ni eso tenés.
BLANCA: Si Genoveva está tan loca, en cualquier momento venderá todo  y quedaremos en la calle.  ¡Tenemos que hacer algo, y es urgente!.
POROTA:  Se puede, algo legal digo. Los primos de Balcarce, lo hicieron  con el tío.
BLANCA:  Cierto, el Juez lo declaró insano y nombró administrador al Quique.
POROTA: Pero era el hijo, un  heredero. Nosotras acá no figuramos.
RITA: Somos sus únicas parientes.
BLANCA:   Si la declaran insana, somos sus únicos parientes, nos darán la administración a alguna de nosotras. Hay que hablar con el Dr. Arguello.  POROTA: Mañana le hablo.
BLANCA: Mañana no, ¡ya mismo!
POROTA: Claro, es domingo, lo encontramos en la casa. La guía… ¿donde está la guía? (la toma de la mesita del teléfono, vuelve con ella, busca). Acá está. ¿Quién le habla?.
RITA: Conmigo no cuenten.
BLANCA:  (a Porota) Mejor vos, estoy muy nerviosa.
POROTA: (yendo hacia el teléfono)  ¿Cómo te pensás que estoy yo? (disca) (tiempo) Hola, por favor con el Dr. Arguello. (tiempo).dígale que habla Porota González, él decidirá si me atiende o no. (tapando el tubo con la mano, a las hermanas) cretina estúpida, ¡la cornuda de la esposa! (tiempo) Hola, ¿Dr. Arguello?... ¿cómo le va?... me alegro. Disculpe que lo moleste en su casa, estoy con mis hermanas y es muy urgente lo que nos pasa, no podíamos esperar hasta mañana….... No, Genoveva no está con nosotros. Es por ella justamente que lo necesitamos. …Ah!... Ah!.. si, si.. entiendo…Bueno, mire doctor, si está tan enterado me ahorra explicarle, entonces será más fácil tramitar ante los Tribunales que la declaren insana, usted sabe,  nuestros bienes  figuran  a nombre de ella. (tiempo)  (cambia, se enoja). Pero doctor, ¡¿cómo va a ser difícil?!.Una mujer que hace lo que ella hace, con la formación que tuvo,.. ¡nadie puede hacer esas cosas si  no es que ha enloquecido! ¡¿Qué me está diciendo?!....¿Cuándo estuvo con usted?......(tiempo) se lo contó ella?.. (Porota se ido  hundiendo, encogiendo, primero se sienta y luego se va perdiendo hasta casi no verse)  ¿Está seguro que no va andar lo de la insania?. ¿Qué tenemos que hacer entonces? …  Ay, Dios mío! ¿esperar qué?.. .. Lo veo en su Estudio, si, claro, Bueno, sí, saco turno,  adiós, si, …gracias.. (se tira en el suelo, llora, las hermanas corren y la levantan) (la traen hacia delante, la sientan, Rita le sirve agua, Porota no para de llorar). (la miran expectantes sin animarse a preguntar);
POROTA: No entiendo nada, y eso no es lo peor. Arguello  es abogado del  Mercado Concentrador de Frutas y Verduras. …(las hermanas la miran y se miran sin comprender)…y justo enfrente Genoveva …
BLANCA Y RITA:  ¿¡Yyyyyy!?
POROTA:   Se comenta…(rápido, espantada) Y la descarga de verduras se atrasa.
 BLANCA: ¡Dios mío!
POROTA: ¡Está muy loca!
RITA: ¡Una genio!
BLANCA:   ¿Cómo puede ser que no sea insana una mujer que hace lo que ella?
 (Ha entrado silenciosamente Genoveva, viste muy sencillamente, no tiene maquillaje, su piel se ve tersa, sin arrugas, las mira desde la casa, su calma placentera contrasta con la excitación de sus hermanas, las contempla, trae un racimo de uvas en la mano que come lentamente)
POROTA: Eso no es normal, a los setenta años hay ciertas cosas que ya no se sienten...
RITA. ¿Qué? ¡No podemos estar calientes a  los setenta años?
GENOVEVA: (entra) ¡Sesenta y ocho cumplidos! Soy del treinta.
(las hermanas se vuelven)
TODAS:  ¡GENOVEVA! (Blanca se sienta y retoma su tejido rápidamente, Porota sigue con sus pantalones, Rita la observa desde lejos con enorme extrañeza)   (tiempo incómodo)
POROTA: Hola hermana, ¿cómo estás?... ¿compraste uvas?
GENOVENA:  (Genoveva recorre el espacio mirándolas)  Son del parral de don Cosme.
BLANCA: ¡Le robaste uvas a Cosme!
GENOVEVA:   Él me invitó.
BLANCA:  (acusa el impacto) ¿Cómo que te invitó?   Ayyy!  (refunfuña) Cosme te invitó..(balbucea).
RITA: ¿estás bien Geno?...
POROTA:  ¿No tenés nada para contarnos? (pausa)
BLANCA:  Seguí Porota!
POROTA: En el pueblo se habla, seguramente agrandan las cosas, pero nos da vergüenza.
GENOVEVA: La gente es la gente, siempre inventa mucho pero sabe poco.
BLANCA: (tajante) Todo no puede ser mentiras de la gente.
GENOVEVA:  (se acerca, le pasa la mano por los hombros cariñosamente) No entendiste Blanca. La gente no sabe nada. Quise decir, sabe muy poco.
RITA: No nos digás que...
POROTA:  ¡Ay Dios mío!
BLANCA:  Calláte por favor, calláte!..Lo que tengo que escuchar de mi hermana, ¡una madre para mí!, eso fuiste siempre.
GENOVEVA:  Blanquita querida..por favor.¡no es para tanto!, Algunas situaciones se me fueron un poco de las manos, nada grave. Pero estoy bien, tengo el control de todo.  Escuchá, entendé. Por primera vez tengo el control de mi vida…
BLANCA:  ¡Madre mía, qué locura! ¡¿Control decís?! Todo lo diste vuelta! ¡Estás absolutamente descontrolada!..(gimotea).. ¡¿control dice?!..(balbucea)
RITA:  Calmáte Blanca, te va a hacer mal…
POROTA:  Espantoso lo que estás haciendo. (A Rita le agarra un ataque de risa incontenible)
BLANCA:  (a Rita) ¡¿qué te dio a vos?!!
RITA:  (parodiando entre risas) “Primicia de Crónica TV. Anciana setentona haciendo el amor en una garita a siete metros de altura casi provoca una tragedia. La misma anciana filmada culo p’al norte soplando la corneta en pleno parque Independencia. ¡No se privó de nada la anciana!”. (no para de reír).
BLANCA: ¡Por favor Rita! ¡ No te aguanto!
POROTA: ¿Dónde estás Rita?... ¡De qué lado estás?
RITA: No entiendo.
GENOVENA ( riéndose).. Rita, querida, la benjamina de la familia. (tiempo) Perdonáme, sabés, perdonáme. (se acerca a Rita, quien instintivamente se tensa (Blanca y Porota se miran))
POROTA:  ¿Porqué a Rita? ¿ Y a nosotras?
BLANCA: ¡Somos tus hermanas también!
GENOVEVA: Sí, por supuesto,(transición)... perdón a todas, se los pido..(se hinca).. de rodillas.
BLANCA: ¡No hagas eso!
RITA:  (llorisquea) ¿Qué está pasando?
GENOVEVA. No pude evitarlo, el daño digo... el daño que les hice..
POROTA: (la levanta)..Vamos.. vamos... arriba. (la hace sentar). Geno, para nosotras lo principal es que estés bien.
BLANCA: (con esfuerzo) Podemos entender sabés...¿quiénes somos para juzgarte?
POROTA: Ya es importante  que te des cuenta...
BLANCA: Tenemos que  irnos un  tiempo a la casa de  la costa.
POROTA: La gente se olvida..
RITA: (a Genoveva) Estaría bueno,  me levanto temprano antes que baje la marea y junto mejillones y  hacemos arroz con mariscos, nadie los hace como vos.
BLANCA: Pasamos el año allá si quieren.
 POROTA:  En un año la gente no se acuerda lo que hiciste.
GENOVEVA: (tiempo, las mira detenidamente) Es peor de lo que pensé. POROTA: ¿qué cosa?.
GENOVEVA: Más de treinta años ocupando el lugar que dejó mamá. Después el Tata  me pasó el saco y se fué.. y yo me lo puse por otros quince años....¡por eso pedía perdón!. ¡no por lo que yo hago ahora!.
BLANCA:  Te juro que no entiendo.
GENOVENA: ¡Como  lloré cuando murió papá!, pero sentí un enorme alivio, (Blanca hace gestos, se persigna).
RITA: ¿Tanto así Geno?
BLANCA:   Tendrías que consultar un psicólogo, un médico, no se, vos estás mal, eso se nota, ¡no puede ser que te parezca bien lo que estás haciendo.
GENOVEVA: Nunca estuve mejor hermana, ¡te lo juro! (Blanca se persigna). No apareció de un día para el otro, lo alimenté mucho tiempo. luchando contra reloj por mi edad , y porque no me decidía. Hice un trabajo de hormiga, investigué, leí, quería estar bien preparada para no fracasar…
POROTA:  Yo tampoco entiendo.
RITA: ¿Fracasar, en qué?
 GENOVEVA:  En la mujer que quería ser. La que nunca tuvo permiso.
POROTA: Si vos no tuviste permiso ¿qué queda para nosotras?
GENOVEVA:  Ustedes menos, si yo fui un brazo opresivo,  peor que el del viejo.
RITA:  Para mí no!
GENOVEVA:  Tatita me dejó ir sola a un cine en Buenos Aires por primera vez  a mis veintún años. Sos mayor de edad me dijo ¿qué querés ver?... “Los Isleros”, le dije, le pareció bien. Fui a ver “Un tranvía llamado deseo”. Quedé impresionada. con Marlon Brando, con esa violencia  que te daba miedo y un instante después era un enorme seductor, tan hermoso que te derretía.
POROTA:  Muy arriesgado lo que hiciste.
RITA: Siempre fuiste una genio hermana.
GENOVENA:  ¡Ojalá!. No hubiera perdido tanto tiempo. (a Rita). Sos joven todavía,  no dejés que se te consuma la vida. Date permiso para todo hermanita aunque sea una vez.  
 POROTA: Genoveva, ¡no doy más!.. ¿qué vamos a hacer con vos?.. Decínos, por favor.
GENOVEVA:  Hace poco, en la tele, ¿qué veo? ...”Un tranvía llamado deseo”…  y ahí estaba Marlon Brando… me sentí otra vez como  a mis veintiún años. Un sacudón abrió como un cuchillo mis entrañas…¡Hay algo que no pudieron quitarme!  ¡Ni el Tata, ni el pueblo, ni Bruno  pudieron arrebatarme el deseo!. entonces lo dejé salir, ya no había quien lo impidiera.
BLANCA:  Y te largaste a. .a... ¡con tu edad!.. olvidándote que no estás sola en el mundo. No sos Genoveva, ¡primero sos una González!.
GENOVEVA:  Si me impide ser yo misma, ¡me cago en el apellido!
BLANCA: ¡Jamás imaginé escuchar algo así!
RITA:  Es muy fuerte Geno.
GENOVEVA: Increíble lo que pude lograr. Muchas mujeres no saben manejar sus deseos. Algunas de mi edad, necesitadas y calientes se maquillan como cabareteras, sus rostros , máscaras informes, espantosas. O se ponen pilchas de pendejas, ¡patéticas! Otras acosan a los tipos, los persiguen. Sólo consiguen espantarlos. Caminé por la calle y allí a plena luz del día unos perros apareados se me reían en la cara. No podía vestirme como una muchachita,  ningún sentido maquillarme.  Me llevó mucho tiempo, pero me dí cuenta. Era una cuestión de piel. De actitud.
BLANCA:   Quiero ver hasta dónde llegás. 
RITA: ¡Sos una hermosa vieja loca, hermana!
GENOVEVA:  Solo compré cremas para mitigar arrugas, nada más. Perfeccioné la actitud.  Me basta mirarlos. Con la mirada les hago saber que estoy dispuesta a ofrecerles algo prometedor y diferente,  (pausa) el resto es fácil. ¡Y muy bueno chicas!. 
BLANCA:  No somos animales. Los seres humanos no pueden hacer eso. La mamá lo decía:  “Dios puso el sexo para la procreación, sólo en días fértiles.… Y la luz apagada”  
GENOVENA: (riéndose) ¡Dejáte de joder Blanca! Ni vos te creés semejante estupidez. Si el sexo estuviera solo para procrear las ganas se me hubieran ido hace veinte años, con la menopausia.  (sorprende el timbre de calle, se paralizan, -tiempo- la miran a Genoveva)
BLANCA:  Otra vez ese tipo. ¡Mirá lo que lográs con tus chifladuras!
GENOVEVA:  ¿Qué tipo?
RITA:  De la construcción de al lado…te buscó hace un rato, se quiso meter, nos asustamos mucho. 
GENOVEVA: ¡Uy, qué lío! No quiero que me encuentre. (timbre)
RITA: Voy a ver. No hablen. (sale, vuelve enseguida). Es Don Cosme.
POROTA: ¿A esta hora?..Si quedamos para mañana (comienza a salir) (Genoveva se le adelanta)
GENOVEVA:  Dejá. Me busca a mí. ( entra a la casa y cierra la puerta del jardín) (Blanca se ha levantado violentamente y comienza a deambular extraviada)
BLANCA: Cosme…mi querido Cosme. Mi prometido durante diez años..(llorisquea) (a sus hermanas) Miren lo que me hace mi propia hermana.
RITA: Calmáte Blanca.. perdonáme.. pero eso fue hace mucho…
BLANCA: Más de treinta años ¡¿y?! ¿Qué tiene que ver?..Genoveva lo sabe..(llora) ella nos controlaba cuando me visitaba, siempre en el medio, ¡mirá ahora!....Una hermana no te puede hacer semejante porquería.
POROTA:  Blanquita, no te pongás así….lo de ustedes no anduvo. Ahora Cosme está separado, tiene nietos ya..
(Blanca apaga la luz de la lámpara y se pega a la puerta para mirar).
RITA:  Dejá de husmear che…
BLANCA:  Uuuuiuuuiuyy…(se vuelve) Están así (gesto de abrazados)…Mi Cosme querido…¡¿porqué me hacen esto?!  (las hermanas le piden silencio, Blanca llorisquea intensamente) ¿Qué daño hice yo?...(tartamudea) (de pronto hace una inspiración brusca) ¡Ay! (se toma el pecho, va a caerse)
 POROTA: (corre y la agarra) Blanca!.. ¡Blanca!  ¡Ayudáme Rita!. (Rita corre y ambas la sostienen) Tenía que tomar sus remedios. La llevemos a la cama (la sacan casi a la rastra). (Porota decidida abre la puerta) (hacia donde está Genoveva)  Disculpen.. disculpen…Blanca está un poco descompuesta
RITA:  Si, perdonen.. No queremos molestar. Ustedes sigan nomás..
(tiempo)  (se escucha la puerta de calle, aparece Genoveva en la casa, también regresa Rita, ingresan al jardin)
GENOVEVA:  ¿ Que le pasó a Blanca? 
RITA: Se puso mal al saber que estaba Cosme. Sigue siendo su “prometido”
GENOVEVA:  ¡No se puede creer!. Lo de ellos fue.. Rita, aprendé  querida..si cerrás una puerta en tu vida, quedáte afuera,  siempre.
RITA:  ¡Lo despediste!.
GENOVEVA:   Y no..
RITA:  Si escuché la puerta.
GENOVEVA: Lo hice  a propósito, (cómplice) lo tengo en mi pieza.. (toma el racimo de uvas y come) Por favor no digas nada..
RITA: ¡Ay Dios mío!  (la abraza).¡Te quiero mucho Geno!
GENOVEVA: Yo también te quiero pichona.
RITA: Todo lo que contaste…te admiro mucho, pero me cago de miedo ¿sabés?..en este momento que te lo estoy diciendo tiemblo del miedo que me da lo que hacés. 
GENOVEVA:  Como con  tu primera menstruación.
RITA: ¡Me muero!.. me había olvidado de eso. ¡Tenés razón! Nadie me había explicado.
GENOVEVA: Estaba por hablarte, y en esos días murió mamá.
RITA: Me tranquilizaste, y nos fuimos a caminar por el parque.
GENOVEVA: ¡Mi chiquita linda! (se abrazan emocionadas- tiempo) (se separan) POROTA: (apareciendo) Blanca está bien, fue un sacudón tan solo, tomó sus remedios.
GENOVEVA:  ¡Que alivio!...Tengo cosas que hacer (comienza a salir). 
POROTA:  Esperá un poco Genoveva. Debemos hablar. Me  preocupa qué pasará con nosotras. Qué haremos con el almacén, con todo. Necesitamos ver qué haremos. (entra Blanca, viene hablando)
BLANCA:   Eso quiero saber yo también. No podés largarte a loquear en la vejez. Está claro que te cagaste en nosotras y en cómo nos hacés quedar. No tenés límites Genoveva.. Y además están todas las  cosas a tu nombre. 
GENOVEVA:  ¿Y qué pasa con eso?
POROTA:  Tenés que entendernos..Estamos intranquilas..
RITA:  Yo no.
GENOVEVA:  Ya veo, es lo que más les preocupa ¿no?... ¿qué piensan? ¿Que  las voy a dejar en la calle?..
POROTA: No, no… pero esta vida que llevás..alguien que conozcas.. no se.
GENOVEVA: Aunque no lo crean, me sigo sintiendo responsable. El Escribano tiene los papeles, pasé todo a nombre de ustedes
POROTA:  ¿Cómo que pasaste todo?
GENOVEVA: A nombre de ustedes tres, solo me quedé con las Cajas de Ahorro.
RITA: ¿Para qué hiciste eso?
BLANCA:   Hay una fortuna en esas cajas Tatita juntó dólares, juntó pesos, muchos años.
GENOVEVA: Es nada comparado con el valor de los bienes. Me hacen falta para empezar una vida nueva.
POROTA:  ¿Un vida nueva? ¿Y qué es ésto que venís haciendo?
GENOVEVA: Una vida nueva en otro lado digo. No puedo quedarme acá Lo tengo decidido. ¡Será  mejor para todas!.
RITA: No te vayas Geno…¡te necesito tanto!
BLANCA: ¿Qué significa que te vas? 
GENOVEVA: No  quiero avergonzarlas viviendo en este pueblo. En un rato   voy.
BLANCA: ¿A vivir a otro lado te vas?! ¡¿De esta casa te vas?!!
GENOVEVA: Se los estoy diciendo.
POROTA: ¿Es necesario semejante cosa?
GENOVEVA: Por ahora, me parece que sí..
RITA: Pero yo quiero que nos sigamos viendo.
GENOVEVA: Claro, chiquita, nos veremos.
 BLANCA:  De ninguna manera. Vos no podés irte.
GENOVEVA: Ultimamente puedo todo lo que me propongo.
BLANCA:   El  Tata dejó las cosas a tu nombre a condición que te ocuparas de nosotras. Me acuerdo que eso firmamos, nos quedamos tranquilas, nunca nos faltarías.
GENOVEVA:  Ya no están a mi nombre.
POROTA: (desencajada) ¡Sos una hija de puta! ¡Que guacha de mierda viniste a resultar! (llora) ¡No nos podés hacer semejante cosa! ¡Vos no te  vas!
BLANCA: ¿Cómo vas a irte?.. ¿Qué haremos sin vos?. (llora). No podés Genoveva, ¡no podés hacernos esto!
GENOVEVA: Les pedí perdón, arreglé los papeles, necesito  seguir mi camino. RITA: Geno tiene razón, es lo mejor para todas.
GENOVEVA:  Voy a hacer mis valijas. (sale) (Porota y Blanca quedan impactadas, no reaccionan, Rita se acurruca en un sillón)
BLANCA:  (cuchicheando con Porota) Te lo dije, lo tenía bien preparado.
POROTA:  Maquiavélico lo que hizo. ¡No se puede creer!
BLANCA: (retoma mecánicamente su tejido) Las va a pagar …Si hay un Dios, no la puede sacar barata.
POROTA: (siguiendo con su tarea) ¡Es tan raro todo!  ¡Tan terrible!
BLANCA:  Es muy peligroso.
 POROTA:  Tenés razón, esas cosas no terminan bien.
BLANCA: ¿Te das cuenta?.. Tiene sus días contados..
POROTA: ¿Vos pensás que…? (Blanca teje, deja trasuntar su violencia interior) ¿Te parece que  la pueden?...
BLANCA: No puede terminar bien. Alguien que hace lo que Genoveva, no puede… Tatita lo decía siempre. “La vida se cobra con creces nuestros pecados”. …¿sabés qué?… la van a matar en cualquier momento, porque no puede terminar bien. ¡No puede! 
POROTA:  Tendremos que padecerlo.
BLANCA: Esos tipos que van con cualquiera, agarran y la matan y la queman o la tiran por cualquier parte!
POROTA:  ¡La descuartizan ! Blanca. Llevan los pedazos al campo, se los dan a comer a los perros!
BLANCA: ¡Le prendieron fuego!. ¡Seguro que la queman viva!.
POROTA:  Nadie va a encontrarla.
RITA: (grita) ¡Basta por favor!...¿Se están escuchando?
BLANCA: Estamos en la mirada de todo el pueblo.
POROTA: Rita, sabemos cuánto querés a Geno. También nosotras. Pero nos pagó muy mal…
BLANCA: Por eso, tenemos que irnos de acá, mudarnos a la cabaña. Allá no nos enteraremos. El día que aparezca, “si aparece”, no estaremos acá para sufrirlo.
POROTA: Esto no da para más, tenemos que irnos. Nosotras tres y  una vida nueva.
BLANCA: Somos las tres hijas de don Ramón del Valle González.
POROTA:   Don Ramón solo tuvo tres hijas.
BLANCA: Solo fuimos tres.
POROTA: Mañana mismo organizamos las cosas y nos vamos.
RITA: ¡Me tienen harta!..
 POROTA:.  Lo siento por vos, Rita,  nunca te gustó el mar.
RITA: ¡Ustedes no irán a ninguna parte!..Se van a morir aquí  algún día.. ¡por favor! Dejen de engañarse. Ustedes no son mujeres, ¡ustedes son vegetales! (sale)
POROTA: Pero, ¡mirá los humos de esta mocosa!
BLANCA:  Vegetales…¡nos dijo vegetales!
POROTA: (acusa el golpe, se pasea) Eso dijo.
RITA:  (Entra con un bolso que pone sobre el sillón y algunas cosas que guarda) Son parte de esta casa, las dos. El viejo las inventarió, son plantas en maceta de esta casa, eso son. Ya no hay trasplante. (sale) (Blanca y Porota corren a mirar en el bolso) (Rita vuelve trayendo ropas) (ambas se separan, Rita coloca en el bolso)
BLANCA: ¿Qué hacés nena?
RITA: Ustedes no irán a ninguna parte, yo sí. Me voy a la costa, si me apuro agarro el micro de esta noche.
BLANCA: Las tres nos vamos...
RITA: Cuando se decidan, allá estoy. (sale) (Porota está a un costado, llora. )
BLANCA:  (la abraza) Por favor, no llorés..
POROTA:  Tiene razón, Blanca…¡soy un vegetal! (llora desconsoladamente)
BLANCA: Somos dos.  (intenta reírse) ¿De qué especie seremos? Tal vez   cipreses, no soportan el trasplante.
POROTA: ¡Qué vida de mierda la nuestra! ¿no?
BLANCA: Es la que nos tocó Porota..¡ni tanto ni tan poco!
POROTA: Pero vos te animaste. Tuviste un amor al menos..Un sueño, Blanca. ¡Yo no tuve nada!..(llora)
BLANCA: ¿Para lo que me sirvió?.. A las vueltas de la vida mi hermanita lo agarra con el caballo cansado y me lo quita…(llorisquea)
RITA: (entrando con cosas, muestra un papel, muy contenta) Miren...miren.. (Porota y Blanca la miran) Geno me la dejó en mi mesita de luz. Una caja de ahorros a nombre mío. Pensó en mí también..¡la Geno pensó en todo!.(la guarda) .Llego y me pongo a pintar esa cabaña. Seguro tiene las tejas a la miseria. El salitre no perdona. (guarda cosas). (a sus hermanas) Cuando vayan, si lo hacen, no la conocerán. (sale).
POROTA: (destruída, aludiendo a Rita)  Me gusta.. que tenga esperanzas, proyectos.
BLANCA: (tiempo) Tenemos vida, Porota. Algún proyecto tendremos que hacer.., aunque sea chiquito, no importa.
POROTA: (llorosa).. Tenés razón..yo tengo el mío de hoy..y ¿sabés qué?..¡no es para nada chiquito! (sale)
BLANCA:  ¿Dónde vas? ..¿qué vas a hacer? (se asusta).. Ay Dios mío!...¡Porota! ¡No hagás locuras! (se persigna) (tiempo, sale en su busca, está regresando)  ¿Y eso?..
POROTA:  Te dije,  ¡nada chiquito!..(viene con una botella con cognac hasta menos de la mitad, toma una copa del mueble)  Casi nunca tomé alcohol.  Hoy, este día,, me lo tomaré todo.  ( se sirve, bebe un trago)
BLANCA: ¿De donde sacaste esa botella?
POROTA: Hace años que sé donde las guardás. Y también sé que no te duran ni una semana.
BLANCA:  Las escondía por vos, te hace mal..
POROTA: Hoy me hará bien.  (busca una copa, le alcanza a Blanca) Es nuestro proyecto de hoy Blanca y lo vamos a concretar. (le sirve).
BLANCA:  (se ríe) ¿tomar cognac?
POROTA: (choca las copas) Ponernos en pedo. Y no es chiquito ¿viste?..¡Las González nunca se pusieron en pedo!
BLANCA: ¡ Salud!
POROTA ¡Salud!  (beben, se sirven)
BLANCA:  ¡Por la vida!
POROTA: ¡Por la vida de mierda que nos tocó en la quiniela! (vacían sus copas)
BLANCA: Por Don Cosme, ¡ y que sea feliz!
POROTA: ¡Que sea feliz! ( vuelven a servir, beben)
POROTA:   ¡Por el tata Ramón!
BLANCA:  ¡Por el Tata… ¡y la puta que lo parió! (beben, sirven otra vez)
POROTA:  Cuidado, viene Rita.  (esconden las copas y la botella).
RITA:  (entrando con cosas) (guardándolas en el bolso) Aunque no esté Genoveva, igual iré temprano al mar a buscar mejillones…Cocinaré arroz con mariscos. Tantas veces vi  como lo hacía ella. (tiempo) (a las hermanas). Ah…lo que les dije.. No me hagan caso. Las espero. En serio, me gustaría que fueran…Si pasan muchos días las extrañaré….Yo, (se emociona)…¡yo las necesito!..
POROTA:  Gracias Rita..no te preocupes.
BLANCA: Iremos.. (Rita sale).
POROTA:  (saca la botella, Blanca las copas, sirven, se vacía la botella, beben, muestra la botella vacía) No podremos emborracharnos..(se ríe patética) ¡Ni para eso servimos!
BLANCA: Nos vamos a emborrachar, ¡si o sí!..(cómplice)..tengo otro escondite. (sale, abre un cajón de un mueble dentro de la casa y desde allí le muestra otra botella de cognac a Porota que observa)
POROTA: ¡qué zorra resultaste Blanquita!
(Blanca está regresando con su botella, mira hacia su derecha, detiene la vista un segundo y de pronto da un terrible grito y salta )
BLANCA:   ¡Aaayyyy!
POROTA: (se levanta de golpe asustada)  ¿qué pasa?!
BLANCA: (entra, señala)  (tartamudea)..el el el.. som..som...sombrero!
POROTA:  No me asustés así...¿qué sombrero?
BLANCA: (gritando furiosa) El sombrero de Cosme...en el perchero!.
POROTA: Lo escuché irse. Se lo olvidó.
BLANCA: (desencajada) Cosme puede olvidar su cabeza, nunca el sombrero. (deja la botella en la mesa). Aaaayyyyyy…No puedo creerlo. (tiembla, se sirve cognac)
RITA:  (entrando con cosas) ¿Qué pasa?..  ...tanto griterío..(ve la botella)  Se están divirtiendo... (guarda sus cosas), me parece muy bien.
BLANCA:  (a Rita). Vos tenés que saber.. Decíme la verdad.. (tiempo) Cosme no se fue. (urgiéndola) Aún está en casa ¿es así?
RITA:  (tiempo) Y...si. Está en la pieza de Geno.
POROTA: Ah...¡Lo que faltaba! (se sirve cognac).
BLANCA: Esto es una casa decente, ¡no un burdel!
POROTA: Por favor Blanca..tranquilizáte.
BLANCA: (enfureciéndose) Ves lo que digo?..Ves?..No tiene límites..¡metió un hombre a la pieza! (está escandalizada).  Ahhh!...¡Un hombre! ¡No tiene perdón de Dios! (bebe cognac).
RITA: Calmáte…en serio…bueno, es su pieza ¿no?
POROTA: ¡No señor!  ¡Ahora es nuestra casa!
BLANCA:   Aaayyyyy….pasará la noche con él ..su pieza pegada con la mía..mi cama contra la misma pared que la cama de Genoveva ….Ayyyyyyy (toma un trago, lo mismo hace Porota) (Rita se busca una copa)
RITA: Las acompaño, necesito algo fuerte.
BLANCA:   ¡A propósito lo hace!.. Se están burlando de mi. Me quiero morir…Ayyyy (sollosa), Harán la porquería a medio metro mío..Ahí pegados…riéndose de mí.
RITA: Es una casa vieja ésta.
POROTA: ¿Qué querés decir?
RITA: Las paredes son enormes no se escucha nada.
BLANCA: (se va contra Rita como para pegarle) ¡Lo único que falta es que además tenga que escucharlos! No entendés…Es ..es saber que están ahí, impunemente, se me revuelven las tripas… …¡Ahhh!
POROTA: Ya no hay respeto por nadie.
BLANCA:   (Llora desconsolada)  ¡Y la cama!…(llora) (bebe)
RITA: ¿Qué pasa con la cama?.
BLANCA: La cama… mi cama es… individual…de siempre, la misma cama. Ella tiene una cama ¡de dos plazas! (la imagen la destroza) .. Ayyyyyy
RITA: De cuando vivía Bruno.
BLANCA: No puedo soportar esto… no puedo… nooo… (camina con furia, ve la escopeta, la toma, la manipula en todas direcciones). Les voy a tirar la puerta abajo!...Le voy a meter un escopetazo en el culo a ese ingrato, infiel..
POROTA: (se asusta, se aparta) ¡Cuidado Blanca!
RITA: (también se asusta, se agacha) Dejá eso, ¡nos vas a matar! (corre, trata de quitársela). Ayudáme Porota.  (Porota  va en su ayuda)
BLANCA:  (lucha por mantener el arma). Los voy a cagar a tiros a los dos…
RITA: Dáme la escopeta…
GENOVENA: (entrando, grita)  ¿Qué pasa? ¿Qué son esos gritos?
 ( Blanca se sorprende, Rita le quita la escopeta).
RITA:  Me la llevo  antes que pase una desgracia (sale con la escopeta).
GENOVEVA: ¡Sacaron la escopeta!.
BLANCA: Mirá a lo que has llegado Genoveva!..Al fondo de la degradación humana.
POROTA:  No damos más hermana!  No damos más.
BLANCA: (muy alterada) Sos una escoria…sos una vieja puta…
GENOVEVA: No soy nada de lo que decís.
BLANCA: Sabemos que lo metiste a Cosme a la pieza.. (Porota la toma para contenerla)
GENOVEVA: (tiempo). ¿Qué estás diciendo?
BLANCA: (furiosa) ¡Y no me mientas! Me voy a tu pieza ¿eh? Entro allá y lo agarro a ese mal nacido y le arranco los pocos pelos que le quedan..¿Querés ver que lo hago?
GENOVEVA: No, por favor. Está en mi pieza, sí.. pero,  pero..
POROTA:  ¡Estás muy loca!
BLANCA: Llevarte un hombre a la cama, ¡en nuestra casa! ¿cómo se llama eso?
GENOVEVA: No es lo que pensás..Ni ahí..A veces las cosas (titubea) no son como parecen. (tiempo) (Porota sirve su copa y la de Blanca, se mantienen lejos)
BLANCA: ¿Cómo mierda son?
GENOVEVA: Cosme vino a ayudarme con las valijas. Quiero irme discretamente. Ustedes den las explicaciones que se les cante. Te vió y se descompuso, se sintió muy mal, temblaba como una hoja. No podía dejarlo salir así a la calle. ¿Y sabés lo que me dijo? Que ojalá hubieras tenido el coraje que yo tengo. Me confesó con lágrimas en los ojos, que fuiste el amor de su vida.   
BLANCA: (muy emocionada) ..El amor de su vida dijo… ¿eso dijo?..yo fui.. Cosme querido…¡que rara es la vida!..¡que tristeza tanto desencuentro! (bebe). (cambio) ¡Me estás mintiendo! (pausa) ¡No! Él no pudo decir otra cosa. Es cierto. ¡Fui su gran amor! (se sienta).
POROTA: Estoy confundida Geno..mi cabeza da vueltas.., ¿será el cognac?.. …muy impresionada  por lo que hiciste, asustada, pero también con bronca..bronca no es .. es odio..me corroe hasta los huesos…es que pasás así como un tornado, y nosotras..¿te das cuenta?.. nuestra pobre y mísera existencia a flor de piel, expuesta y sangrando. Me hacés sentir espantosa..… ¿tengo que agradecértelo?.
RITA: (entrando) No da más este vestido. Gracias Geno por la caja de ahorros,, me compraré de todo. (sale)
BLANCA:  ¿Tenías necesidad?..Tuviste un marido.
GENOVEVA: Bruno era el socio del viejo, veinte años mayor que yo.
POROTA: Si te vas, será otra puñalada para nosotras.
BLANCA: (con un hilo de voz) ¿Podemos hacer algo para que te quedes? POROTA:  Claro,  y que cambies tu vida. Esto que sos.. (se sienta)
GENOVEVA:  (se acerca con temor) ¿Me dejan  tomar con ustedes? (Blanca y Porota se miran) (Blanca le alcanza la copa que dejó Rita, Porota le sirve) (Geneveva bebe con ansias) ¡Gracias! (tiempo)(Rita entra a escuchar) Yo no se lo que soy Porota. No lo que  dijo Blanca. Las mujeres somos poderosas, ¡en serio!. Y la única verdad es la que derriba paredes. Esto que hago y que tanto les duele, esto tampoco “soy”,.. Ya está.. Pasó, tuve la experiencia y se que puedo. Ahora me hace falta encontrar lo que más quiero, hermanas, ternura… y la voy a encontrar .. (Rita sale)
BLANCA: Me dieron ganas de matarte ¡mirá!.  Ahora estoy como Porota, confundida, debilitada.. intento comprender.. no puedo me parece..
POROTA: Con Blanca teníamos un proyecto para hoy…
BLANCA:  (ríe francamente)… Ponernos en pedo las dos..
GENOVEVA: Me encanta verte reír Blanca, tenés la misma hermosa risa de la mamá.
POROTA: (sirve cognac) Nosotras también queremos demostrar que podemos…(ríe con ganas) (chocan las copas)
RITA:  (entrando, se ha cambiado, tiene ropa para un viaje, trae una cartera) No llego…. No llego..
GENOVEVA:  ¿A dónde vas?
RITA:  A la cabaña, pierdo el colectivo si no me apuro.
GENOVEVA: ¿Sola te vas?
RITA:   Sí, necesito urgente salir de acá…vos sabés, ellas dicen que van a ir..
GENOVEVA:  Me parece bárbaro..
RITA: Quiero estar sola…poner mi cuerpo a andar…
POROTA: (a Blanca) ¡Salud!
BLANCA: ¡Salud! (beben)
RITA:  (busca una copa, se sirve) ¡Salud! (brindan)
POROTA:  Iremos Rita…realmente nos hace falta el aire del mar.
BLANCA: ¡Vamos a organizar algo para nosotras Porota! Saldremos de acá.
RITA: Esta casa es una cárcel. No por sus paredes, los espíritus son más fuertes que sus paredes..
GENOVEVA: Me alegra escucharte hermanita…
RITA: Me vendrá bien el ruido de las olas, el aletear de las gaviotas en esa inmensidad. Me hará bien caminar todos los días unas treinta cuadras, descalza por la arena hasta el primer balneario, ese que tiene senda peatonal de maderas y hay una confitería sobre la costa con muchas sombrillas.
 POROTA: Ahí tenés  todo a un paso, proveeduría, ferretería, librería, farmacia.
BLANCA: Si hasta un cajero electrónico pusieron. Podemos cobrar la jubilación, los alquileres. No necesitás caminar nada.
RITA:  (lanzada) Caminaré treinta cuadras por la costa.  En dirección al balneario, la cara contra el sol, entrenando mi “actitud”… (toma su bolso y camina lentamente mientras sale)
BLANCA Y POROTA:  ¡Rita!
GENOVEVA: (levanta su copa) ¡Salud Rita!
(apagón)

Zapala, (Neuquén)  marzo – octubre 2008.
Hugo Luis Saccoccia
Colón 170
8340 Zapala – Neuquén
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